El gusto lúdico y el azucar

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Cuando era jovenzuelo solía frecuentar la casa familiar de una buena amiga, era un lugar de reunión de propios y extraños. Siempre que pasan por allí había gente. Y no era raro coincidir con extranjeros, sobre todo ingleses y alemanes. Enclavada en un pequeño valle de Muxika, el hogar respiraba hospitalidad y también cosmopolitismo.

Como me chocaba ver las costumbres de aquellos barbaros ¿ketchup a las lentejas? Y peor aún ¿azúcar al vino? ¿pero estos son los que nos civilizan?

Con el tiempo he aprendido a perdonarles, a entender que no era culpa suya, que el gusto no es solo propio, que si bien nacemos con el, la costumbre termina moldeandolo. Ya no pienso que más arriba de los Pirineos las papilas gustativas se han atrofiado, aunque quizá piense que se han atrofiado en todas partes; leo por aquí y por allá que la diabetes está aumentando vertiginosamente, y que una de las causas es el exceso de azucar en nuestras dietas. Y sin embargo quien renuncia al azucar, ya no echamos azucar al yogur si no yogur al azucar, ya no sabemos identificar como placentero lo que no sea dulce. El vino, el marisco, el pescado, todos con sus sabores tan particulares y tan ricos en matices cada vez más relegados. Lo veo en las calles, en las tabernas. Todavía se bebe vino, es cierto, pero si lo comparo al consumo de cerveza… Los txikiteros son una especie en extinción, los pocos que quedan se encuentran con que el medico les ha recetado mosto ¡dulce!.

¿Y qué tiene que ver todo esto con los juegos de mesa? Ocurre que a veces me da por pensar que si no está ocurriendo lo mismo que ocurre con el azucar. Que si no estamos siendo victimas de un azucaramiento en el mercado. Me da por pensar que domina el juego fácil, el que se decora como un postre y se devora en un santiamén porque apela a nuestros apetitos primarios. Me da por pensar que me está diciendo “juega a esto, que no tienes tiempo, que no es exigente, que es muy bonito, y se te aburres a la segunda partida, no te cortes, te compras otro”

Probablemente abusar de la reposteria sea un factor de esos para la aparición de diabetes. ¿nos volveremos todos diabeticos ludicos? Jugando a tanto juego azucarado ¿nos alejaremos definitivamente de los juegos que exigen dedicación, esfuerzo? ¿serán nuestros cerebros incapaces de procesar correctamente la información lúdica? ¿necesitaremos en nuestras vidas ludolina?

Sigo pensando que el gusto ludico se educa; nacemos con él pero lo educamos nosotros, también las personas en quien confiamos en su criterio pero también la sociedad y la industria. Y acabaremos jugando a lo que nos gusta, por supuesto, de eso se trata. De que nos quede claro que es lo que nos gusta, de que rechazemos cualquier otra propuesta que no sea nuestro propio gusto, de que no pensemos ni por un momento que eso de echar azucar al vino es como poco raro.

Hoy el vino es casi territorio de sibaritas y snobs, y temo que otra manera de entender el juego, aquella que aprecies en el algo más que un parco “divertirse” “echarse unas risas” se acabe catalogando como sibarita y snob. Ya veremos, quizá es que aunque lo deteste soy un sibarita y un snob.

No es el juego, eres tú.

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De un tiempo a esta parte llevo leyendo mantras en el mundo de los juegos de mesa del tipo “No existe juego malo” “todo juego tiene su grupo, lugar y momento” La idea que se traslada es que, efectivamente, no hay juego malo que tal apreciación es un acto subjetivo en cierta manera irresponsable.

También leo a cierto agudo comentarista de las redes apuntar a una cierta tendencia en los reseñadores más habituales a mostrarse insatisfechos con sus ultimas experiencias. Se preguntaba si tal cosa no sería debido a un bagaje lúdico que suponía no sé muy bien si una perdida de la inocencia o el establecimiento de odiosas comparaciones.

