Disparates en la jornada de reflexión.


En la última entrada afirmaba, rotundo y cabreado, que hoy pediría el voto y haría proselitismo en acto de rebeldía frente a la prohibición de la Junta Electoral de concentraciones el día de “reflexión”. Bueno, tal prohibición se ha demostrado que ha sido una formalidad. Rubalcaba, digan lo que digan, ha sido inteligente y ha echo lo mejor que podía hacer. En cualquier caso los motivos para la desobediencia civil continuan, tan legitimos como siempre. Pero me enfrento a un problema. Quiero pedir el voto y no sé a quién. Tengo claro que no hay que votar ni a Intereconomia, ni a Libertad Digital ni a El País, sí, otra vez, la famosa equidistancia. Paso de los políticos, pero me parece que paso aún más de los medios de comunicación. Lo de Losantos y Vidal es grotesco, pero canta de tan lejos, que más peligroso me parece lo de los Gabilondos de este mundo, con sus paternalismo y tutelas de no pero sí, sí pero no, y vale, pero ¡ojo!. Por si no lo sabíamos, lo han vuelto a dejar claro, distinguir entre partido político y medio de comunicación es imposible. Por eso me apenaba cuando oía alguna vez en acampada sol, lo de medios buenos y medios malos. Yo no quiero medios ni buenos ni malos, quiero medios serios, por difícil que sea esto.

Vaya, y sintiendolo mucho,  que no puedo pedir el voto para mañana. Sólo puedo pedir que mañana no votéis ni al PP ni al PSOE, que no hagáis caso de la prensa,(aquí es tan grande la lista que ni la pongo) Mañana os podéis ahorrar ver como los lideres depositan el voto en la urna) ¿habrá alguno que mañana visite Sol? Si no es mañana es el lunes.

P.s. está en mi mente votar al Partido del Karma Democrático, veremos si encuentro la papeleta. Y otra cosa me entero que Oscar Matute es ahora portavoz de Bildu, lo de este chico (ya no tan chico) es como lo de esos (malos) actores del cine español, que les vemos en todas las películas. Un poco de aire fresco por favor (que por eso no pido el voto para IU)

El sábado 21 mayo pide el voto. Indignado y no les voto.

Llevo varios días intentado hablar de todo lo que está pasando con el moviento social de democracial real, indignados, etcetera, etcetera. Me asaltan varias maneras de enfocarlo, desde un punto de vista sociólogico, histórico, cultural. Pero me voy a dejar llevar por lo personal. Han sido varios los estados de animo por los que he pasado por lo que está ocurriendo en buena parte de las plazas de España, pero sobre todo en la madrileña plaza de Sol. De la indiferencia a la curiosidad, de la curiosidad la participación (leve y virtual), de la participación a la adhesión. Y ahora toca a la indignación. Indignación con la Junta Electoral, indignación con los partidos políticos, como el PP, y su indisimulada preocupación por que el guión de la victoria más grande se ha torcido, indignación con el PSOE, por cinico e indisimulado intento de atraer el ascua a su sardina. Pero también indignación con los medios (Veae el ya famoso testimonio de Cristina en radio Nacional), con el País y sus periodistas avezando el voto del miedo, y como no la repugnante camarilla de Intereconomia y ese disparate injurioso de Cesar Vidal de vincular a los jovenes madrileños con ETA. (Como siempre algunos siguen haciendo su discurso a través de ETA, da igual lo que sea).

Pero el palo se lo doy a la Junta General, que exhibe principios democráticos y de libertad, precisamente para prohibirla. Así que arreando. El próximo día 21, el supuesto día de una supuesta sagrada jornada de reflexión hare publica mi intención de voto (es cierto que todavía no sé a quién hacerlo) y pedire a los lectores de este blog que voten al mismo partido que yo. Es más les pido que hagan como yo, que pidan publicamente el voto el sábado, al partido que más le guste, o menos les disguste, ya sea en su página de facebook, en su cuenta de twitter, de twenty, en un comentario en este mismo blog, donde sea…. la red permite hacer publico lo que antés estaba limitado a unos pocos. Y como me han dicho por ahí, la jornada de reflexión no va a ser solo para las loas  a la vida familiar de los principales candidatos.

