Apocalipsys Now! El fin de los días

 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira.  Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. (apocalipsis 6.17)

No sé hasta que punto la masacre de Oslo y Utoya, ha motivado la entrada de hoy. La verdad es que ha coincidido en una temporada que he satisfecho de una de mis pulsiones más bajas e inconfesables, ver películas post-apocalípticas. De alguna manera he querido recuperarme de mi abstinencia de varios años sin ver novedades cinemátográficas (como si ya estuviera satisfecho con lo que ya conocía) y en las últimas semanas me he tragado una cantidad increíble de lo que se considera como cine de ciencia ficción, con especial atención al apartado post-apocalíptico. El apocalipsis, el último libro de la Biblia, el libro de Juan que describe el juicio final, la destrucción de la civilización material y la llegada de la Nueva Jerusalen. En fin un libro de revelaciones sobre como será el fin de la humanidad tal y como la conocemos, y así no es de extrañar que haya gozado de la preferencia de todos los públicos de todas las épocas.

Quizá antés los más pobres se conformaban con la lectura pública de algún fragmento del Libro de las Revelaciones y sólo los más ricos podían costear los cuadros o los libros con los grabados que daban imagen al juicio final, a la irrupción de los cuatro legendarios jinetes. Desde luego que las imágenes que propone el libro de Juan son poderosas, quizá sólo se le puedan comparar las que sugiere la lectura del Genesis, la creación del Universo. Pero ver destruido y condenado todo lo que se conoce supone un atractivo añadido. Y el cine donde la imagen lo es todo no podía sustraerse a la fuente inspiradora del Apocalipsis, y más cuando penden sobre nuestras cabezas amenazas reales  como la guerra nuclear. ¿Cuantas películas nos han presentado el final de la humanidad? Muchas, demasiadas, casi todas malas, rozando lo infame, diría yo. Quizá mi juicio venga demediado por llegar primero  al apocalipsis de la mano de la lectura y no del cine. Y eso que eran novelas baratas que en muchos casos han servido de inspiración para las propias películas. Pero yo ya tenía en mi cabeza mis propias imagenes apocalipticas. Seguro que creadas a partir de novelas como La Danza de la Muerte de Stepehen King, Las Montañas Blancas de John Cristopher, El día de los Trifidos  de John Wyndham o Cántico por Leibowitz de Walter M. Miller y algún cuento como Hacia el anochecer de Robert Silverberg que hablaba del hambre y el canibalismo tras el desastre final. Y muchos más, frutos de una lectura compulsiva y devoradora de ciencia ficción por mala que fuera. Eran mis años mozos.

La danza de la Muerte, de Michael Wolgemut

Después he crecido, y he aprendido a ver otras imágenes apocalípticas. Curioso quería utilizar el termino sutil, pero me pregunto si semejante termino sirve para describir el apocalipsis. Quizá si para entender algunas maneras de acercarse a él. Como la aparición de la Estatua de la Libertad en El Planeta de los Simios ( Franklin F. Schnaffer), que nos los cuenta todo. O el león en la nieve de la desierta Nueva York de 12 monos (Terry Giliam).  Seguro que si me detengo y hago un pequeño esfuerzo saco unas cuantas películas que tienen un par de imágenes sugerentes o impactantes.

Y si cuento  todo esto, es por la sensación de viejo cascarrabias que me ha embargado ¡otra vez! al ver las nuevas películas del genero de los últimos años. Demasiados zombies, demasiada road movie, demasiado vacio. Lo sugerente, lo que atrae del apocalipsis o de lo que viene trás él, no son las peleas, las persecuciones o los tiros. Que me cuenten la historia de siempre en un decorado pos nuclear me aburre, y si por lo menos ese decorado te atrapara… Me ha pasado con el Libro de Eli, y no por que tenga un mensaje religioso, que no lo tiene, y si lo tiene es tan burdo que sólo consigue molestar a creyentes y no creyentes. Y mira que la película prometía, con lo habitual sí, carreteras pobladas de coches oxidados, megaciudades abandonadas, un armageddon que no se explica (como debe ser), una cierta preocupación por hacer que la estetica correspondiera a lo que creemos que será un mundo destruido (me da igual que sea tan parecido a Mad Max), pero es que no, no puede ser que me cuenten otra película de heroe redimidor, si hasta me pareció mejor otra película tan bobalicona como “El cartero” de Kevin Costner.