Este mismo comentarista, @vilvoh, apuntaba al hecho de que no existe juego objetivamente malo. No le falta razón; Si nos preguntan por un juego objetivamente malo, creo que buscaríamos imediatamente un juego que causara el rechazo en la mayoría de la comunidad. No me extrañaría que nos decantáramos por juegos franquicia del tipo de los que hacen Justin Bieber o de los que de cuando en cuando obsequia la prensa deportiva. No haber jugado nunca al Barça Trivia o al Justin Bieber Alway Be Mine no creo que suponga ningún debe en lo certero y apropiado de la eleccion de juegos malos. Pero claro, no dejan de ser excreciones del marketing, que tienen mucho más que ver con el mundo que los propicia que con los juegos de mesa.

Lo pienso fríamente y estoy dispuesto a aceptar que objetivamente no existe el juego malo, ni siquiera lo es el Talisman. Lo que ocurre es que no existe el jugador objetivo. Esto es, el jugador neutro de sonrisa transparente que juega todo lo que se ponga delante sin ser capaz de contextualizarlo ni de disfrutarlo ni sufrirlo.

Y sin embargo, y a pesar de todo, sigo pensando que cada cual debe dar su opinión sobre cualquier juego, que es una perdida de tiempo inutil pararse a pensar en cosas como que “mi grupo de juego no es el correcto” o “todos los juegos son güenos”. Imposible, estamos en el terreno de los artefactos culturales, me he comparado entradas para el cine, libros y exposiciones que han resultado experiencias desalentadoras, soporíferas e incluso enervantes. No veo ningún motivo para que la industria de los juegos de mesa este tocada por una varita y cualquier cosa que aparezca en el mercado se merezca una consideración que no va en mi experiencia con el propio juego. Ya sé que es industria del entretenimiento pero exactamente igual ocurre con el cine o la literatura. Y no sé porque precisamente en la sociedad del ocio y del entretenimiento hemos de pasar por conformistas.

“La culpa no es del juego es tuya” es el mensaje en ultima instancia, el hecho de no estar a la altura del juego, de no haberlo sabido descifrar, cada vez es más habitual. Y, oh paradoja, cada vez lo escucho más en los juegos más idiotas. En principio podía parecer que tal cosa debería ser escuchada en la parte más snob de la afición, aquella que presume de jugar de los llamados juegos duros. Sin embargo está ocurriendo lo contrario, que precisamente se apela a esa condición de inaccesible con los juegos chorras. Ya no sólo es que cada cual disfrute con lo que quiera y pueda, que estoy muy de acuerdo, es que los juegos que menos ofrecen son los que se hacen pasar como los más exclusivos.

Lo siento pero si para jugar a un juego y ver lo bueno que es necesito tener un chistoso que hace gracias sentado enfrente vaya mierda de juego. Si la diversión consiste exclusivamente en su factor más estentóreo, la carcajada, yo me bajo. Me voy al circo a ver a los payasos, o al teatro, o que se yo. El chiste, que no el humor, abunda en esta sociedad, no lo busco en los juegos porque no lo echo de menos.

Hay juego malos, juegos peores, juegos reguleros, buenos juegos y juegos excepcionales. Hay generos y subgeneros. Hay calidad y no tanta calidad. Y sobre todo cada uno de nosotros tiene su propio gusto. Un gusto que no es mejor ni peor en términos éticos o morales. Que hay es donde entraría con cierto sentido lo de bueno y malo. Un gusto que se trabaja o que se conforma con lo que vino de nacimiento, allá cada cual. Algún día aprenderemos a aceptar que ese juego que tanto nos gusta es malo, y ese que odiamos es bueno. Ese día sabremos que no somos perfectos y nuestro gusto tampoco y por lo tanto renunciemos a el a la hora de medir un juego.

Enfado y spoilers con el Pandemic Legacy

Spoilers, spoliers y más spoilers. Si tienes pensado jugar al Pandemic Legacy, si aun no has completado el mes de abril del mismo juego, no sigas leyendo si no quieres perderte alguna de su supuestas sorpresas que depara la narración.