Me da igual que vayan a votar o no al mismo partido que yo, incluso al PP o al PSOE. Pero que pidan el voto y expliquen por que le van a votar. En un acto de insumisión, pero como dijo Thoreau

Me cuesta menos en todo sentido incurrir en la penalidad de la desobediencia al Estado, de lo que me costaría obedecer. Me sentiría como si valiera menos en este caso.

Sé que parezco un anti sistema, pero me temo que soy todo lo contrario. El sistema está podrido y bien vale la pena dar una sacudida al árbol, que alguna manzana que todavía no está podrida.

Así pues repito, el sábado 21 de mayo, haz publico tu voto y pide el voto abiertamente, desafía a la Junta Electoral.

Jugando por correo. The Russian Campaign

Todavía recuerdo la curiosidad que me producía leer en los libros de ajedrez las partidas que se jugaban por correo.Yo me imaginaba a Maestros (y no tan maestros) de países separados por océanos que esperaban con avidez ese movimiento, quizá definitivo, a la espera de poder ejecutar el golpe maestro, o por el contrario, sentir que su rival ha encontrado una debilidad en lo que parecía una posición inexpugnable.

tarjeta postal para juego de ajedrez por correo multilengua ¿cuando llevo el cartero la última?)

Los tiempos han cambiado, todavía se juega al ajedrez, supongo que menos, y los carteros ya no van a caballo ni en bicicleta ni llevan uniforme parapolicial. Y por no llevar, no llevan ni cartas, ni de amor, ni de ajedrez. Ahora sólo dejan en los buzones multas y facturas; se han convertido en pájaros de mal agüero. La tecnología nos permite ahora lo que antes era imposible comunicarnos más rápido y más lejos. Hoy en día jugar en vivo con otra persona se puede hacer gracias a la red, y jugar por correo, también. Supongo que antes parte del atractivo de jugar por correo al ajedrez era la posibilidad de entrar en contacto con lo exótico, ¿que pensaría un cubano jugando con un chino? ¿y un chileno? ¿y un danés? Quizás hoy hayamos perdido el concepto de distancia, y con el, el de exótico, de excepcional y todo eso. Pero jugar por correo es algo que se sigue haciendo. Y en los juegos de mesa también. Ahora la tecnica permiten mandar archivos que contienen los movimientos a la manera de un videojuego, cosa que antes solo podían hacer juegos como el ajedrez que podía reproducir sus movimientos por escrito con algo tan sencillo como un e5 (o P4R). Reproducir los movimientos de las 800 fichas de un wargame era algo imposible. Por no hablar de las tiradas de dados, algo he leído de veteranos de algun complicado sistema donde debían buscar un determinado periódico y de allí obtener el número (y así poder ser comprobado por el rival).
Hoy en día tenemos de todo (que dicha está de vivir en el primer mundo) en lo que se refiere a juegos de mesa, wargames y correo electrónico Para ser una pequeña comunidad (si la comparamos con otros hobbies, por ejemplo un hit mundial en ventas de wargames serían 5.000 unidades vendidas) no se puede quejar uno de la cantidad de recursos gratuitos (descontando el coste del ADSL, el computador y la corriente, claro)-. En los juegos de mesa, quizá por ser un mundo tan pequeño, pasa algo muy curioso, las principales editoriales, como GMT Games o MMP permiten, incluso fomentan (albergan los modulos en sus paginas web) la copia electrónica gratuita de su producto físico. Y no como copia de seguridad ni nada de eso, se hacen para que se juegue por correo o en vivo. Y cada vez hacen mejor los módulos, cosa que se comprueba fácilmente jugando al Twilight Struggle y su versión de vassal, que hace que las partidas vuelen, y se ahorre hasta un 30% frente al juego tradicional, en una mesa, cosa que antes no ocurría.

Así se ven los juegos de mesa en el monitor

Dos son las principales maneras de jugar por correo, por un lado tenemos Cyberboard y por otro Vassal. Cyberboard es el más tradicional y liviano, programas que ocupan muy poco espacio, fácil de llevar y con un catalogo amplisimo de juegos. Vassal, que utiliza tecnología Java, quizá sea más conocido por que da la posibilidad de jugar en vivo, pero también contempla la posibilidad de jugar por correo. La pega que se le pone a vassal es que es más fácil hacer trampas que en cyberboard. Por que lo de las trampas es una realidad para que negarlo, he de reconocer que yo alguna ya he hecho, incapaz de resistirme a la ira y frustración que me causaba la enésima tirada de dados nefasta y que mandaba mis planes al garete. Pero para evitar esas tentaciones están los servidores de dados que permiten que los jugadores reciban al mismo tiempo el resultado de la tirada de dados, ACTS, que es mucho más que eso, dispone de servidor de dados, pero hay muchos en la red. (que permiten cosas tan curiosas como tiradas de dados de 5 caras).

