El juego de moda: Agricola

Con el comienzo de las vacaciones he tenido la oportunidad de abrir, y ,lo que es mejor, jugar al juego que esta “arrasando” en estos momentos, Agricola de Uwe Rosenberg y distribuido y editado en España por Homoludicus.

Antes de valorar este juego, sin demasiada profundidad ya que solo he jugado dos partidas y al llamado modo familiar o sencillo, me gustaría detenerme en la pequeña aventura de Agricola y su aparición en el mercado integramente en español, tras su irrupción primero en Alemania y ahora en el resto del mundo

Lo cierto es que ha sido fruto de una apuesta arriesgada de Pol (aSoso en la bsk) responsable de Homoludicus (tienda física, editora y distribuidora) y Lapcra (tienda online) dedicadas a los juegos de mesa. Aunque  es verdad que no ha sido solo él el único valiente de tamaño proyecto, si que es la cabeza más visible (con permiso de Gurney, claro está).

Lo que parece es que al tener conocimiento de la futura edición internacional de Agricola, y tras comprobar que el juego lo merecía, se movieron para editarlo en castellano. Eligieron una forma que es bastante habitual en el mundo de los wargames, el preorder, aunque no de manera identica, aquí sí se pagaba al formalizar el preorder, pero a cambio se gozaban de añadidos al juego y no solo de un precio más económico. En este caso aparte del descuento se añadían unas simpaticas fichas de animalitos, en lugar de los discos de madera, y un pequeño mazo de cartas, nada que mejore el juego, pero sí para dar una satisfacción a los que participamos en el preorder.

Así tras 5 o 6 meses de espera (no estoy seguro de las fechas) llegó a mis manos este Agrícola que tanta expectación ha levantado. Tanta como para que se edite en castellano a la vez que en ingles y otros idiomas, tanta como para que haya habido un preorder en España.

Personalmente me alegro mucho de que existan este tipo de iniciativas. Como yo quería que saldría adelante, además de mi amor por los juegos de mesa, la expectación que levantaba y la necesidad de tener un juego “familiar” de cierta profundidad, por no hablar de Jugar con cartas con texto en español, que es algo que solo hacía con el Ciudadelas, la decisión estaba clara.

Por supuesto el tema era algo que no me atraía, eso de gestionar unos campesinos y una granja a finales del siglo XVII en Europa Central no me terminaba de convencer, pero bueno, en esta vida hay que probarlo todo. Ya llegaran mis otros preorders, los deseados, con uno de ellos para septiembre, Kiev to Rostov.

Así que fuimos unos pocos de cientos los que tuvimos conocimientos, ganas y dinero para hacernos con nuestros Agricolas, ahora hay unos 3.000 en las estanterías de España, con previsiones de venderlos en 3 años. Esas son las cifras del “negocio” del juego de mesa especializado en España. ¿su precio? algo más de 50 euros, habra que quien le parezca caro, pero no me da a mi esa impresión.

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El juego, que se llama si leo bien las instrucciones AGRICOLA. Siglo XVII: malos tiempos para la agricultura..tras las calamidades que acostumbraban a asolar Europa. Nos situa en el papel de un hogar que debe prosperar de nuevo. Las leyes malthusianas de la población hasta la industrialización eran férreas, y tras los despoblamientos de las pestes, hambres y enfermedades las tierras buenas eran las que se cultivaban (lo que llevaba al crecimiento, la ocupación de malas tierras, la irrupción del hambre y enfermedades y vuelta a empezar). Así pues el epigrafe de malos tiempos… está muy mal elegido, en realidad eran los mejores tiempos.

Pero Agricola no es un juego de simulación, es eso, un juego, de concentración y buena maña a la hora de realizar las acciones. Acciones, que van desde conseguir recursos, pescando, arando, labrando, pastoreando , hasta invertir recursosen mejorar la casa, vallar los pastos, hacer establos, etc…

El juego lo ganara aquel que lo haga mejor, en base a unos puntos de victoria que premian o castigan al final de la partida como es la granja de cada jugador (lo llamo granja, pero podía ser perfectamente una masia, o un caserio, hablamos pues de campesinos propietarios, no de jornaleros como era lo habitual en el sur y este de Europa).

A parte existe un modo avanzado, realmente el juego que debe jugarse, ya que el otro parece demasiado sencillo, que añade las cientos de cartas que vienen en la caja haciendo posible al jugador adquirir  mejoras (adquisiciones menores) y oficios que ayuden a nuestros pequeños campesinos.

Con tan solo dos partidas  a cuestas, y ambas, en modo familiar, solo puedo decir que el juego me ha gustado, mantiene la concentracción y es sencillo de jugar. Me parece magnifico para jugarlo con familiares y amigos lejanos a los juegos de mesa (pero que no los aborrezcan), y estoy a la espera de ver como es su modo avanzado.

Os dejo con unas foticos del Agricola, de cuando salio a pasear por primera vez en casa casi no salio ninguna, así que me sirvo de las BoardGameGeeky alguna mía.