The Black Mirror. Una serie sobre nuestros días.

Imagen del segundo capítulo de Black Mirror

Después de mucho tiempo he vuelto a ver a una serie de tv. Por lo que he oído estos años tengo la impresión que es un genero que ha ido ganando adeptos, desafiando incluso al cine como medio donde contar una buena historia. Me temo que yo me quede en los tiempos de Canción triste de Hill Street, Turno de Oficio o El misterio de Salem Slot.

Pero amigos y conocidos han insistido tanto durante tiempo que al final he cedido a la última recomendación. Probablemente cedí por venir de quien venía, gracias Pensator, que fuera de ciencia ficción, que tuviera ganas de ver una buena historia en la pantalla. Así que tome buena nota y busque en la red donde podía ver Black Mirror. 

Black Mirror es una serie inglesa bastante reciente, si no me equivoco apareció a finales del 2011 en el Reino Unido y hace un par de meses en estas tierras. No es un serial, si no que son tres capítulos independientes, con él unico denominador que presentan un futuro más o menos cercano y distópico.  Tras ver los tres capítulos de la serie, parece claro que se muestra cierta desconfianza sobre la evolución de la sociedad y el impacto que puede suponer la aplicación de las nuevas tecnologías.

En realidad me parece fascinante que se ponga estos temas sobre la mesa, los que sigan este blog habrán visto que es una cuestión que a mi me preocupa. Por eso con cada capítulo comenzaba esperanzado. Lastima que, como diría Galeano, ninguno rascara donde pica. Tras ver los tres capítulos la sensación de bluff es la más poderosa.

Y si escribo esta entrada es para justificarme un poco, para ordenar un poco mis ideas, y para explicar por que no me ha gustado Black Mirror, sé de mucha gente que la ha apreciado, y no precisamente personas con criterio faciles de satisfacer. También está el intento de demostrar que mi rechazo a Black Mirror no es una boutade, una manera de mostrar originalidad, que va, mi rechazo es genuino y nace de dentro.

AVISO: Lo que viene ahora revela o puede hacerlo la trama argumental, no lo leas si quieres ver la serie y tienes esperanzas de que te sorprenda.

Los tres capítulos son bastante diferentes entre sí, no provocan la misma reacción unos que otros, al menos en mi caso. Curiosamente el que menos me ha gustado es el que ofrece las lecturas más interesantes.

El himno nacional. El más provocador de los tres capítulos. La princesa ha sido secuestrada y en un desgarrado video anuncia las condiciones para su liberación, el primer ministro debera tener relaciones sexuales con un cerdo, y el acto debe ser retransmitido por todas las televisiones británicas, en caso de no hacerse será ejecutada.

Disparatada premisa argumental a la que cuesta dar credito, pero que sirve para juzgar el papel de políticos, redes sociales, periodistas y el público que no queda muy claro si es masa u opinión pública. Para contarlo utiliza cliches que todos conocemos, la periodista putilla que utiliza sus telefono para hacerse fotos intimas al más puro estilo adolescente y sonsacar información de su contacto en el gobierno, redes sociales que impiden el secreto, imposible en youtube, o a difundir la realidad, el secuestrador sabe de la trampa alternativa del gobierno a través de twitter.  Los políticos y sus asesores pendientes de las encuestas de opinión a la hora de tomar una decisión u otra. Los políticos dispuestos a lo más bajo por seguir en el cargo.

Pero el capítulo poco más tiene que lo que propone en su comienzo ¿se verá obligado a practicar la zoofilia el primer ministro? esa posibilidad le reconcomía al ministro y a mi como espectador. Yo deseaba que la policia o quien fuese encontrara al captor en el último momento y me evitara el espectaculo.

Pero no es comprensible ni apenas se muestra el cambió a hecho consumado de que el ministro debe tirarse a la pobre bestia. Las encuestas cambian de dirección, y prácticamente exigen que el ministro se pliegue a la exigencias. Un cambio desconcertante, que no tengo muy claro por que sucede a parte de por que así lo obliga el guión.