Y este el The Russian Campaign en su versión cyberboard

Así que hoy en día es relativamente fácil poder jugar por correo, casi a cualquier juego, sin problemas de espacio (no hay necesidad de recoger y volver a montar la partida), ni de tiempo (los despliegues suelen ser automaticas, tú eliges en que momento te haces tu turno de juego, etcetera. Por supuesto lo mejor sigue siendo jugar con la gente en persona, hablar con tus rivales, disfrutar de sus gestos, tomarte una cerveza y todo eso. Pero a veces las mejores partidas salen por correo, por que te concentras más por que te da más tiempo a pensar en tu jugada.

Lo curioso es la evolución de los juegos de mesa, al menos en el genero que más me suele gustar, los wargames, lo normal antes eran sesiones maratonianas (los de hoy también) pero con turnos largos para cada jugador, uno se aburría esperando y por eso mismo se disfrutan más por PBEM (el tipico acronimo yanqui, Play by E Mail, juego por correo electrónico).En la actualidad los juegos tienden a evitar esos turnos largos, a que el jugador en espera tenga oportunidad de participar en el turno del jugador activo. Y también los multijugador, para más dos jugadores, van ganado terrenos. Así los juegos al verse con mayores interrumpciones, con más jugadores lastran el juego por correo electrónico que no resulta tan fluido como antes. Y sin embargo, que experiencia más gratas son las partidas al Here I Stand (un juego para 6 jugadores en la epoca de la reforma protestante).

La imagén de la portada de la cuarta edición de The Russian Campaign

En cualquier caso, lo que yo tengo ganas ahora es de jugar al Russian Campaign, un juego, ya un autentico clásico, que cubre la Segunda Guerra Mundial desde la Operación Barbarroja hasta la caída de Berlín en 1945, el juego quizás sea un tanto abstracto, y prime aquello del calculo de probabilidades y la defensa del hexágono clave, pero es una gozada de jugar. Y sientes que estás luchando a las puertas de Moscú, odias a los Stukas y sientes el frio invierno. Es un juego tan popular dentro del mundo del juego por correo electrónico que tiene hasta su propio Campeonato del Mundo Pero lo mejor es que es muy divertdio y demasiado adictivo. Y digo demasiado por que a veces esperas en un estado de ansiedad nada bueno el turno del rival. ya se sabe que los wargames, con su factor suerte, el volumen de fichas son impredecibles y no se puede anticipar en demasía lo que va a hacer el contrario, así que normalmente sólo queda esperar y cruzar los dedos.

Jugar a The Russian campaign no tiene mayor dificultad que leerse el reglamento y equivocarse las primeras veces en la aplicación de las mismas. En seguida se domina, otra cosa es jugar bien, un novato normalmente no tiene nada que hacer contra un veterano (salvo aprender que no es poco, y el cambio que se da de una partida a otra es brutal). En cuanto a los medios para conseguirlos, pues en fin, la editora, la canadiense L2 Design, una editorial que tiene una actividad residual, que ya tiene el juego descatalogado, es de esas compañias que no permite la libre distribución de esos juegos, y solo permite el formato ADC2, que es un programa de pago, y nada barato, así que prohibe tanto el formato vassal como el cyberboard. Por cierto con la copia física de The Russian Campaign incluían el modulo para ADC2, pero era mucho más engorroso que el de cyberboard. ¿Y como lo sé si no se permite el cyberboard para este juego? Pues como siempre la respuesta está en la red, en ella se puede encontrar el modulo para cyberboard para Russian Campaign. Y por si alguien lo quiere,  dejo un enlace donde pueda descargarlo, pincha aquí.