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Estás advertido, si sigues leyendo es tu responsabilidad

No tengo muy claro como comenzar esta entrada, ayer seguí la campaña de Pandemic Legcy y llego la bajona. De ser un juego que vivía las partidas con franco interes ha pasado en estos momentos a bajar varios puntos en mi apreciación personal.

Pero ¿por qué ha ocurrido esto? Quizá tenga que ver con la poca tolerancia que tenemos los humanos a la derrota. Quizá el hecho de vivir una derrota sin paliativos, donde no dimos una a derechas influya en lo que en estos momentos siento por el juego. O quizá no, quizá también influye lo que el propio juego ha propuesto.

Hasta hace nada y como escribía hace bien poco, el Pandemic Legacy me parecía un juego de diseño inteligente que sabía beber lo justo del cine catástrofista de virús y pandemias. Ahora pienso que no es tan inteligente y ajustado, que la cosa ha virado ya sin remedio al relato que se ofrece al adolescente del que se piensa que no tiene una neurona y no quiere más que escenarios reconocibles y atolondrados.

Bueno yo tengo mi propia manera de conformar la partida en juego de mesa en mi cabeza, supongo que de manera similar a como hace todo el mundo, es una suerte de expectativas que se van creando en torno a experiencias previas. Lo que yo deseaba encontrarme en Pandemic Legacy era algo así como una mezcla de El sindrome de andromeda (Robert Wise,1971), Contagio (steven Soderberg, 2011) o Estallido (Wolfang Petersen, 1995). Ninguna es una gran película, y sin embargo las encuentro entretenidas. Esos científicos luchando por salvar a la humanidad de las negligencias militares y la enfermedad devastadora me caen simpáticos.

Me parecía de lo más adecuado para jugar al Pandemic Legacyi maginarme como hombre de despacho y laboratorio que como hombre de acción. Porque lo que no quería era un Guerra Mundial Z.

Odio los zombies, me aburren los zombies, me desmotivan los zombies. Antes de comenzar el mes de mayo, bromeaba ante lo que parecía inminente “como aperezcan zombies o infectados, quemo el juego” Y allí que aparecieron. Y que bajona y que sonrisa oblicua, esto, el pandemic legacy, había dejado de tener gracia. Ahora me parecía una mala broma.

¡Ay! que bonito eras con tus cubos
¡Ay! que bonito eras con tus cubos

La coherencia del juego de alguna manera saltaba por los aires, Los cubitos eran sustituidos por figuras de plastico, la enfermedad se subordinaba a la amenaza zombie. En la partida fue un desastre, la tensión en lugar de aumentar, desapareció, nos dejamos llevar. Dejamos de hacer lo que hasta ahora estábamos haciendo, cogimos personajes sin criterio alguno, no pensamos en lo que realmente suponía en las reglas el cambio de registro narrativo y lo que es peor aplicamos mal y en nuestra contra las nuevas reglas. Bloquear carreteras cuesta una acción para todas las que sale de un espacio y no una por carretera, las infecciones por mazo de acción provocan brotes. Pero todo esto ocurrió por estar fuera de la partida. Quizá fuera por el hecho de jugar dos partidas, que hay que dejar siempre un buen espacio entre sesión para asimilar las nuevas reglas. O quizá por el anticlimax que supusieron los zombies.

Un zombie, socorro
Un zombie, socorro

Lo siento, pero a estas alturas al cliché zombie/infectado/muertoviviente le tengo a la altura del cine de terror de autocine, esos lugares donde los adolescentes pasan de la película para meterse mano a gusto. Un genero menor incapaz de generar más emoción que la del alivio que supone que la película termine.

Supongo que terminare la campaña de Pandemic Legacy, quizá con el paso del tiempo asimile los cambios y vuelva a ver mecanicas de juego en lugar de tema, pero tampoco es exactamente lo que venía haciendo hasta ahora. En el fondo y por el momento los infectados en realidad no son más que el cambio de color de los espacios. Pero pinta mal la historia. La solucción para junio “Todo (lo de los infectados) ha sido un sueño, coge una rasqueta y elimina las pegatinas de los espacios infectados y quema las figuras” no me gusta ni a mi.

