
Carlos I camino de su ejecución en Westminster
El pasado fin de semana volví a comprarme un juego, una manera gratificante de volver a recuperar el pulso de este hobby. No tenía muy clara cual sería la elección, así que me fui a a tienda de los buenos amigos de JugarXJugar. En sus estanterías estaban prácticamente todas la novedades de GMT Games (Kiev to Rostov, Succesors III, Fields of Fire, Pursuit of Glory, etc, etc) junto con un buen surtido de otras compañías (la reedición de Titán, la versión española de Talismán,…) bueno basta ya de publicidad gratuita.
Lo cierto es que decidir cual me llevaría para casa fue relativamente menos complicado de lo que acostumbra, quizá influyese el corte de suministro eléctrico que pesaba sobre la zona. Ví en la estantería el Unhappy King Charles! y me dije esta es la mía. Animado sobre todo por dos cosas. Uno de ellos eran los breves comentarios de Zaratustro en la bsk, que me hicieron prestar atención a un título, que, incomprensiblemente, me había pasado inadvertido, gracias a él, comprobé que era un “CDG” (un juego con motor de cartas) y que trataba un episodio de la historia moderna europea, como es la probablemente mal llamada “guerra civil inglesa”, que y aunque quizá no sea uno de los más trascendentes, sí, a mi modo de ver, es de los momentos más ilustrativos en eso que algunos llaman “el peso de la historia”. El otro (más bien dos) son el buen recuerdo adolescente que me dejo la película “Cromwell”, con el duelo interpretativo de Richard Harris como el “Lord Protector” y Alec Guiness como el desdichado monarca Carlos I de Inglaterra; y, que no se me olvide, la lectura apasionante también de mis años de estudiante de “El mundo trastornado: el ideario popular extremista de la revolución inglesa del siglo XVII” del enorme historiador británico Christopher Hill.

Carlos I visto por van Dick
Unhappy King Charles. The English Civil War es, pues, un juego que aborda lo que se conoce como La primera Guerra civil Inglesa, que enfrentó a los realistas contra los parlamentaristas entre 1642 y1645. Y a pesar de lo que nos diga el intitulo, ya que la Guerra Civil Inglesa abarca desde 1642 hasta 1651, normalmente divida en tres grandes actos:
- Primera Guerra Civil Inglesa 1642-1645. El 22 de agosto de 1642 Carlos I iza el estandarte real en Nottingham, declarando traidores a los partidarios del Parlamento. El 14 de junio de 1645 tras la derrota realista en Naseby, Carlos I abandona la lucha y se refugia en Escocia
- Segunda Guerra Civil Inglesa 1647-1649. El rey es entregado al parlamento por los escoceses lo que no impide que estos negocien con Carlos I una reforma religiosa que favorezca el presbiterianismo. Los partidarios del monarca se alzan por buena parte de Inglaterra, Carlos I escapa de su prisión, pero sus partidarios, pocos y con escasos apoyos terminan por ser derrotados. Carlos I vuelve a prisión. El 20 de enero de 1649 es juzgado por traición y el 30 de enero decapitado.
- Tercera Guerra Civil Inglesa 1651. Campañas de Cromwell en Escocia e Irlanda; ataque sorpresa desde Escocia de Carlos II, hijo de Carlos I, quien es derrotado en Worcester el 3 de septiembre de 1651. Carlos II huye a Francia, la guerra civil ha terminado.