El enlace, además del modulo para cyberboard, tiene las tablas de refuerzo, clima y terreno, imprecindibles para poder jugar -recordar que el programa de cyberboard debeís descargarlo antes y lo podeís hacer en su pagina web– Lo único que faltan son las reglas pero las colgare también en breve. Y, como advertencia a los despistados, estos juegos de tablero virtuales, son eso juegos de tablero, reproducen los mapas y fichas de juego, pero sólo eso. No hay ningun tipo de IA (Inteligencia Artificial) que juegue, que nadie espere encontrarse un juego de computador aquí, esto es mucho mejor. Y por supuesto, si alguien tiene ganas de jugar una partida a The Russian Campaign PBEM lo hare encantado, es más lo estoy deseando.  Mi correo electrónico es levmishkin72(arroba)gmail.com. Por si le sirve a alguien dejo el tutorial patetico que he hecho de como se instala y se crea una partida para Russian campaign en Cyberboard.

Y recuerdo una vez más el enlace de descarga del modulo

la página oficial de GMT Games y sus modulos gratuitos para cyberboard http://www.gmtgames.com/t-GMTCyberboard.aspx

la paígina de Limey Yank Games con miles de juegos, los más recientes y más clásicos, todos autorizados y gratuitos http://loakes.game-host.org/limeyyankgames/

Edito la entrada, se me olvido incluir el enlace a la guía de uso que escribió Perez Ron para la revista Ludo n07, el enlace directo de descarga es este http://www.box.net/shared/4unoc7dsqj

La ascensión al Elbrus. The Caucasus Campaign.

La explendida montaña Elbrus

En el verano del año 1942 el mundo vió como la maquina de guerra nazi volvía a ponerse en marcha. Tras el inesperado reves sufrido por los alemanes a finales de 1941, detenido el avance alemán a las puertas de Moscú, sin conseguir ninguno de los tres grandes objetivos de Hitler; Moscú, Leningrado, el Volga, pero superado el crítico invierno de 1941-1942 la wermacht volvia a tomar la iniciativa en tierras soviéticas. Tras aniquilar la última resistencia en Crimea, Hitler fijó esta vez un gran objetivo, el Caucaso y sus pozos de petroleo de Bakú y Maikop. Stalin y el ejercito rojo esperaban el golpe en Moscú, pero este sería mucho más al sur, allí más de medio millón de soldados, en su mayoría alemanes, pero también rumanos, eslovacos e italianos, atravesaron el río Don, en dirección al Volga (Stalingrado) y las montañas del Caucaso (Bakú)

El avance alemán durante la ofensiva "Case Blau"

Y como en el verano del pasado año de 1941 las primeras jornadas de la ofensiva resultaron triunfales. Victoria tras victoria arrollaron la resistencia del ejército rojo, aunque esta vez los soviéticos parecían optar por la retirada y no por la resistencia desesperada (dejo a los historiadores profesionales resolver la cuestión de saber si fue producto de una nueva manera de actuar de la stavka o simplemente fruto del  terror al ejército nazi, como parece que comienza a leerse en estos tiempos).

En cualquier caso los exitos iniciales de la ofensiva «Case Blau» alimentaron la ambición de Hitler, el Grupo de Ejércitos Sur debía devidirse y afrontar dos objetivos, Stalingrado, la ciudad clave del Volga y los pozos de petroleo de Bakú.

Así, y llegamos al punto que realmente me interesa de esta entrada, en agosto de 1942 un ejercito tan moderno y formidable como el alemán, irrumpió en la región del Kuban, la tierra de los cosacos (más o menos las «kray» de Stavropol y, sobre todo, Krasnodar), en Kalmukia, y en las repúblicas del Caucaso Norte; Karachaevo-Cherkasia, Kabardino-Balkaria, Osetia, Daguestan y Chechenia. En definitiva a los soldados del eje se les abría un mundo y un crisol de culturas cuando menos exóticos. Pueblos tan orientales como los kalmukos, o tan guerreros como los chechenos, y tan «folkloricos» como los cosacos, vieron a unos alemanes más amistosos que lo que habían sufrido los ucranianos, bielorrusos y rusos. Probablemente las necesidades de reemplazos humanos, pero no sólo ellas, también el imaginario nazi situaba en el Caucaso parte del mito fundacional ario y rapidamente organizaron con las naciones del caucaso unidades militares con las que luchar contra el ejército rojo.