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Esto me empieza a recordar al risk
Aun así seguiré esperando el conflicto entre civiles y militares, buscando la cura de la enfermedad, pero ya no será lo mismo. Ahora, ojalá me equivoque, soloy soy capaz de prever nuevas vueltas de tuerca en el tema zombie, miedo me da acabar jugando un risk de conquista. O por decirlo de otro modo, la sutileza se ha cambiado por la grosería.

En una narración la calidad de la narración importa y está claro que, por lo menos a mi, no me basta con utilizar clichés de genero. Para que algo sea especial no basta con tener algo original o novedoso ha de tener algo que enganche, que conecte conmigo.

Y ahora ya sé que tenemos un juego con temática zombie como número 1 de la bgg ¡ole! No me gusta star wars, odio los zombies, no sé porque me extraño de no entender a la comunidad jugona.

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Observe al fondo la ayuda para refugiados ¡no son zombies!
P.s lo del spoiler en el Pandemic Legacy es de juzgado de guardia. No solo porque le beneficie en el sentido más comercial al ocultarse cualquier voz que le enmiende un poco la plana. Es que la sorpresa en este juego, insisto, no viene de la narración, tan pobre como para cambiar la amenaza inquietante de enfermedades invisibles por los risibles zombies.

De Pandemic Legacy y narraciones

Legacy sin spoilers (o eso creo)

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Ya en el recuerdo los días de ajedrez ahora son los meses del Pandemic Legacy. He tenido la suerte, y digo suerte porque lo paso muy bien, de comenzar una campaña del tan en boca de todos Pandemic Legacy. Por fin puedo saber que es eso del legacy que tanto entusiamo esta causando entre los aficionados a los juegos de mesa.

Cuesta darle un sentido claro a lo que es legacy, ahora mismo me inclino por definirlo como la introducción de una narración en un juego con consecuencias irreversibles en el propio juego, y esto lo consigue con la aparición de nuevas reglas, componentes y objetivos, o modificación de estos mismos.

De esta manera el juego va tomando una forma distinta a como comenzó y sobre todo se ve beneficiado por aumento de la tensión argumental. Y es que Pandemic Legacy bebe de las películas y literatura de pandemias e infestaciones de virus por el mundo mundial. Son los giros a los que nos ha acostumbrado esas películas los que nos iremos encontrando en el Pandemic Legacy. Precisamente esos giros y la manera de implantarlos en la partida es lo que hace que en muchas partes se hable de Pandemic Legacy como juego narrativo, y que precisamente la narración que propone es la que tenga como consecuencia uno de sus aspectos más llamativo y para algunos polémicos, su irrejugabilidad. Son entre 12 y 24 partidas las que se podrán jugar.

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Pero la pregunta es ¿estamos ante un juego narrativo? ¿es realmente irrejugable?

Como en todos los juegos en Pandemic Legacy la narración existe, y, como en los juegos temáticos, a parte de la narración que nos genera el propio devenir del juego existe otra narración más amplia en la que incrustamos lo que ocurre en el tablero. Pandemic Legacy lo resuelve de manera muy sencilla y efectiva; en determinados momentos, normalmente al comienzo de cada partida, cuatro lineas bastan para que conectemos con ese imaginario que nos ha dado la cultura pop sobre las pandemias y eso se traduzca en una modificación del juego. Por decirlo de algún modo el juego actúa como máster de la partida.

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Pero la narración, no nos engañemos, es simple. Lineal, ya que la historia, la trama que se desarrolla en Pandemic Legacy, al menos hasta donde yo he llegado, no deja lugar a la elección. Podemos decidir como afrontar el reto que nos propone esa trama, pero no otra trama. No sé porque motivo, quizá por influencia del Sherlock Holmes Detective Asesor, yo esperaba algo más tipo “elige tu propia aventura”, no es el caso y tampoco le hace falta para ofrecer lo que propone.

Sí la narración es simple, y muy inteligente, ya digo que sabe conectar con todo ese material que tenemos guardado en alguna parte de nuestro cerebro. Pero no quita que nos manejemos ante clichés y estereotipos de ese genero catastrófico. La sorpresa es más bien “Hostia también han metido esto” que “¿pero qué está pasando?”.

