
Me permito contestar, o aclarar, cierto comentario que me resulto molesto y que apreció en twitter. Habida cuenta que el twitter por la limitación de los 140 caractres no me resulta el mejor medio, utilizo esta tribuna. La intención, la mia no es iniciar una polemica personal, más bien poner las cartas sobre la mesa. Bien puede resultar que yo este equivocado en mi percepción, pero eso solo lo sabré exponiendo mi punto de vista al escarnio público. Y cobra mayor sentido habida cuenta que que lo que ocurrió tiene mucho que ver con lo que se ha comentado en este blog esta misma semana sobre la relación de los blogs y páginas con los juegos de mesa
La polémica es sencilla, el telegrama zimmermann publica un parrafo que se pretende aclaratorio de su relación con DEVIR, en el mismo afirmo que el blog no está patrocinado por esa misma empresa, pero si que esta si va a colaborar con el concurso que pretendo realizar en esa página. Y hay quien entiende, kabutor del podcast El tablero, que esa colaboración responde a lo mismo que se puede llamar patrocinio. Tal cosa no tendría mayor importancia si no fuera por otra polémica de esta misma semana y en la que me vi, que raro. envuelto. No creo que sea este el lugar para esa otra polémica , así que baste con decir que Kabutor pensaba que estaba haciendo exactamente lo mismo que a otros reprochaba.
Yo no lo veo así y no por capricho, entiendo que no es lo mismo colaboración (Que participa con otros en la consecución de un trabajo o un logro) que patrocinio (el convenio entre una empresa u organización, denominada patrocinador, y otra organización, denominada patrocinado, a fin de que éste presente la marca o el producto que desea promover la empresa patrocinadora). así pues para mi está muy claro el objetivo del telegrama zimmermann, y del concurso dentro del mismo. El concurso pretende que quien participe se interese por la primera guerra mundial o conozca un poquito de la misma. Yo entiendo que la colaboración con DEVIR hace más atractivo el concurso y me permitirá que gente que de otro modo no se hubiera acercado al Telegrama lo haga. Esa es la naturaleza de la colaboración, una o dos copias para el concurso del Senderos de Gloria. En ningún caso se hace cargo de los gastos que pueda ocasionar ese concurso como hosting yfuerza de trabajo (organizar el concurso, pensar las preguntas, publicitarlo en la red, responder a los participantes, aclararar dudas, etcetera, etcetera).
En si misma esta aclaración, casi de discusión bizantina, está destinada a Kabutor, pero es mucho más interesante plantearse que supone alcanzar acuerdos de patrocinio o colaboración. ¿me va afectar? ¿va a cambiar mi forma de contar las cosas? ¿va a cambiar el contenido de mi página? Y entiendo que cualquier respuesta es una respuesta legítima. Quien quiera y pueda que se responda a esas preguntas. y valore si para él es más importante la difusión de una marca, la crítica o la promoción delos juegos e mesa. Que ponga en la mesa, (sobre su mesa, que es una cuestión personal), que es la importancia que da a lo que quiere contar y lo que quiere obtener de contarlo.
Por ejemplo, es verdad que El telegrama Zimmermann va a poner de relieve al juego Senderos de Gloria de DEVIR en las próximas semanas, como lo ha hecho con juegos de GMTgames y Clash of Arms, y es que los juegos aunque a alguno le parezca mentira, los publican editoriales.Es algo inevitable y hasta cierto punto característico en el mundo del mercado de la cultura, que uno habla de lo que le gusta o interesa y al hacerlo promociona al que lo produce. Por eso pienso que es en cierto modo fácil alcanzar acuerdos de colaboración y no afectan a la independencia, que en mi caso yo si valoro,.
sobre el patrocinio más de lo mismo, el telegrama zimmermann es lo que es, y si mañana viene San Miguel a pagarme el hosting y la fuerza de trabajo por un cartelón en la portada, me lo pensaría…, dos segundos, Y si alguien descubriera que a partir de ese momento me dedico a revelar documentos inéditos que revelan que los soldados de la primera Guerra Mundial bebían cerveza San Miguel para refrescarse ya sabe lo que tiene que hacer y lo que pensar de mi. Otra cosa es que Clash of Arms Games, entienda que la labor que hago, tal y como la hago, le beneficie y no quiera perderla. Pero es es cuestión de cada uno, de lo que pretende, de como quiere hacer y del objetivo final.
No es más que eso, que uno debe tener claro lo que quiere hacer y a lo que pretende llegar, El telegrama zimmermann existiría y hablaría lo mismo del estreno del Senderos de Gloria hubiera o no colaboración de DEVIR para el concurso, hasta es más que probable que ese mismo concurso existiera, no es l aprimera vez que hago un concurso parecido con libros de mi colección particular como premio. El hecho de que este juego sea noticia en el ámbito de los juegos, no sólo me motiva a mi, seguro que propicia un mayor interés por mi blog.
En definitiva un patrocinio supone poner de relieve a determinada marca, por aquello de la independencia un blog de juegos de mesa debiera tener patrocinadores ajenos a los juegos de mesa, pero claro las visitas que generamos son las que son y vienen de donde vienen. supongo que antes que patrocinio es mejor buscar anunciantes.
Y con todo esto llego a la conclusión de es importante distinguir entre colaboración y patrocinio. Para que cuando busquemos colaboraciones no nos cuelen un patrocinio, y además para poder valorar nuestro trabajo. dificilmente ninguna empresa de juegos pueda pagar lo que vale nuestro esfuerzo para hacer el blog, por lo que lo más prudente es trabajar con ellas en forma de colaboraciones. No tanto por satisfacer a los gurus de la independencia, si no por ofrecer al posible lector la visión más honrada posible, que de eso se trata.
Me dejo en el tintero una cuestión o varias, pero que quede claro, yo he metido la pata muchas veces, y la seguiré metiendo en tanto en cuanto no asuma “que en boca cerrada no entran moscas”, pero lo único que pretende es que nos paremos a pensar un poco en la cuestión que apuntaba esta semana la de cuan poco naturales son las relaciones entre empresas y aficionados. Hay un prejucio mutuo que quizá coarte ciertos caminos.