Juegos de mesa, foros y la red. La BSK.

Hoy me siento un poco como Coco el personaje de Barrio Sésamo, cuando explicaba lo que es izquierda y derecha, lejos y cerca. Tan elevados pensamientos tengo que me parece que voy a descubrir que la Tierra es redonda, los niños no vienen de París. O sea, verdades incuestionables que heredaran las generaciones futuras.

Tengo ganas de hablar de internet y de unos sus fenómenos, los foros (otros serían los blogs, los canales de chat, las redes sociales, etcera, etcetera. Pero yo quiero hablar de los foros, y sobre todo de uno, del foro de la Sociedad Británica para el Conocimiento (La BSK).

Pero vayamos por partes un foro es un lugar de encuentro virtual, tal y como lo fue primero el agora griego  y el foro romano después. Ahora aunque en lugar de espacio público físico es virtual, el concepto de plaza publica se mantiene, y en una plaza pública pasa de todo, se habla,  discute y conspira, se comercia, se realizan fechorías y celebran cultos entre otras muchísimas cosas. La vida, la actividad humana bulle en las plazas públicas.

En la red es igual y los foros proliferan, los hay de casi cualquier cosa, más o menos especializados, tan generales como de fútbol, de cine, política, historia, el manga o informática pero también tan específicos, como el equipo de regional del barrio, el cantante de moda, o lo que usted quiera. Los foros en la red nacieron normalmente al calor de una página web y la necesidad de los visitantes de discutir los temas que allí se trataban o dejaban de tratar, quizá esa necesidad hoy en día con facebook y twitter haya desaparecido y sea verdad eso que dicen algunos de que los foros están empezando a quedarse obsoletos. Quizá ese punto central de encuentro no sea ya necesario y nos baste con las pinceladas que de aquí y allá nos dan twitter y facebook.

David Bowie "El que hombre que cayó a la Tierra" (1976)

Fredrick Jameson en  El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado, comparaba al personaje de David Bowie  en El hombre que cayó a la Tierra con el hombre de nuestros días; capaz de ver simultáneamente tropecientos canales de televisión, asimilando fragmentos de realidad que conformaban nuestra manera de entender el mundo, una unidad sí pero compuesta de cientos de fragmentos con poco o nada en común. Con facebook  y twitter eso se ha multiplicado, mucho más que con los foros. Quizá por eso triunfen, quizá la figura centralizadora del foro no tenga ya sentido. Así como el hogar, tan individual y confortable cada vez resulta más atractivo frente a la plaza pública.

Pero divago, y me olvido hablar de la BSK, un foro de juegos de mesa, mi foro. El único que he habitado con regularidad, salvo algún escarceo ocasional con uno dedicado al Athletic de Bilbao.

La BSK, o Sociedad Británica para el Conocimiento, foro sobre juegos de mesa fundado y administrado por wkr (José Carlos de Diego), y en el que llevo interviniendo desde hace ya más de 4 años está en crisis, o quizás sea mejor decir ha pasado por una de sus periódicas crisis.

Ya hace un par de años dije aquí mismo, la bsk ha muerto, y me equivoqué, pero la salud del foro me parece más débil que nunca. Quizá porque el hastío de wkr sea cada vez más grande. Hace tiempo que no muestra ningún entusiasmo por su foro. Un hastío que no es exclusivo de él. Cada vez se nota más que los más veteranos del foro se prodigan poco o incluso lo abandonan, que de los más de 12000 usuarios inscritos desde abril de 2006 sólo quedamos 4688. Que la fiebre ya pasó. Probablemente los recién llegados no lo noten al no conocer a los cascarrabias del pasado, o quizá no sea real, que la fiebre exista y los que más llevamos no sabemos verla al estar enfrascados en nostalgias de “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Bueno, quizá sea esa la esencia de un foro de internet, o de la vida real, las cosas tienen un tiempo de vida. Y ahora pienso una cosa que no pensé en el encendido debate que surgió tras el rescate de la bsk después del último naufragio. Allí le reproche a wkr su falta de responsabilidad ante los usuarios. Pero es verdad que a un usuario que ha perdido interés en la web le basta con disminuir la frecuencia de sus intervenciones, incluso no postear. Y en mi caso y mucho tiempo atrás yo creo que sólo posteo poco y encima en la miscelanea general, la de cajón desastre, donde no se habla de juegos de mesa. Así que aunque tarde, vaya mi comprensión para wkr, por mantener el tipo incluso en lo que ha dejado de interesarle.

