10+1 cosas que puedes hacer con un juego de mesa y no con un videojuego

¿alguien tiene duda de los beneficios sociales de los juegos de mesa?

En nuestra campaña en pro de la divulgación de los juegos recurrimos a las mejores técnicas de marketing y ofrecemos un 10+1. Un breve descripción que dejara claro para toda la humanidad por que, y aún teniendo algún punto en común, se puede afirmar que jugar juegos de mesa es mucho mejor que jugar videojuegos.

1. Acariciar la piezas, sobar las cartas. Una sensación plena de sensaciónes. Erotismo, seguridad en uno mismo, ¿hay algo mejor?

Sí, esto son piezas de ajedrez. ¿pasa algo?

2. Tirar los dados. Como en la películas, soplido y giro de muñeca incluído. O bien construirte tu propia torre de dados. Jugar juegos de mesa es una puerta abierta a la ebanisteria.

3. Mirar a los ojos de tu(s) rival(es)

Creo que por esta vez me voy a dejar ganar.

4.Intentar adivinar, lo más discretamente posible, la figura de una compañera de juego y novia de uno de tus amigos.

No hay mucho que adivinar, pero voy a perder un amigo y la partida.

5. Jugar a un videojuego (los jugadores de los clasicos wargames i go you con largos entreturnos saben a lo que me refiero)

pero de verdad ¿hay algo más divertido que un videojuego?

6. Ser muy romántico. No debes preocuparte de eventuales cortes de corriente ni de baterías descargadas. Se pude jugar a la luz de las velas.

Jugar con velas está bien. Pero imagínense una velada con la seorita Amapola y el candelabro.

7. Decorar las estanterías de tu casa.

Que pared más bonita

8. Relacionado con lo anterior jugar al tetris colocando tu inmensa colección.

No es ninguna casualidad que los aficionados a los juegos de mesa sean expertos jugadores de Tetris

9. Aprender geografía. Hay quien se queja del tiempo que se tarda en la colocación inicial de las fichas de los wargames, pero en realidad es una medida subliminal de los autores para que nos familiaricemos con los elementos geográficos del mapa de juego.

¿hay algún jugador de wargames que no sepa donde está Stalingrado?

10.  La limpieza del hogar. tenemos demasiados juegos, y los muy condenados al ver tan poca mesa acumulan polvo. Ver tu magnifica colección de juegos tan apagada es una llamada a la limpieza doméstica.

la cara oculta de nuestra afición

10+1. Y sobre todo, un juego de mesa se puede comprar y no jugarlo. Es un fetiche. Basta con comprarlo y admirarlo.  Con saber que lo tienes.

Niño no toques eso. Con los juegos de papa no se juega.

The Black Mirror. Una serie sobre nuestros días.

Imagen del segundo capítulo de Black Mirror

Después de mucho tiempo he vuelto a ver a una serie de tv. Por lo que he oído estos años tengo la impresión que es un genero que ha ido ganando adeptos, desafiando incluso al cine como medio donde contar una buena historia. Me temo que yo me quede en los tiempos de Canción triste de Hill Street, Turno de Oficio o El misterio de Salem Slot.

Pero amigos y conocidos han insistido tanto durante tiempo que al final he cedido a la última recomendación. Probablemente cedí por venir de quien venía, gracias Pensator, que fuera de ciencia ficción, que tuviera ganas de ver una buena historia en la pantalla. Así que tome buena nota y busque en la red donde podía ver Black Mirror. 

Black Mirror es una serie inglesa bastante reciente, si no me equivoco apareció a finales del 2011 en el Reino Unido y hace un par de meses en estas tierras. No es un serial, si no que son tres capítulos independientes, con él unico denominador que presentan un futuro más o menos cercano y distópico.  Tras ver los tres capítulos de la serie, parece claro que se muestra cierta desconfianza sobre la evolución de la sociedad y el impacto que puede suponer la aplicación de las nuevas tecnologías.

En realidad me parece fascinante que se ponga estos temas sobre la mesa, los que sigan este blog habrán visto que es una cuestión que a mi me preocupa. Por eso con cada capítulo comenzaba esperanzado. Lastima que, como diría Galeano, ninguno rascara donde pica. Tras ver los tres capítulos la sensación de bluff es la más poderosa.

