La historia, los juegos de mesa y las mujeres

¿Cuales son los procesos que han llevado a considerar las acciones de los hombres como norma representativa de la historia humana en general y que las acciones de las mujeres se hayan pasado por alto, se hayan dado por supuestas o se las hayan relegado a un terreno menos importante y particularizado? ¿Qué comparaciones no expresas están implícitas en términos como “historia” o “historiador”? ¿De quién son los puntos de vista que sitúan a los hombres como principales agentes históricos? ¿Qué efecto tiene en las prácticas establecidas de la historia considerar los acontecimientos y acciones desde otras posiciones, por ejemplo, la de las mujeres? ¿Cual es la relación del historiador/a con los temas sobre los que escribe?.  Joan W. Scott en “Historia de las mujeres”

Pocas, demasiado pocas la mujeres en los juegos de mesa históricos

Fue con este texto de Scott la primera vez que tuve contacto con la historia y el genero. Por primera vez me sentía incomodo pensando y leyendo un texto de historia, por primera vez sentía que esta vez yo formaba parte de los malos. Acostumbrado a leer y a interpretar el pasado como un drama de la lucha de clases, donde me identificaba fatalmente con los oprimidos, donde sentía cada derrota como propia, descubrir que yo también formaba parte de los favorecidos me sentó como un puñetazo en el estomago. Me costó aceptarlo, me empeñe en relativizarlo, en diluirlo. En realidad todavía me cuesta.

Leyendo un twitt de @chemapamundirl, veo que observa en un  juego como Trough the Ages, un juego que recorre, pongamos que 5000 años de historia, un juego de esos de desarrollar civilizaciones para lograr la hegemonia, que tan sólo uno de los personajes históricos es una mujer, Juana de Arco.

Chema Pamundi no ha descubierto la pólvora, en realidad es algo que ocurre tan a menudo y estamos tan acostumbrados a este sesgo, que nos pasa desapercibidos. Y viene bien que de cuando en cuando nos sacudan  los hombros y nos despierten un poco del alelamiento que vivimos.  La historia la han escrito hombres, han creado un relato que es mucho más que una descripción de los hechos. Nos han hecho creer que lo más importante y significativo está seleccionado con científico rigor, que son los que tienen que estar. Pero si nos hacemos las preguntas que se hace Scott no tardaremos en oler la chamusquina.

IMG_1406
Esto es lo habitual en los wargames estratégicos

Por cierto en los wargames, en los wargames estrategicos, esos que se supone tienen en cuenta la política, la producción y la moral claro que caben las mujeres. En los tácticos y operacionales quizá no tanto. Pero si echamos un vistazo a esos estratégicos, a esos juegos que usan cartas, a esos juegos que tienen tiempo para detenerse y darnos un pequeño esbozo biográfico en forma de retrato, de fotografía, descubriremos que solo hay hombres. ¿No protagonizaron los inmensos dramas de la historia también las mujeres? No hay que rascar mucho para encontrarlas, y aunque entiendo que por costumbre de llevar la venda puesta no las veamos no podemos escandalizarnos cuando alguien nos señale la flagrante omisión.  Por ejemplo en Senderos de Gloria, dedicado a la primera guerra mundial, me parece que sólo esta Mata Hari, En Illusions of Glory, el mismo periodo pero en el este de Europa, ninguna. En Barbarrosa a Berlin ahora mismo no recuerdo tampoconinguna. En Triumph of Chaos, Fanny Caplan. Alguna más aparece en Here I Stand y Virgin Queen, quizá por ser anteriores a la figura del “angel del hogar” al vil intento de arrancar de la historia a la mujer impuesto en el siglo XIX, que por cierto más de uno no conoce, o peor aún, más de uno no quiere conocer. Todavía vivimos esos lodos y todavía nos resultara extraño que haya tantas mujeres que no encuentren apetecible interactuar con una historia tan misogina.

Anuncios

Ilusiones de Victoria

Asalto en Monastyr

Muchas veces cuando juego me tomo la experiencia como una suerte de relato, me ocurre sobre todo con los wargames, donde el mapa y el desplazamiento de fichas ayudan a que configure una especie de drama en los clásicos tres actos.  También me ocurre con el ajedrez, pero en este caso  es un relato esencialmente psicológico que supera los mismos tres actos en que se suele configurarse también la partida de ajedrez , en general es un monologo donde debato y confirmo  lo malo y cobarde que soy.

