Pensar la red. Pasado y Presente.

El pasado. Terminaremos como en Memento sin saber como interpretarlo. Convertido en citas que signifiquen lo que nos de la gana.

La verdadera imagen del pasado se escabulle. Sólo se puede aferrar el pasado
como imagen que refulge, para nunca más verse, precisamente en el instante de su
cognoscibilidad. “La verdad no se nos escapará” –esta frase, que procede de
Gottfried Keller, designa el punto exacto en el que la imagen histórica del historicismo es
traspasada por el materialismo histórico. En efecto, es una imagen irrecuperable del
pasado, que amenaza con desaparecer con cada presente que no se reconozca aludido en
ella. Walter BenjaminTesis V en SOBRE EL CONCEPTO DE HISTORIA

Me proponen en twitter que desarrolle una de esas pequeñas polémicas que tanto me gustan, y que me ha llevado a decir algo así como que hoy en día en la era de internet, de la red mundial; ni la filosofía, la historia no tienen sentido. Por supuesto es una frase con sorna, que viene dad por la desilusión que me produce leer que no se puede utilizar voces de un pasado preinternet para hablar de lo que supone la red.

Como casi siempre la propuesta de P. es sensata, pero difícil. Me es mucho más sencillo escribir un tweet de 140 caracteres que desarrollar lo que pienso y por que lo pienso (aunque por otro lado esta circunstancia me parece harto significativa).  Y que fácil me resulta adoptar una pose que explicarla. Pero por eso esta entrada, para tratar de explicar(me) porque es tan importante las voces de historiadores, filósofos y demás gente de mal vivir en estos tiempos de internet. Si entiendo bien, la polémica que surgió la pregunta debe ser ¿cuales deben ser la herramientas para pensar la red?

En primer lugar debo aclarar mi postura, la red no es el lugar del conocimiento absoluto, ese lugar no existe, pero si existiera sería la Biblioteca de Alejandria y no la red. Es cierto que hoy puedo en apenas unos segundos saber el resultado de la tercera división regional de Indonesia o tener acceso a las obras completas de Kautski. En ese sentido la red se porta como una magnifica mezcla de periódico y enciclopedia. Hay muchos tipos de conocimiento y algunos de ellos exigen algo más que inmediatez, y la red hoy por hoy ofrece eso, inmediatez, pero no profundidad. Es posible que haya profundidad, pero esto lo saben muy bien los expertos del marketing, todo lo que está detrás de la primera página de resultados de una busqueda en google no existe.

Por otro lado está como leemos (curioso que lo primero que piense sea en leer a la manera de acceder a la información) en la red. Y aquí explico desde mi experiencia, que es muy posible que no sea en absoluto trasladable al común de los mortales, que cada vez soy más superficial en mi lectura, que ya no es que salte parrafos, es que la diagonal que trazan es bestial, más rápida incluso que el scroll de la pantalla. Por no hablar de la fragmentación de la lectura en la red. Yo que me quejaba a voz en grito de como rompían los anuncios las películas me encuentro que en mi navegador hay abiertas 1789 pestañas, y salto sin rubor de una a otra.

así pues yo creo que sí existen unos limitaciones obvias en cuanto a la red, dificultad de encontrar el conocimiento profundo y dificultad de interpretarlo.  Aunque, es cierto, reconozco que yo me dejo llevar por ella que someterla a la disciplina de mis intereses. Pero algo me dice que es lo más habitual (vale hablo desde la peligrosa intuición no tengo ningún dato que avale esto)

Luego está cada uno para valorar lo que más quiere, si entretenimiento si profundidad si una mezcla de ambas, lo que sea. En mi caso particular, se nota que soy hijo de la época que soy, y valoro el entretenimiento y las referencias culturales al mismo como el que más. Por eso valoro tanto la obra de Zizek, un filósofo que habla habitualmente en términos “pop” de lo que le rodea, pero Zizek no duda en reconocer que sus pilares son entre otros Marx, Freud y Lacan, personas que ni vivieron ni conocieron la tres uve dobles, pero que son las claves que le permiten interpretar los fenomenos de nuestro ecosistema cultural.