Pero es verdad que se han quedado cosas en el camino, como Planeta BSK, el mayor proveedor de visitantes para este blog, o los avatares, y, sobre todo, usuarios, muchos y buenos. Ya veremos que pasa en el futuro. Lo cierto es que para mi mentalidad ¿viejuna? le vienen mucho mejor los foros, que los twitters o los facebooks, lo encuentro todo más ordenadito, más apetecible de leer y sobre todo, mayor sentido de la comunidad y de que te estás dirigiendo a alguien que puede que le importe lo que le este diciendo. ya sé que muchos de nosotros parece que  vamos de un ego muy subido, pero bueno, se nos puede perdonar, espero. Como espero que siga existiendo la bsk, y como espero volver a tener algún día tiempo para los juegos de mesa.

Lo dejo con un enlace del que quería haber hablado, una clasificación de algunos tipos de visitantes de los foros en internet. Me llama la atención lo negativa que es, viene a decir que el usuario normal es el experto, el que sabe comportarse y todo lo que sale de la norma merece un mote despectivo. Desde luego ese elitismo debería perderse. Yo lo he visto en la bsk y desde luego no es lo que más me gusta de ella. En fín, aquí el enlace a la tipología del malforero.

La marcha de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti

Sacco (derecha) y Vanzetti (izquierda) esposados

Hace ya unos días que en el foro de juegos de mesa La BSK tuve la oportunidad de conocer una canción; La marcha de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti.

La canción era una propuesta de Pavlo, el usuario al que estaba dedicada la semana en La Bsk  para conocerle un poco mejor en sus gustos personales ya sean lúdicos, musicales o de cualquier otra índole; vamos uno de esos hilos simpáticos, intrascendentes y tontorrones que tanto me gustan. Y aunque lo de Moustaki me echaba para atrás, el hecho de ver los apellidos Sacco y Vanzetti me animo a buscar la canción en la red. Y hasta ahora, la melodía no me abandona. La he escuchado en varias versiones, la de Moustaki (la que más me gusta), la original, de Joan Baez, en italiano, hasta de Nana Mouskuri. Hay algo en la canción, en la historia de los dos emigrantes italianos  en los EUU que acabaron en la silla eléctrica me tiene atrapado.

No sé hasta que punto es conocida la historia de Sacco y Vanzetti, supongo que menos de lo que debiera. Así que para aquellos que no la conozcan y  resumiendola todo lo posible, Nicola y Bartolomeo fueron dos emigrantes italianos que fueron condenados a muerte al hallarles la justicia americana culpable de un atraco en el que resultaron muertos un empleado y un guardia de seguridad. El juicio, condena a muerte y ejecución despertaron vivas respuestas de los obreros del EEUU y el resto del mundo. El hecho de que fueran italianos, anarquistas militantes condiciono el juicio que no fue más que una farsa. Hoy en día aún hay dudas si fueron los verdaderos autores, si sólo fue Sacco, o ninguno de los dos. En realidad da igual, lo importante es que las supuestas garantías de los procesados fueron ignoradas. Así como el caso Dreyfus reveló el carácter nacionalista y antisemita de la III Républica de Francia, el caso Sacco y Vanzetti revela el carácter racista de los EEUU en los años 20.  Ya sé que para los anarquistas Sacco y Vanzetti son dos héroes de su particular panteón, pero me parece a mi que pesó más en su muerte en su muerte el hecho de ser italianos que anarquistas, o mejor dicho, que las autoridades apreciarían su militancia como consecuencia de su origen meridional. La sociedad de EEUU era una sociedad donde el pensamiento eugenesico tenía su peso. El ejército americano tras la primera guerra mundial había publicado un estudio innvovador, era un de las primeras instituciones que empleaba el Cociente Intelectual (CI) lo que servía para demostrar que los más blancos debían ocupar los puestos de mando  por encima de los de origen eslavo e italiano, por supuesto, los últimos de la escala eran los negros, pero estos no eran peligrosos. Los peligrosos eran los “morones” como  los italianos, que podían introducir la estupidez en la delicada estirpe blanca. No lo sé seguro, no es más que una conjetura sin mucho rigor.