Y aquí que está toda la audiencia pendiente del acto zoofilico liberador. Yo también. Y me siento mal, fatal. No entiendo como la gente puede estar viendo eso, no entiendo como yo puedo estar viendo esto. Yo soy un espectador morboso, en eso me ha convertido esta ficción. Sé que en la realidad muchisima gente habría mostrado desprecio a tal propuesta, que se negarían a ver tal cosa. Yo me niego, y acelero para evitarme el mal trago. Y veo que lo peor ha sucedido, y la princesa ha sido liberada.

Después un epilogo que no hay por donde coger, salvo la de dar una coherencia al espectáculo que hemos visto. El terror, el chantaje al ministro era obra de un artista excéntrico no pretendía hacer demasiado daño a la princesa, ni mucho menos matarla, solo deseaba mostrar hasta donde llegan los políticos y su desprecio por la casta.  Según la televisión la sociedad  debate si estamos ante una obra revolucionaria de arte o no. Intentar ver lo que hemos visto desde el epilogo, hasta cierto punto tranquilizador, es un error, lo que explora este capítulo no es eso. Es el morbo, la pasión por lo más bajo de lo público. Todos nos sentimos culpables por haber asistido a la violación del cerdo, y nos tranquiliza saber que tiene una explicación y que no hemos sido más que piezas de un plan. Pero el plan no es el del artista loco, es el del guionista que ha demostrado de manera muy inteligente que nos podemos conducir de manera muy estúpida y tragarnos lo que sea. Luego ya buscaremos culpables y excusas. Pero el riesgo está claro, aprendemos a marchas forzadas a justificar y perdonarnos nuestra morbosidad. hay formas más adecuadas de denunciarlo (si es que realmente le interesa esto). En fin un capítulo provocador, que solo se puede ver desde la óptica del morbo, pero el más interesante de los tres, ya que es el que ofrece más material para la reflexión.

15 millones de meritos

En esta ocasión si estamos ante algo que contiene elementos de ciencia ficción;  una distopía, un futuro proximo acuciado por la crisis energetica y el control de la sociedad mediante tecnicas de marketing, lo que se llama la gamificación y por supuesto la televisión. Una distopía correcta pero nada apasionante. No se sumerge en las contradicciones de los personajes, es un mundo muy pequeño y muy aburrido el de la red parece que nos dice. Pero me resulta familiar a tantas distopías que ya he leído, no veo ningún momento impactante. No me siento atrapado y la veo con distancia. Me temo que la olvidare enseguida. Por cierto hay un relato corto de Santiago Eximeno sobre el futuro, el ciclismo y la crisis economica y energetica mucho más interesante, ahora no recuerdo el título-

La completa historia de ti.

Quizá estaba estaba ya saturado de tanta serie. Pero está fui incapaz de verla completa. Me importaban un carajo los problemas existenciales de una pareja de pijos. Implantes de memoria completa, que permiten reconstruir nuestra vida. Por supusto tal cosa claro que tiene que tener sus implicaciones, pero tal y como esta contada me parecían problemas nada lejanos de los que tenemos ahora. Yo no terminaba de entender la diferencia entre la memoria real y la implantada. Nos presentan a un personaje obsesivo y celoso, pero nada nos dicen si tal comportamiento es por la memoria o por que realmente es así. Lo que pone en la mesa es interesante, como esta resuelto, de manera aburrida, convencional hace que cualquier consideración sea poco más que un atrevimiento. Aunque quizá me perdí algo pero renuncie a verla por completo.