Quizá por eso me gusten los llamados card driven games, por que las cartas me ayudan a sentir no solo desplazamientos y enfrentamientos inhumanos,  si no algo más que jugadas abstractas y todo eso que va ocurriendo en el mapa de juego con sus fichas. Se le suele llamar inmersión, que no es exclusiva, ni mucho menos de este tipo de juegos. Pero gracias a las cartas no solo jugamos, también tenemos un leve contacto con personajes famosos y anónimos y eventos y sucesos relevantes y anecdóticos. Todo ello sirve para dar color a las partidas. Falkenhayen y el Telegrama Zimmermann  en Senderos de Gloria, Samantha Smith en Twilight Struggle, Roxelana y las 95 tesis en Here I stand…. la lista es enorme.

La represión austriaca del levantamiento serbio en Toplica

Pero a veces ocurre que un juego fracasa, y donde yo busco un pedazo de historia solo encuentro un juego más. Es el caso del fallido, por tantas cosas, Illusions of Glory. Es cierto que como juego puede funcionar, y hasta resultar entretenido. Suele serlo, el competir con el rival, el estrujarse la mollera para sacar el mayor partido a las unidades y a las reglas. Pero como inmersión, como aproximación a algo tan desconocido como la Primera Guerra Mundial en los Balcanes y el este de Europa no funciona.

Son varias cosas las que me hacen sospechar que en realidad el diseñador del juego no sabe más allá de cuatro tópicos sobre el escenario de su juego y ha sido incapaz de ofrecer nada que ya ofreciera Senderos de Gloria o alguno de sus descendientes. Hoy toca la victoria.

La interpretación de la victoria.

Para mear y no echar gota. Me suele gustar cuando un juego  ofrece varias posibilidades de victoria y su interpretación. Aquello de victoria decisiva, operativa, derrota marginal y una pequeña explicación de lo que hubiera supuesto en la historia tu desempeño en el juego. Es un pequeño detalle, pero a mi me ayuda a sentirme un poco más metido en el meollo del asunto. Esto es lo que encontramos en Illusions of Glory.

Victoria Automática Aliada. Los Aliados dominan el Este de Europa y los Balcanes por los próximos 20 años (o más).

Victoria Marginal Aliada. Los Aliados ganan de forma significativa influencia política y económica en el Este de Europa y los Balcanes

Victoria Aliada por desgaste. Ambos contendientes están exhaustos pero los aliados han conseguido un pequeño logro en la influencia sobre Europa del este y los Balcanes.

Empate. Nadie consigue ninguna ventaja significativa, ni política, ni económica en Europa Oriental y los Balcanes.

Victoria Automática de las Potencias Centrales. Las Potencias Centrales dominan el Este de Europa y los Balcanes por los próximos 20 años (o más).

Victoria Marginal Potencias Centrales. Las Potencias Centrales ganan de forma significativa influencia política y económica en el Este de Europa y los Balcanes

Victoria Potencias Centrales por desgaste. Ambos contendientes están exhaustos pero las Potencias Centrales han conseguido un pequeño logro en la influencia sobre Europa del este y los Balcanes.

Normalmente cuando se incluye en un juego este tipo de victorias se incluye también el resultado histórico. Es una manera de incentivar al jugador a hacerlo mejor o a  intentar emularlo, es divertido. Ahora bien, aquí no se contempla. Porque la verdad ¿cual fue el resultado final de la Primera Guerra Mundial en el este de Europa y los Balcanes? Es verdad que Austro Hungria y Alemania capitularon. Que el imperio de la doble capital desapareció, que Alemania se convirtió en un paria internacional. Pero también la Rusia de los Zares cayó. Es verdad que el tratado de Versalles se firmó, pero la paz aún tardaría en llegar a aquellas partes de Europa; nuevos países nacieron, otros no lo consiguieron, nacionalistas, revolucionarios, fuerzas de ocupación, rebeldes, aventureros y oportunistas encontraron en aquellos años su sitio en el mundo. Pero la guerra no termino en Versalles.