En cualquier caso, en aquellos tiempos las cosas debían ser diferentes, las noticias de su proceso dieron la vuelta al mundo y llegaron a oídos de los sintieron a Sacco y Vanzetti como uno de los suyos.  Pero no sirvió de nada y el 23 de agosto de 1927  fueron ejecutados.

A partir de ahí comienza la leyenda dentro del movimiento obrero, en Italia, en los EUU, incluso en la Unión Soviética, donde el anarquismo estaba prohibido y perseguido, se les menciona como proletariados asesinados por el capitalismo, y, ocultando cualquier relación con el anarquismo, les dedican fábricas y calles a su memoria.

Y me imagino que el surgir de la Nueva Izquierda en los años 60, con la película de Sacco e Vanzetti, un film italiano de 1971 del director italiano Giuliano Montaldo y, sobre todo, la banda sonora de Ennio Morricone y Joan Baez, se volvería a despertar el interés por los Sacco y Vanzetti.

Lo que me queda claro que son figuras del pasado, fantasmas, que la música que me hechiza no corresponde con estos tiempos, ¿algún día dejaré de buscar en ese pasado lo que tengo que encontrar en estos tiempos? ¿Quien o qué es lo que nos va a dar voz a nosotros?

 

Todo esto me recuerda que tengo otra banda sonora que revisitar Fulgor y Muerte de  Joaquín Murrieta de Olga Manzano y Manuel Picón (lo que hace si no confirmar que estoy más que pasado de moda)

El debate de la cocina. La carrera por el electrodoméstico.

Nixon y Jrushchov debaten en el stand norteamericano (Moscú, julio 1959)

Ya han pasado casí 52 años desde que se produjo uno de los capítulos más amables -aunque de escasa trascendencia real- de la guerra fría, el conocido como Kitchen debate (debate de la cocina) y protagonizado por los entonces,  secretario general del PCUS, Nikita Jrushchov, y el vicepresidente de los EEUU, Richard Nixon.

Ambos dirigentes coincideron en Moscú con motivo de la inauguración exhibición organizada por los EEUU en el parque Sokolniki, y explicable en el contexto de distensión poststanilista. El muro de acero se abrió y los ciudadanos soviéticos pudieron contemplar (y admirarse con) el modo de vida norteamericano en un hogar medio. La exhibición tenía entre otras cosas una casa modelo de seis habitaciones, con una cocina que incluía los últimos adelantos técnicos en electrodomésticos de linea blanca, lavadora, secadora, cocina, frigorífico, cortadoras de cesped, pero también otros productos como los zapatos, cosmeticos, cereales del desayuno, refrescos, cadillacs descapotables, etcetéra.

Así de impresionaste luce la publicidas doméstica en los EEUU durante los años 50. Y que feliz está el ama de casa con su nevera repleta.

La verdad es que resulta extraño que los soviéticos permitieran semejante exhibición en su propia casa. El retraso de la Unión Soviética respecto a los EEUU en bienes de consumo era palmario. Pero quizá era cierta la confianza ciega (e injustificada) de Jrushchov en superar el nivel de vida occidental. “Ustedes son listos” -le espeta a Nixon- “pero tienen más de 150 desde su declaración de la independencia, nosotros apenas tenemos 40 años, y en una decada les sobrepasaremos y les diremos adiós”.

