La historia, los juegos de mesa y las mujeres

¿Cuales son los procesos que han llevado a considerar las acciones de los hombres como norma representativa de la historia humana en general y que las acciones de las mujeres se hayan pasado por alto, se hayan dado por supuestas o se las hayan relegado a un terreno menos importante y particularizado? ¿Qué comparaciones no expresas están implícitas en términos como “historia” o “historiador”? ¿De quién son los puntos de vista que sitúan a los hombres como principales agentes históricos? ¿Qué efecto tiene en las prácticas establecidas de la historia considerar los acontecimientos y acciones desde otras posiciones, por ejemplo, la de las mujeres? ¿Cual es la relación del historiador/a con los temas sobre los que escribe?.  Joan W. Scott en “Historia de las mujeres”

Pocas, demasiado pocas la mujeres en los juegos de mesa históricos

Fue con este texto de Scott la primera vez que tuve contacto con la historia y el genero. Por primera vez me sentía incomodo pensando y leyendo un texto de historia, por primera vez sentía que esta vez yo formaba parte de los malos. Acostumbrado a leer y a interpretar el pasado como un drama de la lucha de clases, donde me identificaba fatalmente con los oprimidos, donde sentía cada derrota como propia, descubrir que yo también formaba parte de los favorecidos me sentó como un puñetazo en el estomago. Me costó aceptarlo, me empeñe en relativizarlo, en diluirlo. En realidad todavía me cuesta.

Leyendo un twitt de @chemapamundirl, veo que observa en un  juego como Trough the Ages, un juego que recorre, pongamos que 5000 años de historia, un juego de esos de desarrollar civilizaciones para lograr la hegemonia, que tan sólo uno de los personajes históricos es una mujer, Juana de Arco.

Chema Pamundi no ha descubierto la pólvora, en realidad es algo que ocurre tan a menudo y estamos tan acostumbrados a este sesgo, que nos pasa desapercibidos. Y viene bien que de cuando en cuando nos sacudan  los hombros y nos despierten un poco del alelamiento que vivimos.  La historia la han escrito hombres, han creado un relato que es mucho más que una descripción de los hechos. Nos han hecho creer que lo más importante y significativo está seleccionado con científico rigor, que son los que tienen que estar. Pero si nos hacemos las preguntas que se hace Scott no tardaremos en oler la chamusquina.

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Esto es lo habitual en los wargames estratégicos

Por cierto en los wargames, en los wargames estrategicos, esos que se supone tienen en cuenta la política, la producción y la moral claro que caben las mujeres. En los tácticos y operacionales quizá no tanto. Pero si echamos un vistazo a esos estratégicos, a esos juegos que usan cartas, a esos juegos que tienen tiempo para detenerse y darnos un pequeño esbozo biográfico en forma de retrato, de fotografía, descubriremos que solo hay hombres. ¿No protagonizaron los inmensos dramas de la historia también las mujeres? No hay que rascar mucho para encontrarlas, y aunque entiendo que por costumbre de llevar la venda puesta no las veamos no podemos escandalizarnos cuando alguien nos señale la flagrante omisión.  Por ejemplo en Senderos de Gloria, dedicado a la primera guerra mundial, me parece que sólo esta Mata Hari, En Illusions of Glory, el mismo periodo pero en el este de Europa, ninguna. En Barbarrosa a Berlin ahora mismo no recuerdo tampoconinguna. En Triumph of Chaos, Fanny Caplan. Alguna más aparece en Here I Stand y Virgin Queen, quizá por ser anteriores a la figura del “angel del hogar” al vil intento de arrancar de la historia a la mujer impuesto en el siglo XIX, que por cierto más de uno no conoce, o peor aún, más de uno no quiere conocer. Todavía vivimos esos lodos y todavía nos resultara extraño que haya tantas mujeres que no encuentren apetecible interactuar con una historia tan misogina.

Ilusiones de Victoria

Asalto en Monastyr

Muchas veces cuando juego me tomo la experiencia como una suerte de relato, me ocurre sobre todo con los wargames, donde el mapa y el desplazamiento de fichas ayudan a que configure una especie de drama en los clásicos tres actos.  También me ocurre con el ajedrez, pero en este caso  es un relato esencialmente psicológico que supera los mismos tres actos en que se suele configurarse también la partida de ajedrez , en general es un monologo donde debato y confirmo  lo malo y cobarde que soy.

Quizá por eso me gusten los llamados card driven games, por que las cartas me ayudan a sentir no solo desplazamientos y enfrentamientos inhumanos,  si no algo más que jugadas abstractas y todo eso que va ocurriendo en el mapa de juego con sus fichas. Se le suele llamar inmersión, que no es exclusiva, ni mucho menos de este tipo de juegos. Pero gracias a las cartas no solo jugamos, también tenemos un leve contacto con personajes famosos y anónimos y eventos y sucesos relevantes y anecdóticos. Todo ello sirve para dar color a las partidas. Falkenhayen y el Telegrama Zimmermann  en Senderos de Gloria, Samantha Smith en Twilight Struggle, Roxelana y las 95 tesis en Here I stand…. la lista es enorme.