Y si escribo esta entrada es para justificarme un poco, para ordenar un poco mis ideas, y para explicar por que no me ha gustado Black Mirror, sé de mucha gente que la ha apreciado, y no precisamente personas con criterio faciles de satisfacer. También está el intento de demostrar que mi rechazo a Black Mirror no es una boutade, una manera de mostrar originalidad, que va, mi rechazo es genuino y nace de dentro.

AVISO: Lo que viene ahora revela o puede hacerlo la trama argumental, no lo leas si quieres ver la serie y tienes esperanzas de que te sorprenda.

Los tres capítulos son bastante diferentes entre sí, no provocan la misma reacción unos que otros, al menos en mi caso. Curiosamente el que menos me ha gustado es el que ofrece las lecturas más interesantes.

El himno nacional. El más provocador de los tres capítulos. La princesa ha sido secuestrada y en un desgarrado video anuncia las condiciones para su liberación, el primer ministro debera tener relaciones sexuales con un cerdo, y el acto debe ser retransmitido por todas las televisiones británicas, en caso de no hacerse será ejecutada.

Disparatada premisa argumental a la que cuesta dar credito, pero que sirve para juzgar el papel de políticos, redes sociales, periodistas y el público que no queda muy claro si es masa u opinión pública. Para contarlo utiliza cliches que todos conocemos, la periodista putilla que utiliza sus telefono para hacerse fotos intimas al más puro estilo adolescente y sonsacar información de su contacto en el gobierno, redes sociales que impiden el secreto, imposible en youtube, o a difundir la realidad, el secuestrador sabe de la trampa alternativa del gobierno a través de twitter.  Los políticos y sus asesores pendientes de las encuestas de opinión a la hora de tomar una decisión u otra. Los políticos dispuestos a lo más bajo por seguir en el cargo.

Pero el capítulo poco más tiene que lo que propone en su comienzo ¿se verá obligado a practicar la zoofilia el primer ministro? esa posibilidad le reconcomía al ministro y a mi como espectador. Yo deseaba que la policia o quien fuese encontrara al captor en el último momento y me evitara el espectaculo.

Pero no es comprensible ni apenas se muestra el cambió a hecho consumado de que el ministro debe tirarse a la pobre bestia. Las encuestas cambian de dirección, y prácticamente exigen que el ministro se pliegue a la exigencias. Un cambio desconcertante, que no tengo muy claro por que sucede a parte de por que así lo obliga el guión.

Y aquí que está toda la audiencia pendiente del acto zoofilico liberador. Yo también. Y me siento mal, fatal. No entiendo como la gente puede estar viendo eso, no entiendo como yo puedo estar viendo esto. Yo soy un espectador morboso, en eso me ha convertido esta ficción. Sé que en la realidad muchisima gente habría mostrado desprecio a tal propuesta, que se negarían a ver tal cosa. Yo me niego, y acelero para evitarme el mal trago. Y veo que lo peor ha sucedido, y la princesa ha sido liberada.

Después un epilogo que no hay por donde coger, salvo la de dar una coherencia al espectáculo que hemos visto. El terror, el chantaje al ministro era obra de un artista excéntrico no pretendía hacer demasiado daño a la princesa, ni mucho menos matarla, solo deseaba mostrar hasta donde llegan los políticos y su desprecio por la casta.  Según la televisión la sociedad  debate si estamos ante una obra revolucionaria de arte o no. Intentar ver lo que hemos visto desde el epilogo, hasta cierto punto tranquilizador, es un error, lo que explora este capítulo no es eso. Es el morbo, la pasión por lo más bajo de lo público. Todos nos sentimos culpables por haber asistido a la violación del cerdo, y nos tranquiliza saber que tiene una explicación y que no hemos sido más que piezas de un plan. Pero el plan no es el del artista loco, es el del guionista que ha demostrado de manera muy inteligente que nos podemos conducir de manera muy estúpida y tragarnos lo que sea. Luego ya buscaremos culpables y excusas. Pero el riesgo está claro, aprendemos a marchas forzadas a justificar y perdonarnos nuestra morbosidad. hay formas más adecuadas de denunciarlo (si es que realmente le interesa esto). En fin un capítulo provocador, que solo se puede ver desde la óptica del morbo, pero el más interesante de los tres, ya que es el que ofrece más material para la reflexión.

