El oso ha despertado y debe estar en tu mesa. Conflict of Heroes

Una patada en la puerta bastara para que se venga abajo la estructura podrida (Hitler a sus generales antes de la invasión de la Unión Soviética)

El Ejercito Rojo, la Armada y el Pueblo Soviético entero deben luchar por cada pulgada del Suelo Soviético, luchar por nuestros pueblos y ciudades… ¡hacía delante, hacía la victoria! (Josef Stalin en su discurso radiado a la URSS tras la invasión nazi)

Conflict of heroes. La edición en castellano de Devir. Imagen tomada de la págna de facebook de Devir

(advertencia: está entrada está dedicada a los que seguramente no la lean, es decir a aquellos poco o nada interesados en los juegos de mesa, en los wargames en paticular, que nunca les ha llamado la atención  la historia y menos la historia militar. En resumen a aquellos que no saben lo que se pierden).

Es muy poco probable que nadie haya oído hablar de la Segunda Guerra Mundial, seguro que películas como Salvad al soldado Ryan o La Delgada Linea Roja, y series como Hermanos de Sangre han sido vistas por casi todos. Incluso los vidoejuegos como Medal of Honor,  Call of Duty, Panzer General o Close Combat habrán sido jugado por una buena parte de nosotros. Por una razón o por otra la Segunda Guerra Mundial vende.  Y vende por que interesa. Así no es raro con encontrarse con quien es capaz de identificar un Stuka, unT-34, un Spitfire o un Tiger, quien es capaz de localizar las principales batallas, El Alamein, Stalingrado, Guadalcanal, Leningrado han hecho de nosotros casi expertos geografos; incluso los hay que a fuerza de defenderlos o sobrepasarlos saben al dedillo cuales son los ríos principales de la Unión Soviética.

Y probablemente, y a pesar de los esfuerzos de Hollywood, sea el frente oriental el que más interes despierte. Otra vez mil motivos, por la magnitud de la empresa, por los numeros, por la sangría. Por enfrentar a los dos grandes sistemas que disputaban la supremacia a los regimenes demoliberales.  El frente Oriental es guerra, guerra como no ha habido nunca antes, y probablemente no lo haya nunca más, ojalá. Pero el inmenso drama ha quedado fijado en la conciencia de la humanidad. Y ese drama el que nos trae la editorial Devir a nuestras mesas. El primer juego de la serie Conflict of Heroes; El despertar del oso.

Tras el Twilight Struggle, Devir vuelve a apostar por otro juego que viene avalado por su exito en el extranjero, si el Twilight Struggle ocupa el nº1 en la lista de la BGG, Conflict of Heroes anda por el puesto 97, el 37 en la lista de wargames. Hay quien piensa que es una puesta arriesgada, que está en una dudosa tierra de nadie entre el wargame y el eurogame (algo parecido a lo que se suele decir del Twilight), pero poco de eso debe importar a quien lo vea en una estanteria. Si tiene dinero, que no se lo piense, es el regalo perfecto para navidades. Pero no para el niño, el sobrino, o el vecino. Es el regalo perfecto para uno mismo.

¿Acaso  está harto de que la metan doblada con esto del ocio? ¿no encuentra de gilipollas hacer siempre lo mismo? ¿no le parece que los juegos online tienen el gran defecto de hacerle coincidir con petardos que de otra manera evitaría? ¿no le parece que angry birds no se ajusta a lo que espera de una aventura intensa y con sabor a épica? Invada la Unión Soviética, o si prefiere eche a patadas a los nazis. Sus humor y sus neuronas se lo agradecerán.

¿Con quien jugarlo? Seguro que conoce a alguien, a su esposo mismo, tan remilgado él, seguro que no le importa por un momento sentir el olor de la polvora, Con todo  si tiene amigos, haga algo por fortalecer su amistad, tienda nuevos puentes con ellos. Pasado el primer momento de apuro, el pensar que están jugando a soldaditos, veran que es algo más. Ya lo descubrira cuando aparezcan por su casi pidiendo la revancha, o dejandole caer que se ha comprado el último número de Osprey o Desperta Ferro y ahora lo sabe todo de historía y gestión militar. Este mundo, el del juego de mesa, el del wargame, es un vicio. Y Devir ha puesto una puerta a la perdición. hágame caso y consigase una copia para está navidades.

Alguna foto de la edición inglesa

Así que ya sabes, estas navidades que no falte en tus compras el Conflict of Heroes, de verdad.

Jugar es cosa de niños. Una pataleta infantil.

 

No son pocos los cuentos en los que aparece un espejo que al reflejar la realidad, los que se contemplan prefieren pensar que la distorsiona. Ni la reina es la más hermosa ni el juez el más justo ni el cabellero el más intrepido. Y a la hora de valorar los juegos de mesa, de jugar, ocurre lo mismo. Yo siempre he pensado que jugar no es sólo para niños, que en  la madurez se puede y se debe jugar. Pero cuando me encuentro con un espejo que refleja la realidad de los juegos de mesa veo que jugar es cosa de niños, solo de ellos.

Me enfado con esa realidad y me dan ganas de romper el espejo, pero ¿acaso eso cambiara algo? ¿Y si el que tiene que romperse soy yo?  Pero, cosas de la edad supongo, soy más rigido que John Wayne, y me cuesta aceptar las cosas como son. Pero me deprime contemplar como asociaciones dispuestas a reivindicar el juego de mesa también como una actividad madura y no sólo un pasatiempo infantil terminan por dar la razón a quienes piensan que jugar es cosa de niños.

¿por qué se empeña esa asociación en promocionar al juego infantil como juego adulto? ¿por que insiste en una categoria tan naif como la familiar?. Relamente ¿cual es el mensaje de fondo que se está lanzando?

La concepción del juego familiar es similar a la de cine familiar, una etiqueta que solo sirve para vender a incautos, Roman Polanski cuando rodó Oliver Twist esgrimía como uno de las motivaciones que le llevaron a hacerla que no había manera de encontrar una película que pudiera ver con sus hijo, que las que se hacían pasar por familiares eran pueriles. Con los juegos de mesa ocurre lo mismo, en el momento que  uno se enfrenta a un juego que se pretende familiar ya sabemos que estamos ante un juego para (y solo para) niños.

No tengo nada en contra de que, quien pueda y sepa como, disfrute de los juegos de niños como un niño. no es eso. Mi queja amarga es que no se contemple el juego como una actividad propia de la madurez. Somos más rigidos, tenemos menos imaginación, pero también sabemos más cosas. Jugar en la madurez no significa jugar sin complejos a juegos infantiles. Ni asumir los mismos roles ni pretensiones. Probablemente los juegos para adultos sean mejores que los infantiles, al estar menos capacitados los adultos para suplir lo que le falta a un juego.

Pero podemos promocionar al juego con todas las danzas del huevo, looping Louie y Bzum, bzum del mundo y todavía habrá quien se extrañe de que se piense que jugar es cosa de niños. Sí son juegos de niños, que se pueden jugar con niños o hacer el gamberro un rato con ellos, pero se supone que la idea detrás de la reivindicación del juego de mesa es otra. Que el juego de mesa tiene valores propios y juegos para cada edad. Tengo que insistir en ello, no encuentro, ni lo busco, los mismos placeres en jugar a juegos de mesa ahora que cuando tenía 8 años. Sí, por descontado, divertirme pero sí lo hicieran las mismas cosas que a esos 8 años tendría un grave problema de madurez. O eso creo.

para algunos este el prototipo de jugador adulto de juegos de mesa.