Resultado de imagen de bela lugosi
Bela Lugosi, activo actor en la efímera República Soviética de Hungria de 1919 se tuvo que exiliar tras la derrota . Su Dracula sería el último nexo húngaro con los Carpatos.

Es muy difícil contemplar la irrupción de los bolcheviques como un triunfo aliado. Sin embargo el juego no la tiene en cuenta, puede ocurrir que no suceda. Y si ocurre,  el jugador de los países aliados opta a la victoria, lo que es ciertamente increíble.

Y ni siquiera tomando como aliados solo a los británicos y franceses. 20 años después Bulgaria, Hungria y Rumania estaban bajo la influencia de la Alemania Nazi, a pesar del armisticio de 1918. La victoria militar de los aliados en el escenario militar no fue esa victoria que parece proponer el juego. Entre otras cosas porque no era posible.

El juego pone en principio un escenario muy atractivo, enfrentarse a las fuerzas del contrario y a las fuerzas de la revolución. Sin embargo todo en el juego cae en el aspecto militar, la revolución es un contratiempo, un mecanismo desaprovechado y que no condiciona en absoluto la victoria ni su interpretación. Un juego por tanto que ajeno al contexto histórico que pretende reflejar, un juego en ese sentido muy fallido. Interesante quizá como juego operacional ficticio, pero nunca como lo que pretende ser, un juego estratégico que pretende recrear una época muy concreta. Una pena.

la bibliografía del juego, no sé si insuficiente o mal aprovechada

 

P.s dejo para otro día lo que pienso de la carta de Cardona, o de la ausencia de personajes y eventos.

 

Before the Storm. No retrocedas al pasado.

Max y Chloe. Desde Tarrou y Rieux no vivía nada parecido.

Que dificil me resulta escribir sobre Before the Storm, el videojuego que sigue a Life is Strange. Llevo ya varios intentos de acercarme a esa obra y ni por asomo consigo acercarme a lo que quiero transmitir, algo así como un reproche y un reconocimiento.

El reproche es evidente, está dirigido a esta segunda parte, que es en realidad una precuela, y el reconocimiento, absoluto, para esa maravilla que es Life is Strange, ese juego que me hizo sentir lo que sólo han conseguido unos pocos libros y aún menos películas.

En realidad me figuro que me es complicado detenerme en Before the Storm porque lo yo quiero es hablar de Life is Strange. Es tan prescindible e intrascendente que ya lo he empezado a olvidar, es uno de tantos de esos momentos que uno dedica en esta vida a desaprovecharla.

La habitación de Chloe, por un momento pensé que volvería a Arcadia Bay

Es verdad que se nota un esfuerzo por parte de los encargados de hacer este juego, el estudio Deck Nine, de llegar donde llegaron los padres de Max y Chloe,los de Dontnod Enternaiment, que han intentado ser fieles a lo que se suponía era el pasado reciente de Chloe. Pero es que ese es uno de los grandes problemas de este juego. Se aprecia el esfuerzo por volver a Arcadia Bay al menos en que el jugador vuelva a ver a muchos de los personajes y alguno de los lugares que conoció en su primera visita. Y se aprecia el esfuerzo de ser parecido pero no idénticos, hay un par de escenas resueltas a lo Life is Strange, a buscar recursos narrativos poco habituales. Y no estarían nada mal si la historia que contaran nos importaran algo más que un pimiento. Y es que Before the Storm es un melodrama sobre adolescentes que no sabe salir de lo evidente y de lo trillado. Es cierto que Life is Strange anda al filo del precipicio, que parece que siempre está apunto de caer en lo que es Before the Storm, un dramón estomagante, pero siempre lo evitaba. En ese sentido la fallida precuela no hace si no dar más valor a lo que logró Life is Strange, que funcionara como funciona, que la empresa que acometieron no era fácil y los riesgos palpables.