15 millones de meritos

En esta ocasión si estamos ante algo que contiene elementos de ciencia ficción;  una distopía, un futuro proximo acuciado por la crisis energetica y el control de la sociedad mediante tecnicas de marketing, lo que se llama la gamificación y por supuesto la televisión. Una distopía correcta pero nada apasionante. No se sumerge en las contradicciones de los personajes, es un mundo muy pequeño y muy aburrido el de la red parece que nos dice. Pero me resulta familiar a tantas distopías que ya he leído, no veo ningún momento impactante. No me siento atrapado y la veo con distancia. Me temo que la olvidare enseguida. Por cierto hay un relato corto de Santiago Eximeno sobre el futuro, el ciclismo y la crisis economica y energetica mucho más interesante, ahora no recuerdo el título-

La completa historia de ti.

Quizá estaba estaba ya saturado de tanta serie. Pero está fui incapaz de verla completa. Me importaban un carajo los problemas existenciales de una pareja de pijos. Implantes de memoria completa, que permiten reconstruir nuestra vida. Por supusto tal cosa claro que tiene que tener sus implicaciones, pero tal y como esta contada me parecían problemas nada lejanos de los que tenemos ahora. Yo no terminaba de entender la diferencia entre la memoria real y la implantada. Nos presentan a un personaje obsesivo y celoso, pero nada nos dicen si tal comportamiento es por la memoria o por que realmente es así. Lo que pone en la mesa es interesante, como esta resuelto, de manera aburrida, convencional hace que cualquier consideración sea poco más que un atrevimiento. Aunque quizá me perdí algo pero renuncie a verla por completo.

 

12 monos

No, 12 monos no es otro capítulo de esta serie. Es la ya madurita (1995) película de Terry Gilliam. Creo que es la última película de ciencia ficción que me fascino. La que contenía más ambiguedades y terrenos para la especulación. Uno de ellos es la pequeña historia de un niño que se supone ha caído a un pozo pero que realmente se ha ocultado. Bruce Willis que viene del futuro conoce el final de la historia y le sirve como prueba ante la siquiatra de que realmente no está loco y es cierto lo que dice. Pero a mi siempre me ha parecido que esa historia contiene mucho más. No sé muy bien por qué me resulta tan atractivo e inquietante, quizá por estar contado en pequeñas píldoras en forma de flases informativos, pero ver como toda la nación va fijando su atención a ese episodio, tan menor y encima falso. Tiene algo de profético o así se me antoja. Es una historia que debe ser contada, que justificaría una segunda parte de 12 monos. Allí hay algo detrás que debe ser contado.

Por momentos, sobre todo en la primer episodio, estaba atento a que apareciera 12 monos, ese echo aparentemente intrascendente pero que le da sentido a todo. De una anécdota disparatada a algo con fondo. Pero no paso, sigo esperando.

Optimismo y Pesimismo sobre la red 2.0

Es preciso sacar bueno de lo malo, pues es cuanto podemos hacer (Así comienza Picnic en el camino de los hermanos Boris y Arkadi Strutgaski)

Una lectura de verano

Supongo que a todo el mundo que tiene un blog le pasa, llega un momento que se plantea más la naturaleza del medio donde cuenta sus batallitas, que las mismas. Ya son unas cuantas las entradas que han aparecido en estos últimos meses sobre la red; como que se debe tener en cuenta a la hora de hacer un blog, la función crítica del blog, el intento de agitar la blogosfera de los juegos de mesa, etcetera, etcetera.

Pero ¿por qué? ¿de donde nace esta necesidad? ¿qué es lo que me lleva a darle tantas vueltas a la cabeza?: ¿un exceso de horas en la red? ¿un intento de enmascarar una adición? o quizá ¿es verdad que la red es algo fantástico?, ¿es verdad algo que está empezando a ser y por primera vez todos podemos poner nuestro granito de arena?. En esas dudas tan poco existenciales me muevo, es mi carácter, tal y como reza la descripción de mi cuenta twitter Ciclótimico con tendencia a la histeria.

