5 películas de amor y una encuesta sociólogica

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¡Qué libertad! Pintura de Ilya Repín (1903)

Leo un encendido, y nada productivo, intercambio de opiniones sobre Amelie en un conocido foro de juegos de mesa. Lo reconozco, me gusta Amelie, me parece efectista, tramposa y sobre todo tontorrona. Quizá por eso mismo me gusta, quien haya estado enamorado alguna vez y  haya sido correspondido con un beso, una caricia, un abrazo sabrá la cara de idiota feliz que se le queda.

Amelie es un cuento de hadas  sin más merito que volverlo urbano y levemente sofisticado, habla de amor y por supuesto, o sin embargo, no la incluiría en mi selección personal de películas de amor, una lista forjada en los mejores años. Esos años en que uno es ingenuo y soltero. Esos años en que uno se enamora y se siente invisible. Esos años que se busca consuelo en la poesía, o la música, el cine o el kalimotxo.

Y esta es mi lista, realizada con el único criterio de las cinco primeras que me vendrían a la cabeza, lo que me ha hecho dejar algunas joyas como De entre los muertosAl final de la escapada El príncipe Bajaja.

Solaris (Andrei Tarkovski, 1972). Hari y Kris. Reconozco que la primera que la vi no entendí gran cosa, me vi arrastrado por la hermosa, y trágica, historia de amor intuyendo que a parte de eso se contaban y reflexionaba sobre mucho más que sobre la vida del psicólogo estelar y su novia con tendencias suicidas. Con el tiempo la vuelvo a ver desde ese punto de vista. Una película sobre la inutilidad de la segunda oportunidad, la construcción del otro y la propia identidad. De como invariablemente en esto del amor hay uno que moldea y da sentido al otro. Imprescindible.

El apartamento (Billy Wilder, 1960) Señor Baxter y Señorita Kubelik. Este es otro cuento de amor urbano y contemporáneo. Enorme, sensacional. La relación de un eficiente vendedor de seguros y una ascensorista en la gran urbe del capital, poblada de degenerados que engañan a sus esposas con sus secretariasen apartamentos de sus empleados.

Es una cuestión de gustos. Se quiere o no se quiere. 

Luces de la ciudad (Charles Chaplin, 1931) El vagabundo y la violetera. Podría ser otro maravilloso cuento contemporaneo. El vagabundo que ayuda a la florista ciega, quien piensa por una casualidad que su angel de la guarda es un millonario. Sin embargo como bien cuenta Slavoj Zizek en Guia esceptica del universo el momento final de la película es el momento cumbre del amor, cuando ya no hay velos y el uno  reconoce al otro por lo que realmente es, con sus miserias y sus grandezas y Chaplin no nos cuenta si la florista decidió finalmente unirse al vagabundo. Aquí se nos hurta el final feliz, nos queda la duda eterna.

Cyrano de Bergerac (Jean-Paul Rappeneau, 1990). Cyrano y Rosana. Una concesión al romanticismo, al amor como puro ideal. La historia del bardo narizotas capaz de enfrentarse con un ejército y salir vencedor pero incapaz de reconocer su amor por la bella princesa. Entregado a la causa de enamorar a Rosana a través del rostro de otro. Quizá el primer pagafantas acreditado y se puede, y quizá se debe, detestar la tesis de que solo quien es capaz de articular versos alejandrinos es merecedor del amor verdadero, que la pasión y la fogosidad de la juventud no es si no un señuelo para el mecánico uno-dos, uno-dos Y sin embargo, como no sentir algo más que lastima por Cyrano, como no pensar que el destino de Cyrano es el destino de todos los tímidos y timoratos que pueblan en este mundo.

El lado oscuro del corazón (Eliseo Subiela, 1992). Oliverio y La que vuela. Película del insoportable Subiela, pero que cuenta con el inmenso capital de los versos de Mario Benedetti, Oliverio Girondo y Juan Gelman. A pesar de su esfuerzos en convertirla en una película insufrible no termina de conseguirlo, y se deja ver. Incluso hay momentos, los poemas, que merecen la pena.

Y un extra, como Neruda

Encuesta sobre el amor (Pier Paolo Pasolini, 1965)

Pasolini  hablo del amor, pero en una ocasión optó por interrogar a los italianos por sus opiniones y expectativas en cuanto al amor y el sexo. Lejos de idealismo y tesis románticas prefirió ofrecer un relato sociológico, donde el genero, la edad, la clase social o la ubicación geográfica revelaban el amor como una categoría muy poco universal.

3 thoughts on “5 películas de amor y una encuesta sociólogica”

  1. “Leo un encendido, y nada productivo, intercambio de opiniones sobre Amelie en un conocido foro de juegos de mesa.”
    Esto es un completo desproposito, por mucho que lo metan en “Cajón de sastre” o como se llame ahora la sección de grandes offtopics. Para discutir de cine, ¿no es mejor irse a un foro de cine en vez de enmarronar uno de juegos de mesa? En fin, cada uno en su casa hace lo que quiere, pero ¡Ay del que se salga de la línea oficial!
    Perdona por la pataleta, pero si digo esto en labsk, me banean una semana por no ser amigacho de algún mod.
    Un saludo Lev.

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