La sorpresa, quizá sea ese el factor más valorado en el pandemic legacy. Y ese es el factor que más irrejugable le hace. Quizá esto no tenga mucho sentido, los juegos con eventos que tienen influencia en lo que ocurre en el tablero los hay por doquier. Sin ir más lejos el Twilight Struggle, el nº1 desbancado en la BGG por el Pandemic Legacy era básicamente eso. Y las primeras partidas tenías el gozo de la sorpresa “Maldición hay una carta que me echa de Rumanía”que devenía con la experiencia en el gozo del control “Hasta que no se haya jugado la Abdicación Rumana ni se me ocurre pasar por Rumanía”. Y el propio Twilight Struggle propone una narración más o menos ligera con final abierto. Entonces ¿por qué el éxito del Pandemic Legacy? Pues curiosamente reside más en sus elementos físicos que en sus elementos narrativos.

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Si Pandemic Legacy tiene algo es puesta en escena. Pandemic Legacy se transforma de manera irreversible por que tienes que abrir cajas, rascar cartas, rasgar solapas y pegar pegatinas. Todo muy de consumo de una vez y lo suficientemente bien diseñado para darle ese sabor de que estás jugando a algo muy especial, a una misión secreta en la que y como los mensajes del Súper a Mortadelo y Filemón toda la información se autodestruirá a los 30 segundos. Es una vez y no más. De eso se trata, afrontarlo de otra manera no tiene mucho sentido. El esfuerzo que requiere jugar Pandemic Legacy sin marcarlo no merece la pena.

Pensándolo bien quizá no sea que el éxito narrativo venga de los componentes físicos y su puesta en escena, quizá sea un todo. Es un diseño inteligente, integra el juego, el tema y los componentes de manera que jugarlo sea toda una experiencia, quizá ahora por lo novedoso, veamos dentro de unos años. Y que ha conseguido en hacer perecedero lo que ya lo era, y supongo que los editores estarán encantados.

Dos últimas cuestión. Tengo curiosidad por saber que voy a hacer con la caja una vez termine la campaña. ¿La reciclaré? ¿Lo haré? Si yo soy de los que guardan los troqueles, tendré ese valor de reconocer que ya no se puede darle uso?

Y por último un debe, no menor, en el juego es lo sencillo que resulta ganar las partidas. Basta con estar atento y todo se soluciona con sencillez. Hoy por hoy y aun disfrutando de la partida en si cuando más me gusta el Pandemic Legacy es en el antes y en el después. Cuando se elijen los personajes para afrontar el reto y cuando se elijen las mejoras después de la partida intentando prever para donde girara el juego; son dos momentos donde uno percibe con claridad el grado de implicación con lo que ocurre en el tablero que consigue el Pandemic Legacy. Y de momento nuestras previsiones son siempre más pesimistas de lo que luego ocurre, pero es un placer pensar que el mundo puede desaparecer por un estreñimiento neuronal, o unas migrañas genitales.

Abril

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Abril

Hay escarcha en el suelo
Todo ha sido tocado por el hielo,
escucho la música de goteo del deshielo  sólo en mis sueños
Nieva como un muro
Y nieva todo el día,
Y detrás de esa pared, está abril.

Y llegará, y traerá la primavera con él,
Y dispersará el ejército de nubes grises,
y cuando todos le miremos a los ojos,
sus ojos melancólicos nos devolverán la mirada.
Se abrirán las puertas de casa,
no es bueno permanecer en pie, estarás mejor sentado
Y cuando todos le miremos a los ojos,
veremos la luz del sol en esos ojos …

Hay incontables heridas en el cuerpo,
es difícil dar un paso,
la estrella brilla sólo en mi corazón.
y abril morirá,
y nacerá de nuevo,
y ya ha llegado para siempre …

Y llegará, y traerá la primavera con él,
Y dispersará el ejército de nubes grises,
y cuando todos le miremos a los ojos,
sus ojos melancólicos nos devolverán la mirada.
Se abrirán las puertas de casa,
no es bueno permanecer en pie, estarás mejor serntado
Y cuando todos le miremos a los ojos,
veremos la luz del sol en esos ojos …

Viktor Tsoi (KINO)

Апрель

Над землей – мороз,
Что не тронь – все лед,
Лишь во сне моем поет капель.
А снег идет стеной,
А снег идет весь день,
А за той стеной стоит апрель.