La evolución geográfica de la Primera Guerra Civil Inglesa
La Primera Guerra Civil Inglesa
Tras prepararse para la guerra durante casí dos años ambos bandos, las hostilidades comenzaron en otoño del año 1642. Inglaterra se dividió en función del apoyo dado a la causa real o al Parlamento., aunque buena parte del país quedara en un estatus de neutralidad ambigua. Al comienzo de la guerra el Parlamento contaba con el apoyo de la Armada y de las ciudades, mientras Carlos I obtenía de las zonas rurales sus fuerzas. Se estima que cada bando contaba con tan solo 15.000 hombres al comienzo de la guerra. Sin embrago el conflicto terminaría por arrastrar a un lado u otro a todas la regiones y a todos los estractos sociales. La primera gran batalla de esta guerra fue la que aconteció en Edgar Hill, de resultado incierto y que los dos bandos reclamaron como victoria. Carlos I tras la batalla de de Turnham Green se vio obligado a retirarse a la ciudad de Oxford, que sería ya su base de operaciones durante toda la guerra.
En 1643, tras el invierno, los realistas bajo el mando del Príncipe Rupert (sobrino de Carlos I) toman la iniciativa, en el oeste de Inglaterra, y se hayan en disposición de tomar la plaza de Bristol, a pesar de los incipientes éxitos de la recién creada unidad de Cromwell, los “ironsides” (costillas de hierro). Sin embargo en agosto de 1643 llega el punto de inflexión, los parlamentaristas levantan el asedio de Gloucester y derrotan a los realistas en la primera batalla de Newbury (20 de septiembre de 1943).
Ambos bandos vuelven a sus feudos, y tratan de incrementar por la diplomacia sus efectivos. Carlos I negocia con los irlandeses un cese de las hostilidades que le permita retornar tropas leales, y el Parlamento, por su parte, trata con los escoceses para que participen en la guerra en su mismo bando a cambio de ayuda y asistencia política y económica. Con la ayuda de los escoceses, ya en 1644, el Parlamento logra una victoria decisiva en Marston Moor (2 de julio de 1644), con la que obtiene el control de York y el norte de Inglaterra. Posteriormente las fuerzas reales son derrotadas en el sudoeste de Inglaterra. El invierno llega y encuentra a un muy reforzado Parlamento. Cromwell y Essex tras la batalla de Marston Moors (1644)

Cromwell y Essex tras la batalla de Marston Moor
1645 comienza con la reorganización del ejército del Parlamento, el Nuevo ejército Modelo (New Model Army) sustituirá las antiguas milicias. Serna ahora soldados profesionales, dotados de las técnicas más modernas. El Parlamento retira del mando de tropas a todos los parlamentarios que lo tuvieran, salvo a Cromwell que había demostrado su valía por un lado, y por otro era él mismo el impulsor de la reforma del ejército. Los ejércitos de Carlos I serán aplastados por el Nuevo ejército Modelo, primero en Naseby (14 de junio) y después en Langport (el 10 de julio), destruyendo prácticamente la totalidad de fuerzas de Carlos I. Los intentos de recrear una nueva fuerza serán fracasados y se ve obligado a refugiarse en Escocia, la Primera Guerra Civil Inglesa ha terminado.
La revolución inglesa.Cromwell, los puritanos y los levellers.


Hasta ahora solo hemos visto lo que fue un poco los principales acontecimientos militares de la Guerra Civil Inglesa. Pero no puedo, ni quiero, pasar por alto una de las cosas que más me atraen de este episodio de la historia, lo que algunos denominan como la revolución inglesa, que comprende tanto a la guerra civil como a los 11 años de la Commonwealth, la república dirigida por Cromwell, donde el ejército se impuso al Parlamento y florecieron las ideas religiosas radicales.
Efectivamente, considerar la Guerra Civil como un enfrentamiento entre Parlamentaristas y realistas es una esquematización demasiado brusca, que si bien en el juego tiene mucho sentido, no ocurre lo mismo con la historia. Y sobre todo con las guerra civiles, que suelen ser complejas, donde a pesar de los en principios muy definidos bandos, concurren multitud de sensibilidades. La guerra civil inglesa, la revolución inglesa, no es ninguna excepción, y tiene su puñado de hombres excepcionales, sucesos inauditos y hechos sobrecogedores.
La figura de Cromwell, el trágico final de Carlos I, el Nuevo Modelo de ejército y los “Levellers” (niveladores) no pueden ni deben pasarnos desapercibidos, en esta historia hay algo más que un rechazo inglés al absolutismo.
Pero vayamos por partes; Carlos I fue un rey que intento traspasar a Inglaterra el modelo absolutista de España y Francia, donde gobernaban Felipe IV y Luis XIII, pero Inglaterra era -y sigue siendo- un país muy peculiar. Carlos I no contaba ni con un ejército propio ni con fondos económicos, y todas la recaudaciones debían ser aprobadas por el Parlamento, por los denominados Comunes. Tras años de enfrentamientos a cuenta de los impuestos, del presunto apoyo real a los católicos y el desprestigio de la Iglesia Anglicana, en 1640 los Comunes rechazan sufragar la guerra contra Escocia que se niega a aceptar la introducción del anglicanismo en su país, y peor aún, capturan y ejecutan al valido del rey, Lord Strafford, acusándolo de traición, a pesar de la incrédula, atónita e ineficaz defensa del reo que hace el propio monarca.