Pero el debate está en el terreno de Nixon y le es fácil dejar a Jruschov como un bravucón “cualquier trabajador puede comprar una casa como esa por 14.000 dolares”  (En aquellos momentos un trabajador estadounidense ganaba más de 100 dolares semanales). Las replicas del líder soviético son vagas y falsas “usted piensa que los rusos se quedarán estupefactos ante esta exhibición; pero el hecho es que casi todas las casas rusas recién construidas cuentan con este equipo. En Estados Unidos se necesitan dolares para comprar esta casa, pero aquí lo único necesario es haber nacido como ciudadano”. Tan sólo consigue poner en ciertas dificultades a Nixon ante la afirmación “esta casa hace más fácil la vida al ama de casa”, la respuesta es obvia “aquí no se observa el comportamiento capitalista hacia la mujer”, es decir en la Unión Soviética, la figura del ama de casa, del ángel del hogar” prácticamente no existía, no quiere decir esto que no fuera un país machista, ni que fuera el paraíso de la mujer, pero la imagen del ama de casa feliz y satisfecha por serlo, desde luego no se cultivaba y alentaba.

Pero el debate es un claro triunfo del vicepresidente que consigue trasladar la presión de la carrera armamentista a la carrera por el electrodoméstico, donde lleva una ventaja incuestionable, las vacilaciones de Jrushchev, y sobre todo la foto del debate, donde Nixon señala incisivo con su indice el pecho de Nikita, le sirven para que su imagen en los EEUU y pueda convertirse en el candidato republicano a las elecciones presidenciales del siguiente año, 1960.

La foto del "debate de la cocina". Realmente esta foto es lo único que realmente aporto el famoso debate, y tan sólo para consumo interno de la opinión pública norteamericana.

Pero Nixon no ganaría las elecciones de 1960, y Jrushchov sería destituido en 1964. Uno de los grandes errores de Jruschov, sería ese, comparar publicamente los logros y aspiraciones de la sociedad soviética con los de la americana. Stalin nunca lo hizó, se refugiaba en la pretensión de “crear algo nuevo”. Y Jrushchov nunca supo ver que la sociedad americana no satisfacía necesidades si no deseos. La sociedad que se contaba en los picapiedra, la de las barbacoas, boleras y técnica en el hogar era real. Y el comunismo se supone que satisface las necesidades. Tal y como diría Marx “Cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad”. Pero la carrera de los electrodomesticos seguiría como hasta entonces, la civilización del consumo disparada y en la URSS, los toscos y rudimentarios, primeros electrodomesticos, como el frigórifico “Birius” o la lavadora “Riga”.

Lavadora soviética "riga"

Kitchen debate es también una carta del juego de mesa Twilight Struggle, el juego de GMT Games que simula la guerra fría entre las dos superpotencias. A día de hoy (por si acaso, observese la fecha)es considerado por la comunidad de aficionados a los juegos de mesa, como el mejor juego de mesa, no es que este muy de acuerdo con semejante distinción, pero ya hablé de este juego en este mismo blog, – hace ya más de dos años, pincha aquí para ver la reseña-.

Imagen de la carta extraída de la versión electrónica (vassal) del Twilight Struggle

Pero a lo que iba, Kitchen debate aparece en el juego, como una de las cartas más debiles del americano, tan sólo 1 punto de operaciones, y un evento que generalmente es dificil de poder ejecutar, dos puntos de victoria si el jugador americano controla más paises conflictivos y, sobre todo, y al modo que hizo Nixon con Jruschov, toca con el dedo el pecho de tu oponente.

Y hasta aquí la entrada de hoy, con mil ramificaciones que deja el tema de la carta que no he sabido tocar o que he preferido obviar, pero contento de haber vuelto a tocar el mundo de los juegos de mesa en general, y de la historia que se esconde detrás de alguna de las cartas de los llamados Card Driven Games.