Cosacos con la esvastica en el estandarte
Kalmukos con uniformes de la wermacht (otoño de 1942)

Efectivamente, la cordillera del Caucaso fija la imaginaria frontera entre Europa y Asia, de la misma manera que lo hacen los Urales. Y allí se encuentra el monte Elbrus, el pico más alto de la cordillera, y de Europa, al estar situado en la vertiente norte del Caucaso. Una montaña mágnifica, por lo menos desde el punto de vista paisajistico, aunque según los aficionados al alpinismo una cumbre sencilla, cuya máxima complicación se encuentra en los días de clima adverso y no en la propia ascensión.

Otra estampa del Elbrús

No sé que sentirían los soldados del eje al llegar a las estribaciones de las montañas, atravesando las tierras de Kuban y  del norte del Caucaso. Viendo las fotos que se hicieron, con los cosacos, los calmucos, los ingushes, los kalmukos, etc, etc. a parte de constatar que no había ningún Vereshchaguin enrolado en la wermacht, pero la cámara de fotos y su testimonio nos permiten especular. Hoy en día todo está cercano y las distancias son relativas, un par de clicks nos permiten aproximarnos, por superficial que sea, a cualquier lugar recondito y hacernos idea de lo que allí nos encontraremos. Lo difícil es ponerse en el lugar del soldado alemán (y del rumano o del eslovaco o italiano que también particparon en la campaña del caucaso). Me imagino que la principal sensación sería la de triunfo, la de pertenecer a un imperio que se expandía más allá de lo concebible. Tras atravesar Polonia, Bielorrusia, Ucrania, regiones atrasadas pero reconocibles a los ojos de un centroeuropeo, llegaban al extremo de Europa donde todo era muy diferente, ni siquiera el regimén soviético estaba fuertemente asentado.

En cualquier caso al ejercito nazi se le abrió una posibilidad que no tenía nada que ver con la guerra contra el ejército rojo, la conquista del monte Elbrus, plantar en su cumbre la bandera nazi. Una operación que llevarían a cabo los regimientos de la 1ª divisón de montaña (Gebirgsjäger) cuando la batalla les ubicó en sus alrededores. El 1 de agosto los montañeros-soldados plantaron la esvástica en la cumbre del Elbrus,

La verdad es que viendo la filmación que hicieron no puedo menos que acordarme de Indiana Jones y el Arca Perdida, de aquella parafernalia nazi para abrir el Arca de la Alianza. Me cuesta creerlo pero cuenta una versión inverificable, al menos por internet, que Hitler al tener noticia de la hazaña estalló en rabia, «no quiero montañas, quiero el petroleo» se cuenta que dijo. Es muy probable que detrás de toda operación simbólica estuviera Himmler, el jefe de las SS y el más crédulo de la esotérica nazi, que considerba al Elbrus un monte sagrado de la raza Aria, pero para poco más que para fines propagandisticos tenía sentido la ascensión, ni siquiera era la primera que vez que se hacía cumbre.

Meses más tarde,  más al norte, a orillas del Volga, es atrapado y destruído el sexto ejército alemán, con su destrucción se pone en jaque toda la operación alemana en el Caucaso y los alemanes deben retirarse sin haber alcanzado su principal objetivo, Baku, tan sólo, y efimeramente, los pozos de Maikop. Las tropas de montaña alemanas deben retirarse de la zona de Elbrus, y el alto mando soviético ordena a sus tropas de montaña que conquisten el Elbrus sin demora. Da igual que en lo alto solo haya ya jirones una bandera nazi y que el tiempo no sea el apropiado, Stalin no puede esperar y le urge que la hoz y el martillo ondeen en el Elbrus.

El 17 de febrero de 1943 tras 4 días de penosa escalada, más equipados para la guerra que para el aplinismo, Alexander Gusev y 20 hombres bajo su mando hacen cumbre en Elbrus, destrutyen los dos estandartes nazis y colocan la enseña de la Unión Soviética. Se cierra así la extraña batalla por el Elbrus, una cumbre que no servía para nada.