Por otro lado ese pasado inmediato ya estaba contado en Life is Strange y mucho mejor, ya que era el jugador quien lo reconstruía. Y Before the Storm en cierto modo lo que hace es dar más detalle a lo que ya sabíamos. Como que el padrastro de Chloe era un cabronazo y Laura Palmer, esto, Rachel amber es ¿maravillosa?. Es curioso lo de este personaje, en el juego todo el mundo se pasa el rato diciendo que es maravillosa, pero no hay ni una sola cosa, ni un solo indicio en ella que le lleve al jugador a pensar lo mismo. Lo único que he visto yo es como consigue degradar a Chloe hasta convertirla en otra, en dejar de ser la que conocí en Life is Strange.

¿Chloe, eres tú?

 

Que diferente en Life is Strange, allí, a través de los ojos de Max vimos lo que había sido de Chloe los años que la primera estuvo en Seattle. Supimos que eran grandes amigas, pero también había un enorme reproche, Max había desertado, había abandonado a su mejor amiga cuando más falta le hacía. Con todo lo que significa la figura del mejor amigo en un adolescente. Jo, que me pare a pensar en los mejores amigos que yo he abandonado o que me han abandonado.  Bueno, en realidad no me pare, me columpie. Fue cuando me dí cuenta de lo mucho que estaba calando en mi el juego. En Life is Strange de cuando en cuando el juego da la oportunidad de “no hacer nada” la primera vez, creo, es con un columpio en la casa de Chloe, simplemente te subes y ves la hierba crecer. Fue una maravilla. Aparentemente no pasa nada, está tu personaje columpiandose, no hay dar teclas ni cliks de ratón y no tiene utilidad alguna. Y sin embargo, que momento zen, creo que se dice así, que momentazo de introspección, ya no era Max la que se columpia, era yo, era yo el que estaba aprovechando el balanceo del columpio para interiorizar todo lo que juego me ofrecía y a la vez enfrentarme a  algunas cosas que tengo mal enterradas en mi vertedero interior.

Aquí me columpie yo durante horas

En Before the Storm también está la misma opción de ver la vida pasar, sin embargo no funciona, no hay nada que te haya llevado a tener el estado de animo necesario para que tal cosa funcione. La primera vez sonríes porque te acuerdas de Life is Strange, la segunda te cagas en sus muertos porque vaya rollo.

Dicen que Life is Strange es un juego fácil, no sé donde han visto la facilidad, es un juego de tomar decisiones. Y no hay nada más difícil que eso. Si la decisión te implica por supuesto. Con Max me paso una cosa curiosa, empece por tomar las decisiones que yo creía que iban mejor para el juego, de alguna manera yo tomaba el papel de guionista, pero enseguida empece a tomar las decisiones que yo tomaría (no me pregunten por que, pero las siento diferentes) Ya no era el guionista, era yo el que estaba en Arcadia Bay. Me pregunto como demonios puede funcionar para que un cuarentón, anodino, gruñon, puritano,  vulgar y convencional tome con tanto entusiasmo las decisiones de una jovencita sensible y con cierta vena artística. Pero ahí no acabo la cosa, el personaje de Max poco a poco termino por calar, y eso supuso que ante cualquier decisión, terminaban por bullir en mi cabeza las discusiones entre Max, yo y el superguionista que luchaban por dar una coherencia a las necesidades de todos y del juego.

Todo esto termino por ponerme patas arriba, entregado a lo que el juego me ofrecía, dilemas morales, para mi no tanto para Max, y un par de golpes en la linea de flotación, dos mazazos que aquí no desvelare, pero que me llevaron a maldecir y adorar a los malnacidos guionistas de Life is Strange.

Nada de esto ocurre en Before the Storm, aquí uno se limita a elegir lo que simplemente le parece lo más oportuno para la trama. La distancia y la frialdad es lo peor que que le puede ocurrir a un juego de este tipo.

Before the Storm no es una precuela, es lo que es, una secuela que aprovecha del tirón de Life is Strange, en alguna parte alguien decidió que daría dinero, no me cabe duda, pero lo que no ofrece son las emociones que ofreció Life is Strange.

 

P. S. No lo he dicho, pero me enamore como un idiota de Max Chloe. Es terrible ser uno más de la inmensa legión, de no tener una oportunidad.

Dos maneras de ver el tratado de Brest Litovsk.