Pero, y afortunamente, exponerse en la red te lleva a conocer gente real, personas. Y alguna incluso comparte inquietudes, aunque los puntos de vista sean diferentes. Y aparece Jonathan Delgado (conocido en algunos ambientes de los juegos de mesa como Silgaer) y abre puertas que estaban cerradas por desconocidas. Resulta que ya hay gente que está pensando y hablando sobre lo que es y lo supone la red. Y Jonathan me presta un libro y me da la referencia de otro. Libros, ahí siguen, como fuentes de conocimiento y reflexión. Parece que la red no los supera ¿será verdad que la red es mero entretenimiento?.

Así que tengo en mis manos Partes públicas de Jeff Jarvis lo que se puede llamar el canto optimista y entusiasta sobre la red. No lo he terminao aún pero me provoca sensaciones contrapuestas.  Por una lado ¿cómo no estar de acuerdo en los beneficios que supone compartir? para Jarvis es la clave de las redes sociales, por eso trata de matizar lo que debemos interpretar como intimidad, como valorarla y definirla. La idea que transmite es que al velar e invocar  la intimidad como salvaguarda actuamos un poco como los salvajes de las películas antiguas, aquellos que al verse fotografiados por vez primera sentían que habían robado parte de su alma. Para Jarvis la red es algo neutral de lo que la humanidad ha de sacar provecho (y beneficios). Aquí es donde yo disiento, es verdad que la red permite que todos portemos nuestra partícular imprenta, que tengamos la posibilidad de publicar nuestro particular manifiesto vital, y sin embargo… Sin embargo la red no es un invento neutro, nada lo es. En Jarvis encontramos un análisis acrítico, ahístorico, de nada sirve esa comparación tan interesante con la irrupción de la imprenta si no se habla de lo que realmente sucede, de lo que ha venido sucediendo en tantos siglos a la hora de opinar (o crear contenidos). El propio autor reconoce que en la red se producen conductas inadecuadas y malos usos, lo curioso es que tales actos responden a individuos, ni se le pasa por la cabeza que aún en la red se actua como masa. Le gusta tanto que lo ve como opinión pública, con su criterio independiente su capacidad por hacer valer sus intereses, pero ¿realmente esto es así? ¿qué clase de milagro se produce en las tres www para que ocurra lo que no ocurre en la vida real? si el mismo Jarvis no se cansa en señalar en los casos “malos” que como medio la red es neutral que no los genera ella ¿por qué no va suceder lo mismo en los casos “buenos”?.

Lo que me gustaría que fuese otra lectura de verano

Muy diferente parece el otro libro El desengaño de Internet de Evgeny Morozov, y digo parece por qué de este libro tan sólo tengo la referencia y un par de reseñas que hay por la red. Pero el caso es que apunta a ser un libro pesimista. Nada de lo que se suele decir a la hora de ensalzar a la red está realmente ocurriendo, viene a decir Morozov. Morozov cuestiona hasta el hito que más se recurre para hablar de la importancia de la red, las revueltas arabes.

Pero Morozov algo debe saber de todo esto, parece ser que era un “cyberactivista” bielorruso contra el régimen del dictador Lukashenko y fue fichado por el Departamento de Estado norteamericano para asesorar la pretendida, y hoy por hoy fracasada, revolución blanca. Morozov es muy joven y aún no ha llegado a los 30 años pero parece que se ha convertido en alguien muy influyente. Algunos de sus artículos se pueden encontrar traducidos en El País. Morozov parece un liberal, por eso está donde está, quizá sea el sucesor de Zbigniew Brzezinski, el que defina las futuras relaciones de los EEUU con Rusia, China y demás aberraciones antidemócraticas. Pero más allá de su analisis geopolitíco, de sus ganas de exportar al mundo las bondades democráticas de occidente, Morozov habla de temas que a mi también me preocupan.