Por todo esto creo que es licito traer del pasado a las mejores voces. Pero entiéndase por “mejores” no un absoluto si no un reconocimiento a aquellos que dedicaron sus vidas a la construcción del conocimiento humano. La observación de la especie humana no es solo labor de medicos, empezó por filósofos y luego se le añadieron historiadores, y más tarde sociólogos, antropólogos etc. El camino del conocimiento es un camino plagado de vías muertas que no se deben volver a recorrer. Pretender que el presente es ajeno al pasado, que la red es de alguna manera “El final de la historia” poco menos que un disparate. Ha habido mucha gente que ha pensado y reflexionado sobre el ser humano, sobre la capacidad de hacer cultura, sobre el significado de la misma, no la desaprovechemos. No pensemos que somos nosotros los más listos de la clase y concluyamos que la cultura la generamos a nuestra medida y semejanza en la red.

Que no nos ocurra como en la película Memento, incapaces de recordar y viviendo atrapados en el instante, que no sepamos como hemos llegado ni por que hasta aquí. Memento nos cuenta lo manipulable que es una persona incapaz de recordar su pasado, y sentir la red como la maquina del presente eterno nos lleva allí, a toda velocidad.

Bueno P. me temo que no te he respondido. Pero es lo que ha salido. Tú tienes capacidad de sacar bueno de lo malo, si lo intentas y lo consigues te estaré agradecido. De todas maneras esto forma de mi particular terapia de intentar llegar al conocimiento (que platónico, que horror)

9 thoughts on “Pensar la red. Pasado y Presente.”

  1. Cit. “Memento nos cuenta lo manipulable que es una persona incapaz de recordar su pasado”
    El protagonista no sólo es víctima de los que le rodean, en primera instancia (esto se ve al final) es víctima de sí mismo: de una voluntad de auto-engaño brutal. También hay algo o bastante de eso en quienes “quieren” creer que la red es la misma epifanía del saber absoluto y desprecian los márgenes y la propia entraña de nuestra cultura que no puede ser más que historia, diacronía y sedimento. En la red mucha información e instantaneidad (si es que existe tal ‘palabro’) pero falta inteligencia: interrelación, comprensión, crítica, etc. Es un presente inflado de sí mismo, amnésico y despreciador, en última instancia, cargado de miedo.
    Enhorabuena por tu blog, tal vez el único tomo a salvar en el donoso escrutinio.
    PS: La calidad reflexiva no debe estar reñida con la ortografía. Faltan tildes a mansalva y “avalar” es con “v”.

  2. Gracias por recoger el guante. Pero tengo que discrepar.
    Lo primero, por la banalización que tanto tú como Ynaca hacéis de Internet. Evidentemente, la red no es el “lugar del conocimiento absoluto”, y dudo que nadie con dos dedos de frente lo considere así (principalmente porque, como bien dices, eso no puede existir). Pero lo que no se puede hacer es juzgar al continente por lo que hay dentro. Porque sí, la red contiene patios de vecinos, bares, tertulias, podios para dar discursos, burdeles, basureros y mercadillos, pero también contiene todo ese conocimiento ”profundo” que tanto echáis de menos. O al menos, tanto como en el exterior, y con al menos el mismo nivel de acceso: del mismo modo que es más fácil enterarse de lo que dice la televisión pública, que de lo que está contenido en un incunable en la Biblioteca Nacional, es más fácil acceder en la red a los contenidos de Facebook o Twitter, que a los fondos de la misma Biblioteca que, paulatinamente, van siendo digitalizados y puestos a disposición de aquellos que quieren acceder a ellos.
    Segundo, en la falta de análisis o dificultad de interpretación. De nuevo, esto no es intrínseco a la red: hay exactamente la misma en ella que fuera. ¿Cuánta gente ha coreado o repetido dogmas, lemas y teorías de filósofos, sin entrar realmente en su contenido, antes de inventarse Internet? ¿Todo el que ha dicho alguna vez “Pienso, luego existo” o “Sólo sé que no sé nada” había leído las obras originales o siquiera entendido lo que realmente implican esas frases?
    Tercero, los referentes no han desaparecido. Están ahí, para el que quiera llegar a ellos. La red no ha salido de la nada, es un producto de lo que vino antes, y suma, no resta, sobre lo que ya había. Obviamente algunos estarán más visibles y otros menos, pero eso ha pasado siempre. Me gustaría veros a cualquiera en el Egipto ptolemaico intentando sacar algo de la Biblioteca de Alejandría, que mencionas… Dudo mucho que entrases por la puerta y la ciencia infusa viniera a ti por ensalmo.
    La red como continente tiene tantas posibilidades como cualquier biblioteca, y la capacidad adicional de generar contenidos propios (desde arte hasta basura, como todo lo que hace el ser humano), y también de triturar, cocinar y presentar en platos más o menos cocinados cualquiera de los que existen fuera. Al final cada uno, en función de sus intereses y posibilidades le dedicará el tiempo y esfuerzo que considere necesario, para llegar a la profundidad que busque.