Traktat brzeski 1918.jpg
Parte del Tratado de Brest Litovsk

Sigo peleandome con el Illusions of Glory, intento cada vez con menos esperanza que una chispa insufle algo de amor por este juego. Son muchas cosas las que me sacan del juego. Tengo la sospecha cada vez más dificil de reprimir,  que el tipo que diseño del juego no tiene ni idea de lo que fue y supuso la guerra en los Balcanes y el Este de Europa.

Kamenev llega a la estación de Brest Litovsk

La última, de unas cuantas, es darme cuenta que el tratado de Brest Litovsk es un evento favorable al aliado. ¿Qué le llevó al diseñador a tomar tal decisión? En una entrevista que hacía por ahí decía que era una manera de evitar el chorreo de puntos de victoria que era Rusia. Pero ¿no había otro evento para hacer esa mecánica de juego? Históricamente el tratado de Brest Litovsk supuso la rendición de Rusia, y con la caída del mayor aliado en la zona la liberación de buena parte de tropas que pudieron ser destinadas al frente occidental, vamos lo que se dice un cataclismo. Por lo visto tal cosa, y siempre según el diseñador del juego, debió ser una cosa positiva para los aliados. Y encima en un juego donde supuestamente el jugador aliado debe luchar contra las potencias centrales y evitar la revolución (por cosas como Brest Litovsk digo yo).

A la izquierda la carta de Paths of Glory, a la derecha de Illusions of Glory.

Afortunadamente Ted Raicer lo tenía claro, Brest Litovsk en Senderos de Gloria/Paths of Glory es un evento, casi imposible de jugar, de acuerdo, de las potencias centrales, pero que deja fuera de juego a Rusia, con todo lo que eso supone. Aquí en Illusions of Glory, un  juego destinado exclusivamente a la guerra en el frente oriental es un eventillo, aliado, que por no merecer ni merece foto, y con unas consecuencias de chiste. ¿Será esto lo que llaman revisionismo histórico?

Here I Stand en Zalla, Omicron 2018.

El próximo 29 de marzo comienza la semana santa y las jornadas Omicron, en zalla, en las encartaciones vizcainas.

Así y para conciliar lo lúdico y lo religioso y que no se enoje ninguna autoridad eclesiástica se va a celebrar una particular liturgia, un recuerdo a las guerras de religión del Siglo XVI en forma de juego de mesa, en concreto una sesión de Here I Stand, el juego dedicado a la primara fase de la reforma protestante.

Resultado de imagen de here i stand

Se está organizando una partida claro, de un juego épico, con mucho sabor histórico, y de momento aún se necesitan jugadores, en concreto, dos plazas. Es un juego fascinante, épico, cuyas partidas son largamente recordadas y celebradas. Pero no es un juego que se pueda enseñar el mismo que se va a jugar en unas jornadas. Hay que ir con la lección aprendida.

Así pues, se buscan dos jugadores de Here I Stand para el próximo Jueves Santo, 29 de marzo, en Zalla. Pero dos jugadores que ya sepan jugar o que estén dispuestos a ser iniciados en fechas previas.

Resultado de imagen de here i stand

La partida durara todo el día, mañana y tarde, vale muchisimo la pena, y si superáis los handicaps de fechas, tiempo y dedicación estáis invitados. Me mandáis un mensaje a levmishkin72@gmail.com o dejais un comentario por aquí mismo.

 

Por ampliar un poco más, este es el enlace al programa oficial de Omicron 2018, https://www.abacobilbao.org/blog/2018/03/13/programa-provisional-de-actividades-omicron2018/

 

Guias de estrategia de consumo

 

Deception Technology

Hace pocos día Ethelberto publicaba una entrada digna de otros tiempos, una pequeña guía de estrategia para un juego, en concreto el Maria. Consejos de un jugador más o menos experimentado s para que los más novatos sepan moverse en la niebla. Me gustan ese tipo de entradas, excepcionales, a contracorriente, que animan a profundizar en un juego, a comparar con las propias si las hubiera, a refutarlas a validarlas. A detenerse un rato delante del juego, a jugarle más de una partida.