La represión austriaca del levantamiento serbio en Toplica

Pero a veces ocurre que un juego fracasa, y donde yo busco un pedazo de historia solo encuentro un juego más. Es el caso del fallido, por tantas cosas, Illusions of Glory. Es cierto que como juego puede funcionar, y hasta resultar entretenido. Suele serlo, el competir con el rival, el estrujarse la mollera para sacar el mayor partido a las unidades y a las reglas. Pero como inmersión, como aproximación a algo tan desconocido como la Primera Guerra Mundial en los Balcanes y el este de Europa no funciona.

Son varias cosas las que me hacen sospechar que en realidad el diseñador del juego no sabe más allá de cuatro tópicos sobre el escenario de su juego y ha sido incapaz de ofrecer nada que ya ofreciera Senderos de Gloria o alguno de sus descendientes. Hoy toca la victoria.

La interpretación de la victoria.

Para mear y no echar gota. Me suele gustar cuando un juego  ofrece varias posibilidades de victoria y su interpretación. Aquello de victoria decisiva, operativa, derrota marginal y una pequeña explicación de lo que hubiera supuesto en la historia tu desempeño en el juego. Es un pequeño detalle, pero a mi me ayuda a sentirme un poco más metido en el meollo del asunto. Esto es lo que encontramos en Illusions of Glory.

Victoria Automática Aliada. Los Aliados dominan el Este de Europa y los Balcanes por los próximos 20 años (o más).

Victoria Marginal Aliada. Los Aliados ganan de forma significativa influencia política y económica en el Este de Europa y los Balcanes

Victoria Aliada por desgaste. Ambos contendientes están exhaustos pero los aliados han conseguido un pequeño logro en la influencia sobre Europa del este y los Balcanes.

Empate. Nadie consigue ninguna ventaja significativa, ni política, ni económica en Europa Oriental y los Balcanes.

Victoria Automática de las Potencias Centrales. Las Potencias Centrales dominan el Este de Europa y los Balcanes por los próximos 20 años (o más).

Victoria Marginal Potencias Centrales. Las Potencias Centrales ganan de forma significativa influencia política y económica en el Este de Europa y los Balcanes

Victoria Potencias Centrales por desgaste. Ambos contendientes están exhaustos pero las Potencias Centrales han conseguido un pequeño logro en la influencia sobre Europa del este y los Balcanes.

Normalmente cuando se incluye en un juego este tipo de victorias se incluye también el resultado histórico. Es una manera de incentivar al jugador a hacerlo mejor o a  intentar emularlo, es divertido. Ahora bien, aquí no se contempla. Porque la verdad ¿cual fue el resultado final de la Primera Guerra Mundial en el este de Europa y los Balcanes? Es verdad que Austro Hungria y Alemania capitularon. Que el imperio de la doble capital desapareció, que Alemania se convirtió en un paria internacional. Pero también la Rusia de los Zares cayó. Es verdad que el tratado de Versalles se firmó, pero la paz aún tardaría en llegar a aquellas partes de Europa; nuevos países nacieron, otros no lo consiguieron, nacionalistas, revolucionarios, fuerzas de ocupación, rebeldes, aventureros y oportunistas encontraron en aquellos años su sitio en el mundo. Pero la guerra no termino en Versalles.

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Bela Lugosi, activo actor en la efímera República Soviética de Hungria de 1919 se tuvo que exiliar tras la derrota . Su Dracula sería el último nexo húngaro con los Carpatos.

Es muy difícil contemplar la irrupción de los bolcheviques como un triunfo aliado. Sin embargo el juego no la tiene en cuenta, puede ocurrir que no suceda. Y si ocurre,  el jugador de los países aliados opta a la victoria, lo que es ciertamente increíble.

Y ni siquiera tomando como aliados solo a los británicos y franceses. 20 años después Bulgaria, Hungria y Rumania estaban bajo la influencia de la Alemania Nazi, a pesar del armisticio de 1918. La victoria militar de los aliados en el escenario militar no fue esa victoria que parece proponer el juego. Entre otras cosas porque no era posible.

El juego pone en principio un escenario muy atractivo, enfrentarse a las fuerzas del contrario y a las fuerzas de la revolución. Sin embargo todo en el juego cae en el aspecto militar, la revolución es un contratiempo, un mecanismo desaprovechado y que no condiciona en absoluto la victoria ni su interpretación. Un juego por tanto que ajeno al contexto histórico que pretende reflejar, un juego en ese sentido muy fallido. Interesante quizá como juego operacional ficticio, pero nunca como lo que pretende ser, un juego estratégico que pretende recrear una época muy concreta. Una pena.

la bibliografía del juego, no sé si insuficiente o mal aprovechada

 

P.s dejo para otro día lo que pienso de la carta de Cardona, o de la ausencia de personajes y eventos.