    1. No quería decir que “cualquier tiempo pasado fuera mejor” todo lo contrario. Sólo quería señalar problemas que ofrece la red. No creo que sea ninguna casualidad que en la red pase lo mismo que fuera. Quizá por eso me duela, por que pienso como tú que tiene infinitas posibilidades pero que se van a perder.
      me recuerda a un cuento de Stanislav Lem cuando le pregunta al representante de la humanidad para que utilizan la energía atómica y este responde que para destruir ciudades. Incorregibles humanos- Pero quizá ayude a que no sea así tener en cuanta a los que han hablado de la humanidad.
      En fin que la red es algo más que un continente propicia nuevas formas de comunicación que hacemos los humanos. Y ya no sé ni lo que estoy diciendo

  3. Quizá exageradas, te dejo algunas ideas que sonarán rotundas por amor a la polémica pero de las que, en realidad, no estoy tan seguro.

    Cada vez me gusta menos Internet y mis percepciones para hacer tal juicio de valor son las siguientes:
    -Internet ahuyenta la racionalidad crítica: es mucho más sencillo googlear que detenerse durante horas, días o años para elaborar una tesis propia. Es más fácil adherirse a un prejuicio que alguien habrá ya elaborado y que está a escasos cliks. Ello no tiene que ver con el valor de verdad o no de lo que se afirme. Google no sustituye una vida de formación o preparación (académica o no).

    -Las decisiones de la voluntad dependen no de las experiencias sino del recuerdo que tengamos de ellas. Internet hiperracionaliza el recuerdo de la experiencia. Lo transforma en objeto de consumo en las redes sociales. La exhibición con total falta de pudor de los recuerdos en las redes sociales no se que sentido pueden tener sino como “balance de resultados” de lo vivido a una multitud de consumidores.

    – Internet prescinde de la corporeidad: ánima la fantasía pero mutila los sentimientos. Es engañosa porque prescinde del cuerpo y por ello transforma los sentimientos en calculables, mensurables, consumibles: permite que la casta de los psicólogos y autoayudantes se perpetúen. Consiste en sumar amigos, seguidores o corazones digitales.

    Rápidas, en pocos minutos…como demanda Internet (je)

  4. Internet es una herramienta. Por sí solo no sirve para nada (exageración). Internet ES el uso que le damos, por tanto, una herramienta, tal como lo fuera el paso de la oralidad a la escritura, cosa que no gustó a Sócrates, según dejaron escrito sus discípulos. Esta discusión, que genera debate, y a su medida, conocimiento, tiene lugar en Internet. Será un debate de peor calidad, pero un debate POSIBLE, porque lo que consigue Internet es hacer un mundo más pequeño, de posibilidades. Es cierto que democratiza la información (que es algo bueno a priori) hasta convertirla en una cosa sin valor, ya que si es fácil conseguir algo, ese algo se devalúa. Pero si seguimos ese hilo tendremos que acabar diciendo que la democracia es mala, porque con su uso se pone al mismo lugar al experto que al ignorante.

    1. lo de la neutralidad de las herramientas no estoy muy seguro. Y de la democracia, pues no lo sé, lo dudo. Recibimos toneladas de información está claro, pero ninguno la misma. Y no está en el mismo lugar toda. Imaginate una biblioteca ordenada por los criterios que tiene el algoritmo google para ofrecerte los resultados de tu busqueda.
      Y que no es un ataque a la red lo que he escrito, más bien una advertencia a lo que puede ser.
      ¿se podría escribir una novela distopica pausible sobre la red? seguro que ya se ha escrito, o se está escribiendo o se escribira ( y no una si no unas cuantas)

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