Morozov entiende que la red está cada vez más dominada por las corporaciones que la red se está convirtiendo “en el paraiso de los consumidores, el infierno de los ciudadanos”. Como en el caso de Google,

¿Queremos mejorar el descubrimiento casual, que nos asegure la revelación de ideas nuevas y controvertidas, que maximice nuestra capacidad de pensar críticamente acerca de lo que vemos y leemos en la Red? ¿O queremos producir ordenadores que realicen búsquedas autónomas en nuestro nombre, solo para proponernos lo último que se vende, recomendarnos restaurantes cercanos y proporcionarnos una sola respuesta en lugar de varias? ¿Queremos un Internet que nos recuerde todo lo que está pasando online o preferimos introducir cierta bulliciosa caducidad en nuestros archivos digitales a medida que envejecemos, ellos y nosotros? Quienes ven la Red como un gigantesco catálogo digital de Sears no desean esa caducidad, pero para los que la vemos como parte de un diario de una civilización imperfecta seguramente será bienvenida. El País 27 de noviembre de 2011

La visión de Morozov es la antitetica de la Jarvis, que por otra parte es la más parecida a la del marketing. Y hoy por hoy la Jarvis es la triunfante, todos a mayor o menor escala la padecemos y nos entregamos a ella. Supongo que hay más elementos que influyen en ese triunfo que el buen hacer de la mercadotecnia. Para conocerlos sospecho que debo dirigirme a antropologos, sociologos y demás gente de letras. Por mi parte continuare leyendo intentando encontrar mi posición y saber lo que esta pasando ahora mismo en la red. Sacar bueno de lo malo, que no es poco.

p.s Gracias jonathan, tus lecturas y consejos son de provecho (otra cosa es si soy capaz de obtenerlo)

La Web 2.0. Consumidores de juegos de mesa

Un creador de contenido recogiendo el juego que le ha regalado una editorial

De la Wikipedia.

Web 2.0 El término Web 2.0 está asociado a aplicaciones web que facilitan el compartir información, la interoperabilidad, el diseño centrado en el usuario1 y la colaboración en la World Wide Web. Un sitio Web 2.0 permite a los usuarios interactuar y colaborar entre sí como creadores de contenido generado por usuarios en una comunidad virtual, a diferencia de sitios web donde los usuarios se limitan a la observación pasiva de los contenidos que se ha creado para ellos. Ejemplos de la Web 2.0 son las comunidades web, los servicios web, las aplicaciones Web, los servicios de red social, los servicios de alojamiento de videos, las wikis, blogs, mashups y folcsonomías.

Será el calor este, pero llevamos una semana calentita con esto de los juegos de mesa. Corrijo la culpa no es de los juegos de mesa, si no de algunos, pocos, de los que creamos contenidos sobre juegos de mesa. Andan los animos revueltos. Y en buena medida me siento un poco responsable de lo que está ocurriendo. Se ha manchado 5 minutos por Juego, se ha manchado Discutir Jugando, y se ha manchado mi cuenta de twitter.

Es cierto, somos pocos y nos pegamos por banalidades. Pero aún así de todo lo que ha ocurrido se pueden sacar conclusiones.  No son conclusiones fáciles, es difícil llegar a ellas. Pero “hay que sacar bueno de lo malo, pues es cuanto se puede hacer”.

Nos encontramos en la red, y no sabemos muy bien todo lo que ello conlleva. Para mi pesar veo que quien más sabe de las maneras de relacionarse y como se está produciendo el cambio, no son sociólogos, psicólogos o filósofos, son los expertos en marketing. A ellos me veo obligado a recurrir para intentar comprender lo que está pasando.

El contacto ahora entre el producto, y en general, un juego de mesa lo es, y el consumidor y el fabricante y el vendedor es ahora más estrecho que nunca. Lo podemos ver rápidamente en nuestras redes sociales, solo contando facebook descubro que soy “fan” (y sin que nadie me haya puesto un pistola en la cabeza) de seis editoriales, de ocho tiendas, de dos bares. Si me lo llegan a decir hace unos años no me lo hubiera creído.

Así se habla de las redes, de la web semántica donde el consumidor es inteligente y la vez creador de contenidos y decide con mayor criterio que antes que productos comprar y donde comprarlos.

Esto es lo que más o menos viene a decir el marketing de hoy en día.

