Ven y Mira. Jatín (Khatyn).

La entrada a Jatín

Ven y  mira, lo que parece un lema ideado para una campaña turística es, en realidad, todo lo contrario. Extraída del Apocalipsis de San Juan, ven y mira es una invitación al recuerdo, a saber de el horror que es capaz de crear el ser humano. Jatín-Xaтынь (o transcrito a la manera anglosajona Khatim) hoy en día no existe, en su lugar se encuentra un memorial donde antés estuviera el pequeño pueblo bielorruso.

Vista lateral de "El hombre invencible" y el memorial

Jatín tuvo el mismo destino que los más de 5.000 aldeas pueblos bielorrusos destruidos y algunos o todos de sus vecinos fueron asesinados durante los tres años que duro la ocupación nazi. El día 22 de marzo de 1943 soldados alemanes y policias ucranianos y bielorrusos del 118 batallón irrumpieron en la aldea, desalojando de sus hogares a sus moradores. Más de 150 personas fueron concentradas en un granero al que prendieron fuego. Para huir de las llamas los desgraciados campesinos rompieron las puertas pero los que lograron salir fueron ametrallados. En total murieron 149 personas, 75 de ellas niños. Los únicos supervivientes fueron Yuzif kaminsky de 56 años, al que la leyenda atribuye que su hijo murió en sus brazos (y supuso la imagén de la escultura principal de Jatín, “El hombre invencible”) y dos niños de 12 y 7 años.

La historiografía conservadora occidental capitaneada por Norman Davies reprochó la elección de Jatín por Breznev como el lugar donde honrar a las aldeas y gentes bielorrusas. Según Davies era una maniobra para desviar la atención de Katín, el lugar donde fueron ejecutados miles de oficiales polacos por la NKVD. En cualquier caso Jatín es un recuerdo al sufrimiento bielorruso, en una guerra donde murió uno de cada 4 bielorrusos.

3 abedules y la llama eterna. La inscripción reza "2 millones 230 mil. Uno de cada cuatro"

La llama eterna de Jatín arde junto  3 abedules. El abedul es el árbol bielorruso por excelencia, y aquí representan a los bielorrusos supervivientes. La llama son todos los que murieron por culpa de la barbarie nazi.

Jatín -junto a la película “la infancia de Ivan” de Andrei Tarkovski- sirvió a Elen Klimov como inspiración para su película “Ven y Mira” más conocida en España como “Masacre”. Un film necesario, donde no hay héroes, y solo sufrimiento, donde un muchacho llenó de ardor guerrero ve como la guerra acaba con su infancia, y de que manera. Una película durisima donde las haya, pero imprescindible.

No encuentro en youtube la película con subtítulos en castellano, pero sí en inglés. Por si alguién quiere verla de este modo.

(es una lista de reproducción, los 13 vídeos cargaran automaticamente)

Y el enlace a la página web

http://www.khatyn.by/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s