Y luego están esas películas de zombies, pandemias y demás, como 28 horas, 28 semanas etcétera, etcétera. Yo sólo consigo pasarlo bien cuando describen como se expande el virús, como poco a poco va llegando a todas partes y acabando con toda esparanza. La parte de aventuras me sobra, la consecución del antidoto, las peripecias de los heroes, no tienen ni punto de comparación (si es que está bien contado, claro) a la irrupción y desarrollo de un pandemia mortal. Incluso me aburrí, por dios cuanto flash back, con The Road ese angustioso relato del padre y del hijo en un mundo sin esperanza posible. Y mira que la película tiene potencial, pero le sobran muchas cosas, como ella. Pero por lo menos, y aunque sea una road movie, si hay un esfuerzo por crear un paisaje desesperanzador. Y es que al final me parece que me conformo con poco, a una película de este genero me parece que con que me ofrezca tan sólo una imagen original de que como se ha ido todo al garete la perdono. Y eso es lo que hago con The Road, por que es más angustiosa que aventurera.

Y hay alguna más que visto, como Terminator Salvation, la que es la cuarta parte de Terminator, pero, y yo no entiendo nada en que se gastaron 200 millones de dolares, aquí no hay ningún esfuerzo en mostrar el mundo de el día después. Lo único que podría salvar algo una película tan rematadamente mala, de verdad que me cabrea que no se den cuenta de que han pasado al lado de una mina y ni la hayan visto.

Definitivamente mis convicciones de que soy un cascarrabias ya sin remedio se fortalecen. Estoy seguro que en otro tiempo, mejor dicho si fuera más jovén, y viera ahora El planeta de los simios, Cuando el destino nos alcance y que son tan reguleras, en cualquiera de sus propuestas, me quedaría con The Road o Hijos de los Hombres. Con la carretera porque tiene un acabado visual mucho mejor que cualquiera de esas películas de los 70, e Hijos de los hombres porque propone problemas “más candentes”. 

Esto no es una película. Es España, hoy en día.

Y una curiosidad, tras el colapso, la imagen que suele ofrecernos el cine de paisajes yermos, donde nada crece, hostiles a los hombres nada tiene que ver con uno de los paisajes apocalipticos reales que existen en este planeta. Chernobyl y su zona prohibida, con la ciudad abandonada de Pripiat. Allí donde la radioactividad hace que el hombre no pueda vivir la naturaleza ha tardado poco en reivindicar su dominio. El campo de futbol parece ahora una hermosa alameda (si es que son alamos lo que allí crecen) y las raices van poco a poco resquebrajando el asfalto de la ciudad. Y eso que sufrieron el mayor de los venenos, y no hace mucho tiempo. Parece como si creyeramos que nada nos puede sobrevivir y la naturaleza nos dijera que somos unos cretinos.

La zona "muerta" de Pripiat

Y volviendo a The Road en las grandes ciudades, y no tan grandesya estamos acostumbrados a ver a esos despojos con el carrito buscando en los contenedores chatarr, comida y vete tú a saber qué, ¿es un indicio, como lo era el niño del pozo de 12 monos que algo marcha mal?. Y sí ese carrito de la compra que arrastran la pareja protagonista me recuerda a otro de los grandes episodios postapocalipticos que ha registrado la Historia de la Humanidad. Son como los trineos que arrastraban en la ciudad de Leningrado durante su asedio. Cuando no había ni luz, ni agua corriente, ni calefacción en el invierno de 1941. Cuando los canibales reales se ocultaban y acechaban. Cuando la gente simplemente se desmayaba y moría de hambre en sus calles. Cuando a parte de todo lo que sufrían en la ciudad estaban rodeados por la guerra. ¿Para cuando una película sobre el asedio de Leningrado que nos acerque a lo que allí ocurrió? Hay alguna versión pero es infame.

Y claro que hay juegos de mesa sobre el apocalipsis, sobre todo de zombies, pero yo sólo quería contar un poco que creo que he demasiados películas ¿malas? en los últimos tiempos, y que era bueno volver a escribir en este blog. Y acabo con las palabras del Stalker en “pic nic en el camino”

¡Felicidad para todos, y gratis!

2 thoughts on “Apocalipsys Now! El fin de los días”

  1. Si en lugar de Leningrado fuera Los Angeles la ciudad acechada ya te cuento yo la de películas que habría. Me resultó muy inquietante el trailer de la última versión de “El Planeta de los Simios”, donde se ve como un expertimento científico va incrementando la inteligencia de los monos. En la mirada de ese simio hay algo que te remueve las entrañas.

  2. Hola Lev!

    Lamento no poder opinar mucho sobre el tema porque aunque me gusta, no lo conozco mucho.

    Pero siempre se agradece leerte así que me alegra que hayas vuelto a postear!🙂

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