- Lo más importante son las personas: Los mercados están formados por seres humanos, no por sectores demógraficos-

- Se está produciendo un cambio en las formas de relación social: Están emergiendo nuevas y poderosas formas de organización comercial y de conocimiento

- Los mercados son cada vez más inteligentes y se relacionan más. No hay secretos. El mercado conectado sabe más sobre los productos que la empresa que los desarrolla. Y si los nuevos productos son buenos o malos, ellos se lo dicen a todos el mundo.

- Las empresas han de presentar respuestas a las necesidades de las personas. Las compañias necesitan bajar de su pedestal y hablarle a la gente con quien esperan establecer relaciones. Las empresas inteligentes harán lo que sea necesario para lograr lo que inevitablemente suceda cuanto antés.

Así habla el marketing, no hay que engañarse, hace lo posible por mostrarse como necesario, y en realidad está hablando de publicidad inteligente. Decirte que te quiere mucho mientras te la está dando con otra, que su interes está en la empresa que le contrata y no con el usario al que dirige sus campañas. Un poco como en la película de Robert redford Y Paul Newman El Golpe, engañarte pero que no sepas nunca que fuiste engañado.

Pero eso no quita que muchas cosas que dice el marketing no sean ciertas, se está produciendo un cambio en la manera de relacionarse las empresas y los consumidores. Es verdad que producimos contenido, y es verdad que muchas veces sabemos más que las empresas.

Todo esto por fuerza situa en una nueva posición al usuario, al consumidor, que ya no es sólo eso. Y ser consciente de eso nos coloca en una posición más ventajosa que la que teníamos antes.

Por poner un ejemplo, ¿cuanto tardo la red en localizar las erratas del Twilight Struggle? ¿influyo la red en la premura de Devir para corregir los errores? y hay más cosas como el fenómeno hype, una pulsión que los propios usuarios despiertan por comprar, no es que sea una cosa buena, pero hay está.

Por eso cuando ocurren cosas como que el creador de contenidos se beneficie de su posición, ¿pero es malo eso? Tomemos el caso del blog Discutir Jugando, que ha llegado a un acuerdo con la editorial Devir. ¿alguien le puede ver como un gorrón? (luego hemos sabido que además ni siquiera se va a quedar con ellos, pero eso da igual).

Vale cuando llegas a acuerdos con empresas exigen una contrapartida como un banner o una reseña del juego (y haber quien tiene los santos huevos de poner algo a parir). Habrá quien lo vea asumible y quien no. Personalmente pienso que lo ideal es que se dirijan a ti y no tu a ellos, para poder poner alguna condición. Aunque salvo el caso de wkr y alguno más no creo que eso pase nunca, al menos todavía.

En cualquier caso estamos en momentos de cambio, a parte del desastre economico, y los juegos de mesa son un mundo pequeño. Pero el creador de contenidos eres tú, ya no lo es la agencia de publicidad, no te comportes como tal. A la larga las editoriales terminaran por hacer mejores ante criticas justas y tus lectores te lo agradecerán.

Insisto, lo que se va a pedir ahora por el resto de la comunidad no van a ser los anuncios que tanto le gustaría leer a la Editorial, que los pague ella, no se los hagas tú; se va a primar la opinión, así que se justo con ella. Con suerte igual hasta te conviertes en un líder de opinión y se acuerdan de ti. Y hasta consigues algun juego (por dios que gorroneo).

queda para otro día lo que entiendo yo por criterio de calidad y lo que entiende Google (que no se parecen en nada) pero es el criterio que partir de ahora si no lo están haciendo ya utilizan las editoriales.

2 regalos para este verano, una revista y un juego (o dos).

Este año no hay dinero para la gasolina para ir a la playa.

Un verano calentito es lo que estamos teniendo, y lo que nos queda hasta septiembre, y entonces ya veremos. Pero por un momento dejemos la actualidad económica y política de este solar que llaman país. Pocos habra que no sepan lo que está pasando, pocos serán los que no sufran como poco preocupaciones por si o por sus semejantes más proximos.