 

12 monos

No, 12 monos no es otro capítulo de esta serie. Es la ya madurita (1995) película de Terry Gilliam. Creo que es la última película de ciencia ficción que me fascino. La que contenía más ambiguedades y terrenos para la especulación. Uno de ellos es la pequeña historia de un niño que se supone ha caído a un pozo pero que realmente se ha ocultado. Bruce Willis que viene del futuro conoce el final de la historia y le sirve como prueba ante la siquiatra de que realmente no está loco y es cierto lo que dice. Pero a mi siempre me ha parecido que esa historia contiene mucho más. No sé muy bien por qué me resulta tan atractivo e inquietante, quizá por estar contado en pequeñas píldoras en forma de flases informativos, pero ver como toda la nación va fijando su atención a ese episodio, tan menor y encima falso. Tiene algo de profético o así se me antoja. Es una historia que debe ser contada, que justificaría una segunda parte de 12 monos. Allí hay algo detrás que debe ser contado.

Por momentos, sobre todo en la primer episodio, estaba atento a que apareciera 12 monos, ese echo aparentemente intrascendente pero que le da sentido a todo. De una anécdota disparatada a algo con fondo. Pero no paso, sigo esperando.

15 thoughts on “The Black Mirror. Una serie sobre nuestros días.”

  1. Bueno, ya he visto el primer capítulo. No sé, para mi la conclusión no es la misma, el epilogo me sugiere mas que al final todo el follón que se monta y que tiene en vilo a todo el público durante unas horas, pierde completamente su importancia y se diluye hasta llegar al “aquí no ha pasado nada” (con la excepción obvia del PM y el “artista”, claro) No es un tema demasiado nuevo, es cierto, y está presentado de una forma que yo calificaría de delirante (reconozco que no paré de reírme hasta el vis a vis con la marrana, pero eso puede ser mi tendencia al humor negro y el astracán) En cualquier caso me parece que hay otros referentes para este tipo de debate, incluso en la realidad, y tampoco es para tanto.

    Ya te contaré cuando vea los otros dos…

    1. La verdad es que tengo mis dudas. Me parece tal disparate el argumento que lo que realmente interesa al guionista es otra cosa. El impacto sobre el primer misnitro y el artista existe, pero también sobre el espectador. ¿o no? ¿no te sentiste voyeur en ningun momento? Y yo creo que se juega deliberademente con ello.

      1. Sí, pero independientemente de eso, el publico olvida sin necesidad de que le den una explicación coherente. De hecho, el espectador de la serie tiene mas información que el publico dentro de la serie, nosotros sabemos que la princesa nunca estuvo en realidad en peligro, y ellos no.
        Y de hecho, sabemos que el público real olvida con que le dejen de hablar de algo, solo hay que mirar a nuestro alrededor. Los medios “clasicos” hoy en día son tan instantáneos como el Twitter o Internet en general, de lo que no se habla deja e ser noticia aunque no deje de pasar. Por eso me parece que el tema va mas por ahí que por la parte de la autojustificación moral.

      2. Es cierto puede ser como dices, yo también tenía esa sensación “y aquí no ha pasado nada”. Pero me cuesta aceptar que no sea deliberada lo del cerdo, que no sea una manera de señalarnos con el dedo, y que el epilogo no cumpla más que una función tranquilizadora.

  2. A mí el primero me encantó. Todavía no he encontrado tiempo para ver los otros dos pero lo haré en breve. El relato al que haces referencia se titula “Tour de force” y se puede leer gratis en Internet.

    1. Yo creo que os gusta por que sois capaces de sacar el lado cachondo-gore del asunto. Yo no. Y lo que me preocupa es que sea considerado como una parabola de la sociedad, que se digan cosas muy serias e interesantes a partir de esta ficción.

      1. Sí, está claro que yo aprecio ese lado salvaje, pero también me atraen las obras que buscan la reflexión desde el esperpento.

        Lo que también es verdad es que en tv no he visto habitualmente este tipo de propuestas.