¿Cuando viste por última vez a tu padre? Propaganda monarquica del siglo XIX, a cuenta de la guerra civil del siglo XVII
Las fuerzas reales se constituyeron por la aportación personal de los nobles fieles a la causa monárquica, aportando tanto medios económicos como recursos humanos reclutando a la soldadesca en sus feudos.
Por su parte el bando del Parlamento englobaba a una amalgama social que iba desde algunos Lores hasta pequeños propietarios de tierra, pasando por los comerciantes. Todos estaban dispuesto a sufragar y a participar en esta guerra, Si bien para algunos el objetivo era reconducir a Carlos I y que este se atuviera a los dictámenes del Parlamento, para otros era la posibilidad de un nuevo orden social.
Así pues los parlamentaristas se dividían entre los radicales (formados por levellers, diggers y puritanos, con Cromwell a la cabeza) y los moderados (algunos lores, la mayoría de los “comunes”,grandes terratenientes y comerciantes, presbiterianos, etc..) con unos intereses que se iban a mostrar irreconciliables.
Cromwell demostrara en esa Primera Guerra Civil sus extraordinarias dotes de mando y persuasión, así como grandes nociones tácticas, a pesar de no tener ninguna relación, hasta entonces, con el mundo del ejército. Reclutando y organizando las milicias que apoyaban al parlamento. Su brigada “Ironsides” se destaca pronto por su valor y eficacia. Sus iniciativas despiertan el recelo de otros mandos, nobles, que no ven con buenos ojos el ascenso en el ejercito de los puritanos. Cromwel por su parte desprecia ese mundo aristocrático donde el apellido pesa más que el merito y la valía.
Cromwell obtendrá del Parlamento en 1645 la reforma del ejercito, el New Army Model, ahora ya ningún miembro del parlamento mandara ninguna tropa (salvo él), la jefatura le corresponderá a Lord Essex y a él mismo será uno de sus lugartenientes. Los soldados serán ahora profesionales, y más aún, devotos puritanos, que entonaran salmos antes de la batalla y aceptan sin rechistar un código disciplinario durisimo, se autodenominaban “los cabezas redondas” aunque también se les conocía por “los santos”.

Cromwell y el New Model Army
Pero junto a los puritanos de Cromwell están los “levellers” (niveladores), que también forman parte de este Nuevo Modelo de Ejercito: eran una amalgama de agitadores sociales, sin una vocación religiosa tan fuerte como los puritanos (aunque como ellos defendían la libertad de culto) y su mayor interés era el igualitarismo. Si la palabra entonces hubiera tenido significado seguro que se habrían calificado así mismo como revolucionarios.

El catecismo del soldado del New Model Army
En cualquier caso, tras la derrota de Carlos I, este huye a Escocia, de donde es “extraditado” a Londres. Tras terminar la Segunda Guerra Civil una cosa ha quedado clara, es el New Model Army de Cromwell quien ha ganado la guerra, y no el Parlamento. Tras los titubeantes y fallidos intentos del Parlamento de hacer entrar en razón al rey, y que este acepte la preeminencia del mismo sobre el monarca, Cromwell y los consejos levellers del ejercito optan por apoyar el regicidio. Cromwell convoca un juicio donde Carlos I es acusado de traición. Este defiende a si mismo, viéndose como a un mártir, que fia todo a la providencia divina, parece como si en verdad creyera que su mandato como rey es de inspiración divina, a su manera, es, como Cromwell, un providencialista.
Finalmente sera decapitado en Westminster el 30 de enero de 1649, el verdugo levanta su cabeza a la muchedumbre “Esta es la cabeza de un traidor”.

La ejecución de Carlos I según un grabado de la época.
Cromwell murió el 3 de septiembre de 1658, y, prácticamente, con él, la Commonwealth británica. Tras la restauración monárquica, su cuerpo fue exhumado y ejecutado públicamente el 30 de enero de 1661, su cabeza sería expuesta en Westminster hasta 1685.
El juego

Ah sí el juego, me temo que había olvidado el propósito inicial de esta entrada que era hablar de Unhappy King Charles! mi último juego comprado. Bueno la culpa de esta digresión la tiene el propio Charles Vasey, el diseñador del juego, quien en el propio reglamento confiesa que uno de sus intereses ha sido recrear la atmósfera de la época. Cosa que concuerda con lo que decía en una vieja entrevista, donde afirmaba que pese a tener todo los respetos por los eurogames él prefería algo con un componente más narrativo. Y a fe mía que Unhappy King Charles lo tiene.