Pero Primo Levi contaba que hasta en Auschwitz, el ser humano se comportaba como tal, y en un entorno, como aquel, donde el día a día era todavía más macabro y desesperanzador que el nuestro, había momentos hasta donde sonreía o se distraía. No voy yo a contradecirle. La vida, la historia, sigue su curso y todavía el ocio forma parte de nuestra existencia.

así pues vayamos con dos gratas noticias de actualidad, por un lado la aparición del nº 6 de la revista Token, y por otro la publicación, en el formato print&play (imprimir y jugar) El viaje del centurión, un juego en solitario creado por Rayo Azul y publicado en El Telegrama Zimmermann. así para los que tengan tiempo de ocio (que supongo la mayoria) y todavía puedan pagar una conexión a internet, la cosa les saldra barata, descargarse ambos archivos no cuesta nada.En realidad el juego exige además de una impresora unos cuantos dados y fichas de poquer, además de la paciencia para montarlo, espero que no sea demasiado obstaculo para que El viaje del centurión se juegue.

El número 6 de la revista Token es un número especial, supone la resurreción de la revista tras casi una año de silencio. En esta oportunidad el número gira, pero no solo, en torno al terror. Se nota el cambio de editor, ahora es wkr el que ha tomado el pulso, y supongo que por solamente por proximidad el peso de los juegos frente a la literatura se note. O al menos eso me ha parecido.

Este es el sumario de lo que podeís encontrar en esta revista número 6.

HISTORIA
GRANDES MAESTROS DEL TERROR
LA GUERRA FRÍA

ARTE Y GRÁFICOS
ARTISTAS LÚDICOS

JUEGOS
ARKHAM HORROR
ZOMBIES!!! 4
LA FURIA DE DRÁCULA
LAST NIGHT ON EARTH
CTHULHU OSCURO

HUMOR
TABULA RASA

RELATO
YA NO JUGABA

PRINT & PLAY
MANICOMIOS DE ARKHAM
RECICLAJE LÚDICO

La revista  la podeís conseguir en el siguiente enlace: Revista Token nº6

Un par de apuntes, Token vive momentos de transición, como todo, está por ver su repercusión, si editor y colaboradores se siguen animando a continuar con su labor. La pregunta de ¿tiene algo que decir una revista electrónica en estos tiempos? sigue siendo pertinente, no es este el espacio para responderla, pero si para animar a que enlaceís desde vuestro muro de facebook, o twitter. En los circulos habituales me imagino que el todo mundo tendra ya la noticia de su aparición, pero, quien sabe, quizá alguien se anime a descargarla en su ebook o ipad y pase un buen rato leyendola, hasta quizá se anime a colaborar en futuros números. Y, es ciero, que el formato actual no es el más comodo para leer en pantalla, pero los rumores apuntan a que en futuras publicaciones este va a cambiar buscando sobre todo la lectura en los teléfonos inteligentes esos.

 Y en cuanto al juego, a El viaje del centurión, ¿qué decir? Ni sé como agradecer a Rayo Azul, que se haya acordado de El Telegrama Zimmermann, para publicar su juego y ponerlo a disposición de todo el mundo. Incluso ha renunciado a hacerlo, al menos en su presentación oficial en el suyo propio; Tomassini on the wind. Y me da un poco de lastima; El Telegrama Zimmermannaún siendo la niña de mis ojos, no es un blog muy visto o leído. más bien poco visto y leído. Y me gustaría que, aunque solo fuera por el trabajo de Rayo Azul, lo fuera un poquito más.

El viaje del centurión es un juego para jugar en solitario. Recupera una figura histórica desconocida, Ernst Psichari, explorador y militar francés en un viaje al corazón de las tinieblas, al más puro estilo de Conrad. El objetivo disiparlas, que la fé y el agua no falten. Un juego que promete ser inmersivo, yo tan solo he leído las reglas y las cartas de juego, y que ahí está, al alcance de (casi) cualquiera.

Podéis leer las notas de diseño y descargar el juego en el suguiente enlace: El viaje del centurión (un juego de Rayo Azul)

así pues estás son los dos regalos que nos ha traído este verano, no todo iban a ser pésimas noticias, una revista y dos juegos (en Token hay otro juego P&P, este de Santiago Eximeno) Sólo queda que los disfrutéis este verano y que sirvan para mejorar el humor, que las cosas sabiendo en manos de quien están dudo que lo hagan.