 Como casi siempre en este blog, el motivo de la entrada de hoy reside en un juego, en este caso The Caucasus Campaign, editado por GMT Games el año 2009.  Un juego muy bien editado, reglamento a todo color, fichas de juego y hexágonos en el mapa de gran tamaño. Y de proporciones, a la hora de jugar, asequibles. Se puede jugar la campaña entera en una tarde completa (y parte de la noche, claro). Además no es un juego particularmente difícil de aprender. Y contiene lo que los americanos llaman chrome, estos elementos que realmente no aportan nada, o casi nada, al juego pero sirven para que la inmersión en el tema del juego sea más fácil. O por lo menos esa es la intención. que el chrome es una cuestión delicada en los juegos de mesa. El caso es que a mi me encanta, y The Caucasus Campaign tiene una buema ración; como el 800 batallón «los Brabenburgers», un comando de fuerzas especiales que conquistan casi sin pegar un solo tiro los campos de petroleo de Mailop, antes de que los soviéticos los destruyeran. (Alguien debería contra la historia de los miles de trabajadores alemanes que fueron destinados al Caucaso para recuperar los pozos de petroleo de Maikop y Bakú para la industria de guerra alemana) . O la NKVD bajo mando directo de Beria, que daba cohexión a los diferentes pueblos del Caucaso bajo régimen soviético, pueblos que nunca habían sido especialmente leales a Moscú, ni bajo el zar ni bajo los bolcheviques. O el estrecho de Kerch, en el mar de Azov, que permitía el paso entre la Península de Crimea y  la región de Krasnodar y la posterior y trágica cabeza de puente de Taman.

La conquista del Elbrus en el juego The Caucasus Campaign

Muchas historias pero la que más me llamo la atención fue la del monte Elbrus, quizá por que es un reflejo de lo estúpida que es la naturaleza humana, y más en las guerras. Pero sí, quizá por eso me gusten los wargames. En fin, y a manera de cierra, cualquiera que tenga más interés por esta campaña, eclipsada por lo que ocurrió en Stalingrado pero significativamente, cualita y cuantitativamente, pero mucho más importante que lo que ocurría en el Norte de África con Rommel y Montgomery, que se eche unas partiditas a este juego.

La muerte de Bin Laden. War on terror 2001-?

2011 está siendo un año prodigo en acontecimientos, de esos que tanto gustan a los periódicos, y que parecen  determinar como será vista la era en que vivimos. El terremoto de Japón, las revueltas árabes y, ahora conocemos que, el 1 de mayo, el día del trabajador, Bin Laden murió bajo el fuego de un comando norteamericano.

No seré yo quien juzgue esta acción, que parece sacada del manual del mossad, no tengo ni idea de derecho internacional, ni siquiera tengo desarrollado un instinto democrático lo suficientemente fuerte como para alzar la voz contra semejante manera de actuar.

Imagen en primicia, el enfrentamiento entre los seals y Bin Laden en Pakistan. (tomada del modulo vassal para War on Terror)

El caso es que Obama parece que se ha apuntado un tanto, y ya hay quien, como Luis Prados, redactor jefe de internacional de EL PAIS se apresura a hablar del final de una era, la de la Guerra contra el Terrorismo, War on Terror, como la conocen los norteamericanos. No será el último que lo haga.

Nuevamente dejo mis dudas a un lado en cuanto a que el 11-S de 2001 realmente significaran un nueva era. Lo que es cierto es la explosión de jubilo que tantos ciudadanos norteamericanos han protagonizado tras conocer la muerte del líder de Al Qaeda. ¿De dónde viene; del odio, de la sed de justicia, del alivio por la amenaza a la seguridad nacional?

La portada del juego War on terror (imagen de la BGG)

En cualquier caso la muerte de Bin Landen traé a mi mente un juego de mesa, una de las últimas novedades de GMT Games, Labyrinth. War on Terror 2001-? Un juego para uno o dos jugadores, que representa el enfrentamiento en el mundo musulman entre la administración USA y los yihadistas. Un juego que se inspira muy lejanamente en el ya famoso Twilight Strugle. Las reglas de juego, en inglés, se pueden leer aquí.

Curiosamente el título completo del juego terminaba con un ?, en referencia a que era una guerra que no había visto todavía su final. Es muy probable que se utilice ahora este 1 de mayo como fecha de final. Quizá solo de la First War on Terror. El mundo no se detiene, la historia tampoco, y los procesos son más complejos que los acontecimientos. El día de mañana será muy parecido al pasado 1 de mayo, en cuanto al mundo musulman se refiere, sin embargo ¿quién sabe lo que realmente está ocurriendo?

Lo que sí que dudo es que es muy pronto para hacer como en el juego Labyrinth. War on terror. y proclamar la victoria de los EEUU sobre la yihad.

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