А он придет и приведет за собой весну,
И рассеет серых туч войска.
А когда мы все посмотрим в глаза его,
На нас из глаз его посмотрит тоска.
И откроются двери домов,
Да ты садись, а то в ногах правды нет.
А когда мы все посмотрим в глаза его,
То увидим в тех глазах Солнца свет.

На теле ран не счесть,
Нелегки шаги,
Лишь в груди горит звезда.
И умрет апрель,
И родится вновь,
И придет уже навсегда.

А он придет и приведет за собой весну,
И рассеет серых туч войска.
А когда мы все посмотрим в глаза его,
На нас из глаз его посмотрит тоска.
И откроются двери домов,
Да ты садись, а то в ногах правды нет.
А когда мы все посмотрим в глаза его,
То увидим в тех глазах Солнца свет.

Los poemas del Dixit. Se aproxima el sonido

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Se aproxima el sonido. El alma vuelve a ser joven
Al someterse al susurro abrumador.
En sueños, sin respirar, aprieto contra mis labios
Tu mano pasajera.

Sueño que soy de nuevo un muchacho, otra vez un amante,
Veo un barranco y hierbas silvestres.
Y en esas hierbas un matorral espinoso
En la neblina del atardecer.

A través de las flores, las hojas y las ramas espinosas
La antigua casa mira en mi corazón
El cielo otra vez atisba, sonrosando de un lado a otro,
Tu ventana.

Esta voz es tuya y yo daría la vida y el dolor
Por su sonido incomprensible,
Aunque en el sueño yo apriete contra mis labios
Tu amada mano pasajera.

Alexandr Blok

Abriendo la caja de Pandora. Un artículo sobre unboxings

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Tras atusarse el pelo, esbozar su mejor su sonrisa y comprobar que la luz roja de la cámara se encendía, Pandora comenzó

-bienvenidos suscriptores

-Hoy tenemos una novedad de las más esperadas, por cortesía de Ediciones Zeus abriremos LA CAJA, la madre de todas las cajas

Con reverencia casi religiosa saca de de la bolsa de plástico de Olimpodona, una pequeña caja. Sus ojos se abren y su rostro no puede disimular su satisfacción.

-Como podéis ver esta decorada con motivos dorios y no esas mierdas jónicas y corintias que tanto se llevan ahora.

-Y ahora vamos con el verdadero motivo por el que estáis aquí, vamos a abrir LA CAJA

Pandora sin mover un musculo abre la caja. Cierra los ojos y aspira

-Mmmmm, esto olor es delicioso, menuda peste. Pero vamos con los componentes

-veamos aquí hay cuatro calamidades, luego vemos un troquel de cataclismos y volcanes. Y veo que no faltan los tubitos de virus y todas esas pestes. ¡Oh! ¡abominaciones y espantos en tamaño real! Y psicopatías, mucas psicopatías.¡y hambre y violencia por doquier!

-Hum veo que mi copia trae dos huracanes y ninguna sequía, esperemos que el departamento de atención de Delfos funcione como siempre.

Pandora suspira cuando llega al último componentes

-Un reloj con cuenta atrás para el final del mundo. Pero viene sin pilas. Ya se podían haber estirado un poco más.

Pandora contempla LA CAJA ya vacía y piensa ¿Y ahora como vuelvo a meter todo esto en la caja?

pandora

Un lector me dejaba en los comentarios de la entrada dedicada a la crítica de las reseña de Bruno Faidutti un interesante enlace a una entrada en un blog yanqui. Ya que la entrada ya no existe en el blog y está en inglés y me ha interesado lo suficiente, me he permitido traducirla. No estoy de acuerdo en algunas cosas de las que afirma, como que la motivación principal para hacer un unboxing sea demostrar habilidades de consumidor, o que más que deificación es fetichismo, y cosas del estilo. Y más interesante aún es saber que la última entrada de este colaborador en ese mismo blog es el Unboxing del US Civil War.