Vivimos tiempos en que hablar de juegos está capitalizado por la presentación de novedades, o, peor aún, del anuncio de novedades. Es lógico que capten la atención, pero no lo es tanto que sea toda la atención. ¿por qué ocurre eso? Acaso los juegos son tan mediocres que son incapaces de atraer nuestra atención más de dos partidas. No sera, por el contrario, que es culpa nuestra ¿que somos incapaces de disfrutar con otra cosa que no sea el acto fetichista de abrir un juego nuevo?
O quizá sean ambas, que los juegos sean cada vez más preciosas cajas que den ganas de abrir. Se produce lo que queremos, lo que nos anime a comprar más pronto que tarde una nueva caja.
Me imagino que desde un punto de vista empresarial no hay nada peor que un aficionado que juega una y otra vez a sus cuatro juegos. Quizá por eso los juegos sean más que nunca un tenue pasatiempo.
Hoy en día estamos atentos a la sorpresa, a la originalidad temática, a la producción de los componentes que a lo que el juego en si pudiera ofrecernos. Se busca un juego que se pueda abrir y jugar, que tengan las mismas oportunidades los novatos que los expertos, etcetera, etcetera. Se elimina la competitividad y el dominio de los juegos, y no por otra cosa que por vender más juegos. En realidad es peor aún, lo que se hace introducir una percepción negativa de todo aquel que aún piense que esforzarse con un juego no sea después de todo una cosa tan mala.

Sí, por supuesto, tengo la cara tan dura que critico lo que yo practico. Pero ocurre que cuando leo cosas como la que aparece en el blog de Ethelberto, me doy cuenta que eso es lo que yo pido, que disfruto cuando alguien habla de un juego que le importa. Y le importa tanto, que ha profundizado en el, que lo ha jugado, unas cuantas veces. Y me doy cuenta que estoy harto de encontrar en mi feed de juegos de mesa el anuncio de novedades que serán olvidadas al día siguiente de publicadas., de reseñas cada vez más convencionales, tan sólo preocupadas de dar parte de la última novedad. Es todo tan frío, tan consumista, tan impersonal, que me asusta.

Las tribulaciones de un monitor en Gazte&Chess 2017

El pasado sábado 16 de diciembre, justo en una tregua que nos daban los cielos, nos juntamos a las nueve y cuarto de la mañana los integrantes del primer turno, el de todo el día, de la Escuela de Ajedrez de Portugalete rumbo al BEC (Bilbao exhibition Centre). Los niños plagados de ilusiones, yo un poco atenazado por las primeras incertidumbres que se habían despertado durante los días anteriores, por la responsabilidad de lo que creía que iba a ser Gazte&Chess y por lo que cada vez más claro me parecía que iba a ser Gazte&Chess

Nuestra llegada al BEC, todavía me las prometía felices

Habían sido semanas complicadas, la organización del evento prácticamente había declinado la labor de inscripción y de promoción del evento en los diferentes monitores, clubs y escuelas de ajedrez de Bizkaia. Eso suponía promover, inscribir, recaudar, ingresar, desplazarse y estar pendiente de una y mil cosas. Pero, ay, ingenuo, uno pensaba que merecía la pena. Que por fin íbamos a tener en Bizkaia un festival del ajedrez, una fiesta del ajedrez; un acto que sirviera tanto como para promocionar el ajedrez como para  disfrutar con el ajedrez, o con la escusa del ajedrez.

El caso es que llegamos al magno lugar. Un pabellón enorme y una cola de considerables dimensiones.  Los niños tenían que acreditar su asistencia para conseguir su entrada y su bolsa con regalos. Que no le falte la Coca Cola a los más pequeños, eso sí, sin cafeína.

Tras mendigar los monitores de la escuela nuestra entrada para el Festival, no había ningún control ni registro para los monitores, entramos todos en el pabellón numero 2 del BEC. la verdad es que visto desde arriba la impresión era inmejorable, la foto estaba asegurada.

El espacio para el evento, fenomenal, pero desaprovechado

Pero lo que siguió fue un desastre, que en mi caso duro hasta las 20.00 horas. Se podrían decir muchas cosas, repetir las cosas que oí, las broncas que me comí, y las tonterías que aun a día de hoy tengo que leer.

Pero baste señalar que el evento fue chapucero y cutre. Chapucero porque el acto principal, un macrotorneo de ajedrez de dudoso interés, salió mal; y cutre, por el incumplimiento del programa, la escasez de actividades el pateo al euskera y el descontrol absoluto de chavales y dejadez hacia los padres.