¿Para qué sirve un juego de mesa?

Antes de intentar responder a mi pregunta, una aclaración; esta entrada no es más ni menos que la continuidad de la anterior, es decir que sigo con el tema de las tetas. Perra que me ha dado. Si antes escribía deprisa y corriendo, ahora también así que me dejare cosas por decir y mi habitual y confuso estilo lo complicara todo aún más. Pero vamos allá.

Pensando un poco friamente el quid de la cuestión, del tremendo error de poner el grito en el cielo por el sexismo de un juego de mesa parte de una posición de partida erronea de jugamos Todos.  Más o menos lo que dicen en ese ya famoso artículo:

cuando llevamos años luchando en positivo por el respeto a los juegos de mesa y a las personas que los crean, por un ocio inteligente, igualitario, cultural y divertido, por integrar a todas las personas en la afición a los modernos juegos de mesa.

Aquí es donde yo difiero totalmente. Los juegos de mesa no son una creación humana que difiera gran cosa de otra. Sus valores son los que son, que no son poca cosa, pero vienen dados como juegos. Es verdad que pueden ser muy divertidos, es verdad que pueden resultar estimulantes es verdad que propician la sociabilidad. Pero nada más, que no es poco. Pensar en un juego como portador de valores se me hace cuesta arriba, es convertir un juego en un panfleto, me da igual lo bientencionado que sea el tema. Pero nadie será nunca mejor persona por jugar a juegos de mesa. Nadie tendra más cultura por jugar a juegos de mesa y nadie sera más listo por jugar a juegos de mesa.

Están muy bien, pero no son más que una opción dentro del mercado. Conozco juegos de mesa aburridos, sin sustancia, como conozco películas o libros o series de tv. Y todas ellas pueden o no tener un mensaje dentro. Pero de verdad si me encuentro con una novela pretendidamente inteligente o cultural, incluso igualtaria (aquí pienso que me gusta Ursula K. Leguin) huyo de ella como de la peste.

Quizá el error de Jugamos Todos sea de ver al juego de mesa como un juguete, un artefacto que en manos infantiles puede causar un estropicio. Pero en general entiendo yo que tanto webs como blogs y tiendas online se dirigen a un publico adulto. Y como mucho las últimas quieren vender un juego pero ni por un momento creo que piensen que son capaces de meter un gol ideológico a nadie.

Un ejemplo, los wargames. Que me suelen gustar y mucho. Facilmente se puede construir un discurso pacifista contra ellos. Y es verdad que con ellos de historia se aprende más bien poco, si acaso los ordenes de batalla de las guerras más famosas y de los líderes. Pero hay quien le puede servir como estimulo para profundizar, o hay quien se lo pase bien simplemente exprimiendo la mecanica de juego y demostrando su buen hacer con las fichas. Incluso hay quien puede sentir que de verdad esta mandando al Afrika Korps o a las Waffen SS o al ejército rojo. ¿Qué más da? ¿Voy a poner el grito en el cielo por eso? ¿Acaso creo que solo yo soy capaz de distinguir la linea entre el bien y el mal?.

Insisto los juegos no son más que juegos. Jugar está muy bien, y debiera tener el suficiente prestigio en la sociedad del ocio.Los de Jugamos Todos deberían saberlo. Tanto apoyo a juegos como “La danza del huevo” (¿un juego inteligente?) o el premio del JdA que penaliza a los juegos más pesados en favor de los pretendidamente familiares. Convertir a los juegos en portador de grandes verdades ajenas a ellos o en parapeto de causas más o menos nobles es un grandisimo error y no va a ayudar nada en lo que parece que pretende Jugamos Todos, su difusión.

No es todo lo que quería decir, pero sí casi todo. El tiempo apremia y esta entrada debe ser terminada antes de que comience la jornada de huelga. Creo que es suficiente, aunque me temo que tan inconexo y mal expresado como siempre. Y ahora que lo pienso temo no haber respuesto a la pregunta, por si acaso; un juego de mesa sirve para divertirse.