El artículo es Boardgame Unboxing Videos & Consumer Culture de un tal Keith y apareció el 15 de enero del 2014 en Games on Tables , y perdón por la traducción es mia y de google translate.

Videos de “abriendo la caja” de juegos de mesa y la cultura de consumo

El vídeo de YouTube carga tras un momento y se ve una persona con una caja precintada y tal vez un cutter. El presentador del vídeo parece entusiasmo, mira hacia ti y  dice que estás a punto de presenciar “el abriendo la caja” de un juego de mesa por primera vez. La caja se examina, el trabajo artístico se señala y por lo general se describe en una revisión artificial. Quizás se lea la introducción de la parte posterior de la caja se lee e incluso tal vez los nombre del editor y de los diseñadores. El presentador se toma un momento para describir por qué se compró el juego y por qué está tan emocionado. Después de todo, este juego es su juego y representa su buen juicio y gusto.

Cuidadosamente se corta el plástico retractilado y se retira liberando la caja. A veces, pero no siempre, el presentador toca el retráctil y comenta sobre su espesor o incluso su calidad. La envoltura, por supuesto, es una parte de la experiencia. La caja se desliza lentamente una vez abierta: la cubierta se retira como si el contenido pudiera fundir la cara del presentador cara como en En busca del Arca Perdida o tal vez vez como si el presentador estuviera entrando en la tumba sellada de un olvidado Faraón. La tapa de la caja se coloca con cuidado a un lado y cada componente del juego extraído del interior de la caja.

Cada componente aporta un nuevo comentario. “Este juego viene con un
libro de reglas. Es brillante y lleno de color, con un montón de ejemplos de
juego “, dice el presentador en el momento que hojea el libro de reglas revelando a la cámara el contenido descrito. Cada vez que un nuevo componente se saca de la caja se describe con los términos elogiosos que se podrían utilizar para describir a alguien una preciosa obra de arte. El lenguaje es cada vez más grueso, a medida que fluye de la boca del presentador cada nueva frase arroga un sesgo cada vez más positivo sobre el juego. El golpe de gracia es, sin duda, el momento en que el tablero u otro elemento capital del juego se revela. Este componente central, una joya de la corona, es retirado de la caja ritual y ceremoniosamente.

El vídeo normalmente concluye con la promesa de futuras actualizaciones sobre el juego. Quizá una revisión de las reglas o una demostración del juego, en definitiva, una promesa que se haga que su vídeo orgásmico del unboxing no será el último. El vídeo termina. No le siguieron más vídeos.

El presentador puede aparecer de nuevo semanas o meses más tarde con otro unboxing que imita curiosamente el mismo nivel de emoción y ritual demostrado en el vídeo que acabas de ver como si las cosas sólo pudieran mejorar. El espectador abandona tal vez al haber ya visto con anticipación el nuevo juego o tal vez un poco decepcionado de que el componente que más quería ver ni siquiera se describe o muestra claramente.

Los vídeos Unboxing son, en su esencia, un ritual público y vano de la cultura de consumo.

Los presentadores en estos vídeos proveen ciertamente una ventana a un juego específico desde el punto de vista más insípido y poco profundo. Contrasta incluso el intento más rudimentario de reseña de un juego con estos vídeos y apreciarás rápidamente la falta de esfuerzo que va en un vídeo unboxing. Los presentadores de los vídeos “abriendo la caja” realmente sólo demuestran su habilidad como consumidor. Parpadea en el tiempo 100 años o 1000 años o incluso 3.000 años atrás y encontrarás exposiciones similares de este tipo. Eran generalmente la cinta azul de la vaca de la feria, el botín de una caza épica, o la riqueza de la granja, respectivamente. La naturaleza humana demanda que la cultura en la que vivimos tenga demostraciones de habilidad.