  3. Casi ni quito ni pongo coma a lo que has dicho del segundo capítulo.

    Por aportar algo, si me gusta Matrix es porque puedo suponer que lo de usar humanos como fuente de energía es una leyenda más y en realidad los usan como unidades de computación, porque aplicando un poco de ciencia la cosa no se sostiene. Y la bici tampoco.

  4. Creo que si de entrada no te gustan las series, no te gusta la ciencia ficcion, para que “viste” los capitulos? ni siquiera los viste enteros o sin adelantar… pero criticar es facil…
    Cuando hagas tu propia serie que este un 10% de buena como esta, avisame

    1. Me encanta la ciencia ficción (donde digo que no, mira como se llama esta blog) y ya digo que deje de ver series, de hecho las tres series que cito tengo buen recuerdo.
      Pero aún si no fuera así si no me gustara la c.f. o las series entiendo mil maneras de acabar viendo una y diciendo lo que me parece. ¿que hubiera sido mejor decir lo que no sentí solo por que no soy capaz de hacer ni un 0,1?

      Extraña manera de elegiar algo si no eres capaz de entender que hay muchas maneras de apreciar (o no) algo.

    2. Bueno, en mi caso, me gustan las series, me gusta la ciencia ficción (y a Lev Mishkin también, por cierto), los he visto enteros y sin adelantar, ¿también tengo que hacer una serie para criticarla?

      Para dar una opinión no es necesario ni siquiera conocimiento previo de nada. Luego cada uno podrá aceptarla o no, por supuesto, en función de la autoridad que se dé a quien opina, pero comentarios como el que aquí consta, señor Maxi, no aportan nada ni a críticos ni a partidarios… Quizá si me explicase que es lo que le gusta de esta en particular podría verla con otros ojos…

  5. Me alegro te fuesen útiles los tres capítulos para tu blog (por los temas que tratan para polemizar) y lamento que no te gustasen.

    Ya te avisé que quizás el primero no te gustase y que el tercero a mi me pareció el mas normalito (para mi gusto desentona, es un capitulo corriente de altres limits). Pero el dos me encantó, un 1984 actualizado a nuestros tiempos con un ritmo lento, como Moon, pero muy agradable de seguir, por lo menos para mi.

    Me encantan los personajes y la simbologia del capítulo en tan poco tiempo. Lógicamente las bicicletas no se pueden tomar en serio como fuente de energía, son una metáfora excelente de como le gustaría a un sistema sin rostro tenernos: quietos y haciéndonos mover los engranajes necesarios para que el funcione mientras sudamos contentos. Pero no a través de la represión, el monopolio de la violencia o la eliminación de los individuos, sino a través de que nosotros mismos deseemos que sea como es. La mejor forma de esclavitud es aquella que no es vista como tal.

    El PROTAGONISTA del capitulo no esta cómodo en el sistema, no le llena, cumple con su rol pero no lo es internamente, simplemente lleva un traje, un modus operandi que le permite pasar el día a día, a pesar del desencanto que le conlleva. No vive el sistema pero tampoco se opone a el. Convive.

    El sistema bombardea a los ciudadanos con pequeñas objetos consumistas (la mayoría virtuales que se podrían dar gratis)a través de minipagos que se descuentan de lo que trabajan en las bicis. No tienen otra función que darnos un motivo inmediato para pedalear/trabajar sino queremos caer en la exclusión social a la que pertenecen los individuos no productivos, los AMARILLOS (que suelen estar gordos en este caso) que tendrán que realizar las tareas más ingratas (recogida de basura, etc) y ser estigmatizados y humillados a través de la tele. Siendo más útiles para el sistema como forma de advertencia en el subconsciente colectivo de lo que pasa cuando no encajas que por el trabajo real que realizan. Algo más terrible casi que la eliminación del individuo, lo que te sucede es la exclusión social y la negación simbólica de tu status de persona por tus propios compañeros.