Lo cierto es que pocas cosas se pueden contar sin haber jugado ni una sola partida, sólo comentar el aspecto visual del juego y lo que de la lectura de sus reglas se puede extraer, si lo comparamos con algún otro juego con motor de cartas (sin ir más lejos Vasey reconoce que este juego es deudo de We the people de Mark Herman, y que si bien valoró la posibilidad de utilizar algo parecido al Paths of Glory de Ted Raycer, finalmente lo desecho).

Los componentes, por una vez, se salen un poco de lo habitual de lo que nos tiene acostumbrados GMT. El mapa sigue siendo de papel, los reglamento confirman que ha reducido costes y son de un papel más endeble. Pero esta vez el arte gráfico del juego ha subido, sobre todo si lo comparamos con horrores como el de Kutuzov. Las fichas son esta vez mucho más bonitas, y diferentes a los habituales de Here I Stand, Napoleonic Wars, etc. Incluso el mapa esta bastante bien, nítido, claro, con gusto. Las cartas, como a mi me gustan, con una ilustración, en aquella época no había fotos, que acompaña con propiedad al texto. Y no como en algunos CDG donde tan sólo viene el texto de la carta.

Como curiosidad la portada de los dos manuales, imita a la tipografía de las portadas de mediados del siglo XVII, como la de las obras de John Milton, el autor de “El paraíso perdido” y que fue hombre de confianza de Cromwell. Un detalle simpático y que yo, personalmente agradezco.


En cuanto al juego en si, su mecánica., como antes se ha dicho es un heredero de We the people, así nos encontraremos con un mazo único de cartas para ambos jugadores, los generales que activen a nuestras unidades militares y un mapa “point to point”. Pero también tiene alguna originalidad, como la distribución del mazo, dividido en cartas corazón (cada bando tiene dos), cartas obligatorias (tres eventos que deberán jugarse), cartas de activación y de eventos, divididas en early, mid y late war (aunque observese que aquí las cartas o bien dan puntos de activación, o bien eventos, nunca las dos cosas) y las cartas de Alt-Hist, o eventos que pudieran haber ocurrido, pero no lo hicieron, y que dan su puntito de impredecibilidad al juego.

Además Charles Vasey ha querido que el mazo de cartas, sea el encargado de dar las características y peculiaridades de esta guerra. La manera tan determinada de crear el mazo, del propio valor de las cartas de cada una de las fases, responde a la decisión de Vasey, de que sea el propio mazo el que genere las situaciones de la guerra civil inglesa, y no complicadas reglas que aplicar. Algo que no hace sino reforzar la impresión que se tiene, de que nos encontramos ante uno de los mazos mejor construidos de todos los CDG, ya no sólo que es sea equilibrado para ambos jugadores, sino que tensa el juego en una determinada dirección, como en este caso la falta de recursos para movilizar grandes ejércitos.
Otra de sus novedades, son la aparición de los notables locales, como el diseñador califica un híbrido entre fortaleza, zona de control y general. Su potencial todavía me es desconocido, pero es una figura que promete en este juego, ya que parece ajustarse a la perfección a un juego donde los frentes no están nada definidos y cualquier contratiempo en la retaguardia puede ser mortal.
Poco más me queda por reseñar, dejo en el tintero, el reclutamiento, los horrores de la guerra y la deserción (que viene a ser algo parecido a la fase de suministro de un juego de estas características), de la simpleza y elegancia de un combate que parece más efectivo si se libra entre pequeños grupos que entre grandes ejércitos, de lo abstracto de la cuestión naval, de lo fundamental de los asedios.. Pero es que sólo son eso, primeras impresiones, que me han conducido a un pequeño estado de euforia.
Sé que está vez he soltado el rollo, pero quizá sea necesario para sumergirse en la atmósfera de este juego, que espero disfrutar en breve.
Lecturas Recomendadas
“Historia Social de Inglaterra” Asa Briggs, Alianza Editorial 1994
“El mundo trastornado: el ideario popular extremista de la revolución inglesa del siglo XVII” Cristopher Hill, Ed. Siglo XXI, 1983
“Oliver Cromwell: política y religión en la revolución inglesa, 1640-1658″ Akal, 1991
Películas Recomendadas
“Oliver Cromwell” de Ken Hughes (1970)
Otros juegos de la Guerra Civil Inglesa
“This Accursed Civil War” GMT Games, 2002. Juego que recrea a nivel táctico las batallas de Edge Hill, Marston Moor, la 1ª y la 2ª de Newbury y Naseby. Primer juego de la serie Musket and PiKe.
“the King´s War” Clash of Arms, 1996. La primera aproximación de Charles Vassey a la Guerra Civil Inglesa.