En la economía impulsada por los consumidores y la sociedad que encontramos en el mundo desarrollado, ser un hábil consumidor es un rasgo atractivo. Después de todo, nos jactamos de la caza de gangas. Nos emocionamos en una venta o con el valor que ganamos con cada producto comprado. El consumismo es, en este punto, una habilidad que vale la pena, para demostrar al mundo como diciendo: “¡Mira lo que he comprado! ¡Mira lo bueno que es! ¡Mira lo bueno que soy!” Se puede creer como que se está dando un servicio por mostrar un smartphone específico o nuevo juego de mesa para aquellos que están tratando de tomar una decisión para adquirirlo … pero pregúntese: “¿Un vídeo “abriendo la caja” proporciona la profundidad de información necesaria para una decisión de compra a alguien que está verdaderamente en duda  viendo este tipo de vídeos? ”
La respuesta es, simplemente, “no”.

La otra cuestión preocupante con los videos unboxing y la cultura de consumo es la casi deificación del producto. Mire diez vídeos unboxing de cualquier producto. ¿Cuántas personas abrirán la caja y proclamaran su disgusto por el compra o sus expectativas incumplidas?. Mire esos diez vídeos abriendo la caja de nuevo y busque el patrón en la introducción del vídeo, el unboxing, y la conclusión. Son inquietantemente similares independientemente del producto. Puede ser que sea un teléfono, una tarjeta de vídeo, un par de auriculares, o un juego de mesa, pero la única cosa en común es lo que sólo puede ser descrito como el ritual. Una vez que entras en la nomenclatura ritual de estos vídeos les estás atribuyendo un significado religioso. Esto hace del producto en sí la deidad que tiene sentido al ver el vídeo a través de la lente de la cultura de consumo.

Los consumidores son recompensados por una variedad de aspectos como la lealtad a la marca, la conciencia del diseñador, la sensibilidad al precio de mercado y las fechas de lanzamiento de productos entre otros detalles de los productos de consumo. Cada uno de ellos aumenta el valor del producto para el consumidor y cada detalle se convierte en un componente importante del vídeo unboxing. El guión, inconscientemente o no, está inscrito en el cerebro del consumidor. La línea de apertura de “Hoy voy a mostrarles el producto X de la empresa Y, que se acaba de publicar hace Z días”es tan común que es probable que ya estabas pensando en esta frase al leer la introducción al presente apartado.
Esos detalles aparentemente mundanos son marketing y es tan eficaz que cuando vemos vídeos “Abriendo la caja” es probable que ya conozcamos los detalles que la persona va a revelar. Después de todo, los espectadores de vídeo unboxing están claramente interesados en ver descrito un producto de consumo por otro consumidor. Es probable que no conozcas a, ni tengas referencia de, SamWize2001 en YouTube, pero de repente porque él está abriendo un juego de tablero te has figurado de repente que es el Roger Ebert* de ¡los juegos de mesa! Entrás en catarsis porque
los consumidores buscamos la validación de que la compra fue “buena”. Al ver a alguien más que os diga acerca del producto que habéis comprado o que compraréis estáis en realidad justificando vuestras propias habilidades como consumidor a través de la asociación con alguien que también comparte vuestros puntos de vista sobre ese producto.
No voy a ir tan lejos como para decir que los vídeos “abriendo la caja” son malos o buenos. En su lugar, te dejo discutirlo y decidirlo por ti mismo. Después de todo, mi sospecha mientras escribo este artículo es que los creadores de vídeo unboxing tienen una visión abrumadoramente positiva sobre sus creaciones y proclaman motivaciones altruistas mientras los espectadores podrán sugerir que los vídeos unboxing juegan un papel crucial en el proceso de evaluación del producto. Es la naturaleza humana – ¡no nos gustan las duras verdades! Así que la próxima vez que estés viendo un vídeo unboxing te desafío a considerar al menos lo que he escrito y darle una honesta oportunidad antes de justificar tanto tu preexistente punto de vista como tu compra.

* Roger Ebert, prestigioso critico cinematográfico estadounidense.