    Los vecinos ciclistas del PROTAGONISTA describen desde el EMBOBADO que vive feliz en su ignorancia, hasta el CREYENTE que no solo funciona según quiere el sistema sino que moriría por el, trabajando y consumiendo más que nadie, orgulloso de ello mientras menosprecia a los AMARILLOS (para mi es un buen ejemplo de la llamada clase media). En una de las mejores escenas del capítulo, al ver una antigua compañera de pedales convertida (no le importa si a la fuerza o no) en actriz porno sometida, grita varias veces ¡YO PAGO POR ESO! ¡YO PAGO POR ESO! (sino, no se daría esa situación advierte el guionista a posibles tele-videntes) mientras insulta a un AMARILLO que sin querer limpiando le ha molestado (yo en ese momento me acordé de aquellos anónimos vendedores de CDs o flores que son esbroncados en los bares por molestar mientras se ve el partido)

    El PROTAGONISTA que esta vacunado contra el consumismo (solo consume la parte más necesaria para sobrevivir -quizás se muestra como primer requisito para tener otra óptica de las cosas-) conoce a una muchacha de la que queda prendado. Gasta todos sus ahorros en un sueño y compra una oportunidad para ella en un programa similar al Tu Si Que Vales (que tiene gran éxito en la realidad del Reino Unido con otro nombre). Este programa y algunos artistas (¿reales o ficticios?) que han llegado a el, es una esperanza ilusoria de promoción social para la gente común. El palo y la zanahoria. Los AMARILLOS y los TRIUNFITOS. A pesar de que ella canta bien, después de tener que beber una droga (que es metafórica de la falsedad y del poder de los medios de comunicación capaces de prostituir a las personas a través de la presión de grupo y su necesidad económica) llamada Obediencia , es humillada y coaccionada a cumplir con los deseos de una audiencia manipulada por los tres presentadores, consintiendo en que se pase al mundo del Porno más duro dentro del canal de un presentador a cambio de no tener que hacer más trabajo manual. El PROTAGONISTA se tortura patológicamentever esto y tener que verlo obligatoriamente cada dddddíala televisión (por cierto muy bueno eso de la gratuitidad a cambio de que tengas que tener o ver BASURA de publicidad a la fuerza, como las apps o muchas paginas de hoy en diaddíaerminando de quitarse la venda y concconvirtiéndosetotalmente en un Free rider que lleva su rol puesto pero como forma transitoria, a conciencia, mientras maquina una nueva relación con el sistema. Es como en la caverna de Platón el que ha visto la luz y quiere llevarla a sus compañeros. Planea trabajar duro, enriquecerse, para una vez teniendo los medios necesarios para poder llegar a la gente, poder cambiar el sistema al mostrar la luz de la verdad a sus vecinos. Su fuerza son los sueños destrozados de su amiga (recordemos anulada por el sistema, como tantos anónimos en la realidad de miles de millones que somos) simbolizados en un pingüino de papel que ella hizo con sus sueños.

    Se esta convirtiendo en un intelectual orgánico casi (no me tires piedras Lev que reconozco que lo he cogido por los pelos). Al menos un intelectual ilustrado.

    Consigue ahorrar de nuevo los 15 millones de créditos, va al concurso, y de golpe amenaza con el suicidio en directo en la televisión si no le dejan emitir su mensaje (lógicamente le dejan, no por su vida, sino porque es audiencia). Mientras señala con un trozo de televisión rota las venas de su cuello, despotrica de la falsedad donde los de arriba (simbolizados en los tres presentadores sin escrúpulos) obligan a vivir a todos, que son meros números prescindibles si hace falta, llenos de sueños insertados en su cerebro mediante un bombardeo de imágenes que cogen la realidad y la deforman a conveniencia. Todo ello puede hacerlo gracias a que no ha tomado Obediencia, ya que ha engañado en el backstage al conocer el sistema.