El torneo salio mal, no tengo claros los motivos, pero lo que se vio fue básicamente incomparecencias y largas esperas. Y donde más se vio fue en las categorías más precoces, niños de 6 a 10 años esperando por rivales que no llegaban, ronda tras ronda. Menuda imagen.

La soledad de la incomparecencia

Pero es que manda narices que sea un torneo lo que prácticamente monopolice un festival del ajedrez. Y precisamente organizado por la Diputación de Bizkaia, quien, con buen criterio, enfatiza la parte más ludica del deporte y en la practica oculta la competición en las más tiernas edades. Pero el mundo del ajedrez volvió a demostrar una vez más que le cuesta horrores concebir el juego como otra cosa que como competición reglada.

Es una pena que la diputación organice un evento en el que se descuide tanto la parte no competitiva, que mucho más que un festival era un torneo con aderezos de cuarta categoría. En el rincón tecnológico podían verse portatiles con el buscaminas, tal era la desesperada busqueda por el entretenimiento de los chavales. La prometida impresión 3D ¿dónde estaba?

Tecnología punta, el buscaminas para escapar del ajedrez

La zona de juego libre termino por convertirse en lugar de aparcamiento de chaquetas y padres y madres. La oferta insulsa, y nada atractiva, con nadie encargado de dinamizarla se reducía a un par de barajas tradicionales, parchises y conecta 4. El mundo del ajedrez también demuestra que no tiene ni idea de lo que es el mundo del ocio en las mesas. Concibe el juego como algo que no ha evolucionado y que no tiene nada que hacer frente al ajedrez. Así que la zona sirvió para eso para apelotonar padres y vestuario.

La patada al euskera no tiene precio

De los hinchables pues bueno, algo daban, cualquier fiesta de barrio que se precie debe tenerlo. Pero había momentos donde la afluencia de niños era terrible, y el control de ellos, una vez más, más que deficiente.

Y la gurasogune, el espacio para los padres y madres, otro tanto. De lo que dijo a lo que fue. Un espacio muerto por la falta de dinamización.

Las familias se morían por jugar a la brisca

Es una pena siguiendo con las familias, que el ajedrez, deporte intergeneracional, que como tantos juegos de mesa, no sea aprovechado para reunir las familias en torno a una mesa. Los espacios de gazte&chess claramente separaban a los padres de los hijos y se segmentaban las competiciones por edades. No queremos que sea considerado como actividad friqui, pero seguimos especializando su practica. Enterramos la dimensión de juego de sociedad.

No propiciamos la actividad meramente ludica. Y no tiene que ser tan difícil, no olvidemos que hablamos de un juego, y no de un juego cualquiera. A Gazte&Chess no le fallo el torneo, le fallo todo lo que le pido yo a un festival, un lugar de encuentro para todos, incluso para los que no lo conocen. Un lugar para acercarse y curiosear, donde pasar un buen rato con todas las actividades que hubiera. Pero no las había. Como tampoco existió ese publico, al que más debiera ir dirigido si realmente queremos promocionar el ajedrez. El 99% eran niños ya inscritos en las escuelas de ajedrez y sus resignados padres. Vimos un torneo como se puede ver en el escolar, ni siquiera con más niños, más largo sí, y con algún aderezo. Pero no vivimos un festival.

Lo mejor del festival, una partida al hombre lobo de Castronegro

Me dicen que me quede con lo bueno, pero lo bueno ya lo tenía, son los chavales de la escuela de Portu, son capaces de divertirse con un palo, como todos los niños y no lo pasaron necesariamente mal. Pero eso no debe quitar que yo vea como este evento como algo intrascendente, caro y de utilidad dudosa. Yo promociono el ajedrez como actividad no como competición. Y este espacio me separa de lo que yo espero. Por no hablar de lo más grave, a día de hoy mi percepción, quizá equivocada, o no, solo sirve para llenar los bolsillos de algunos en nombre del ajedrez y de los niños. Y como me jode que invoquen esas palabras sagradas para defender sus intereses personales.

¿Volveremos? hoy por hoy cuesta creerlo