    En alguna otra seria o película, el protagonista seria eliminado o perseguido, o se saldría con la suya e iniciaría una revolución. Aquí es más realista: es absorbido. El propio sistema esta tan perfeccionado que premia el talento necesario para darse cuenta de su absurdo y arbitrariedad, y en el mismo momento le aplauden y le ofrecen trabajar para ellos a cambio de no tener que volver hacer Trabajo Manual (pedalear) siempre y cuando siga haciendo esos interesantes discursos (que dan audiencia).

    ¿Que hace el intelectual una vez sabe como funciona el mundo? ¿Acepta seguir su lucha titánica contra unos medios-sistemas muy perfeccionados que tienen Embobados a muchos o que han conseguido Creyentes apasionados y asociales? ¿O se cambia de chaqueta y se recicla ante la oferta de convivir y formar parte del sistema, que le permite intentar desde dentro mostrar la luz de la verdad (o la luz que muestra la mentira) a sus conciudadanos pero siempre desde la comodidad de no tener que convivir con ellos ni trabajar?

    Al final acepta, pero al aceptar perdió la fuerza de su discurso, se convierte en un discurso que es en realidad una parodia de su discurso pasado, una crítica que es en realidad un entretenimiento y que consolida el sistema al convertir los discursos antisistema en mercancía pudriendolos y anulándolos como algo pueril. Otras mentiras que consumir. Aceptando convivir en la misma pantalla donde su ex-amiga muestra sus miserias al mundo, drogada y humillada. El lo sabe, igual que muchos de nosotros sabemos las desgracias que nos rodean y convivimos con ellas.

    Ha pasado de ir a traer la luz del día, a ser uno de los seres, que engañados ellos mismos, dentro de la caverna mueven las falsas antorchas que engañan a aquellos encadenados por las cadenas del trabajo, proyectandoles sombras e imágenes sin sentido mientras envejecen y pedalean.

    Ahora el vive en un espacio mayor, con unas bellas imágenes virtuales de espacios abiertos y libres. Con una estatua de un pingüino, no ya de papel sino de material de calidad. Lamentablemente ya no esta echa de sueños, sino de resignación y conformismo.

    Quizás sea todo muy típico, un poco de allí y un poco de allá, pero aún habiéndome dejado detalles (como aquella primera amiga que le da el primer empujoncito/aviso de que el sistema es repetitivo y se pueden hacer las cosas a veces de otra manera), creo que es una buena actualización de grandes clásicos distópicos, en poco tiempo y emitido para todo el público.

    Una forma de llamar la atención y despertar conciencias dormidas. De hacernos responsables de que hacemos con el dinero que ganamos y que alimentamos, de mostrar una vez más (nunca es suficiente) el mundo audiovisual de mentiras donde vivimos, de hacernos preguntar si de verdad hemos deseado siempre lo que tenemos o es un engaño colectivo, de hacernos preguntar cuantos sueños hemos cambiados por objetos y si hay forma de crítica del sistema viviendo cómodamente dentro de el ¿cuantos intelectuales se prostituyen en la prensa y televisión actualmente? ¿Que discursos se emiten hoy que sean un ataque al sistema y no trivialidades?. O como dijo WKR “como se va a cambiar el sistema si aquellos que pueden tienen sueldos de 150.000e, a ellos ya les va bien”.

    Y sigo opinando que de lo mejorcito en ciencia ficción a nivel de televisión de los últimos años. No comento el primero porque como ves… me cuesta ser breve:/

    1. Que sí que es cierto todo lo que dices del segundo, y sin embargo, no sé, me parecía una actualización de un clásico distopico ¿necesario? probablemente. Yo disfrute con la Fuga de Logan y hoy no hay quien la aguante. Pero mira esto al final va a servir de iniciación a las distopias.

      Y no te cortes en comentar el primero, me gustaría leer lo que dices

  6. Bueno, visto el tercero, me parece el mejor de los tres – humor negro del primero aparte. Es cierto que no es especialmente novedoso, pero creo que el mensaje seguramente llegue mejor así, que con las metáforas distópicas del segundo.

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