Apocalipsys Now! El fin de los días

 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira.  Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. (apocalipsis 6.17)

No sé hasta que punto la masacre de Oslo y Utoya, ha motivado la entrada de hoy. La verdad es que ha coincidido en una temporada que he satisfecho de una de mis pulsiones más bajas e inconfesables, ver películas post-apocalípticas. De alguna manera he querido recuperarme de mi abstinencia de varios años sin ver novedades cinemátográficas (como si ya estuviera satisfecho con lo que ya conocía) y en las últimas semanas me he tragado una cantidad increíble de lo que se considera como cine de ciencia ficción, con especial atención al apartado post-apocalíptico. El apocalipsis, el último libro de la Biblia, el libro de Juan que describe el juicio final, la destrucción de la civilización material y la llegada de la Nueva Jerusalen. En fin un libro de revelaciones sobre como será el fin de la humanidad tal y como la conocemos, y así no es de extrañar que haya gozado de la preferencia de todos los públicos de todas las épocas.

Quizá antés los más pobres se conformaban con la lectura pública de algún fragmento del Libro de las Revelaciones y sólo los más ricos podían costear los cuadros o los libros con los grabados que daban imagen al juicio final, a la irrupción de los cuatro legendarios jinetes. Desde luego que las imágenes que propone el libro de Juan son poderosas, quizá sólo se le puedan comparar las que sugiere la lectura del Genesis, la creación del Universo. Pero ver destruido y condenado todo lo que se conoce supone un atractivo añadido. Y el cine donde la imagen lo es todo no podía sustraerse a la fuente inspiradora del Apocalipsis, y más cuando penden sobre nuestras cabezas amenazas reales  como la guerra nuclear. ¿Cuantas películas nos han presentado el final de la humanidad? Muchas, demasiadas, casi todas malas, rozando lo infame, diría yo. Quizá mi juicio venga demediado por llegar primero  al apocalipsis de la mano de la lectura y no del cine. Y eso que eran novelas baratas que en muchos casos han servido de inspiración para las propias películas. Pero yo ya tenía en mi cabeza mis propias imagenes apocalipticas. Seguro que creadas a partir de novelas como La Danza de la Muerte de Stepehen King, Las Montañas Blancas de John Cristopher, El día de los Trifidos  de John Wyndham o Cántico por Leibowitz de Walter M. Miller y algún cuento como Hacia el anochecer de Robert Silverberg que hablaba del hambre y el canibalismo tras el desastre final. Y muchos más, frutos de una lectura compulsiva y devoradora de ciencia ficción por mala que fuera. Eran mis años mozos.

La danza de la Muerte, de Michael Wolgemut

Después he crecido, y he aprendido a ver otras imágenes apocalípticas. Curioso quería utilizar el termino sutil, pero me pregunto si semejante termino sirve para describir el apocalipsis. Quizá si para entender algunas maneras de acercarse a él. Como la aparición de la Estatua de la Libertad en El Planeta de los Simios ( Franklin F. Schnaffer), que nos los cuenta todo. O el león en la nieve de la desierta Nueva York de 12 monos (Terry Giliam).  Seguro que si me detengo y hago un pequeño esfuerzo saco unas cuantas películas que tienen un par de imágenes sugerentes o impactantes.

Y si cuento  todo esto, es por la sensación de viejo cascarrabias que me ha embargado ¡otra vez! al ver las nuevas películas del genero de los últimos años. Demasiados zombies, demasiada road movie, demasiado vacio. Lo sugerente, lo que atrae del apocalipsis o de lo que viene trás él, no son las peleas, las persecuciones o los tiros. Que me cuenten la historia de siempre en un decorado pos nuclear me aburre, y si por lo menos ese decorado te atrapara… Me ha pasado con el Libro de Eli, y no por que tenga un mensaje religioso, que no lo tiene, y si lo tiene es tan burdo que sólo consigue molestar a creyentes y no creyentes. Y mira que la película prometía, con lo habitual sí, carreteras pobladas de coches oxidados, megaciudades abandonadas, un armageddon que no se explica (como debe ser), una cierta preocupación por hacer que la estetica correspondiera a lo que creemos que será un mundo destruido (me da igual que sea tan parecido a Mad Max), pero es que no, no puede ser que me cuenten otra película de heroe redimidor, si hasta me pareció mejor otra película tan bobalicona como “El cartero” de Kevin Costner.

Y luego están esas películas de zombies, pandemias y demás, como 28 horas, 28 semanas etcétera, etcétera. Yo sólo consigo pasarlo bien cuando describen como se expande el virús, como poco a poco va llegando a todas partes y acabando con toda esparanza. La parte de aventuras me sobra, la consecución del antidoto, las peripecias de los heroes, no tienen ni punto de comparación (si es que está bien contado, claro) a la irrupción y desarrollo de un pandemia mortal. Incluso me aburrí, por dios cuanto flash back, con The Road ese angustioso relato del padre y del hijo en un mundo sin esperanza posible. Y mira que la película tiene potencial, pero le sobran muchas cosas, como ella. Pero por lo menos, y aunque sea una road movie, si hay un esfuerzo por crear un paisaje desesperanzador. Y es que al final me parece que me conformo con poco, a una película de este genero me parece que con que me ofrezca tan sólo una imagen original de que como se ha ido todo al garete la perdono. Y eso es lo que hago con The Road, por que es más angustiosa que aventurera.

Y hay alguna más que visto, como Terminator Salvation, la que es la cuarta parte de Terminator, pero, y yo no entiendo nada en que se gastaron 200 millones de dolares, aquí no hay ningún esfuerzo en mostrar el mundo de el día después. Lo único que podría salvar algo una película tan rematadamente mala, de verdad que me cabrea que no se den cuenta de que han pasado al lado de una mina y ni la hayan visto.

Definitivamente mis convicciones de que soy un cascarrabias ya sin remedio se fortalecen. Estoy seguro que en otro tiempo, mejor dicho si fuera más jovén, y viera ahora El planeta de los simios, Cuando el destino nos alcance y que son tan reguleras, en cualquiera de sus propuestas, me quedaría con The Road o Hijos de los Hombres. Con la carretera porque tiene un acabado visual mucho mejor que cualquiera de esas películas de los 70, e Hijos de los hombres porque propone problemas “más candentes”. 

Esto no es una película. Es España, hoy en día.

Y una curiosidad, tras el colapso, la imagen que suele ofrecernos el cine de paisajes yermos, donde nada crece, hostiles a los hombres nada tiene que ver con uno de los paisajes apocalipticos reales que existen en este planeta. Chernobyl y su zona prohibida, con la ciudad abandonada de Pripiat. Allí donde la radioactividad hace que el hombre no pueda vivir la naturaleza ha tardado poco en reivindicar su dominio. El campo de futbol parece ahora una hermosa alameda (si es que son alamos lo que allí crecen) y las raices van poco a poco resquebrajando el asfalto de la ciudad. Y eso que sufrieron el mayor de los venenos, y no hace mucho tiempo. Parece como si creyeramos que nada nos puede sobrevivir y la naturaleza nos dijera que somos unos cretinos.

La zona "muerta" de Pripiat

Y volviendo a The Road en las grandes ciudades, y no tan grandesya estamos acostumbrados a ver a esos despojos con el carrito buscando en los contenedores chatarr, comida y vete tú a saber qué, ¿es un indicio, como lo era el niño del pozo de 12 monos que algo marcha mal?. Y sí ese carrito de la compra que arrastran la pareja protagonista me recuerda a otro de los grandes episodios postapocalipticos que ha registrado la Historia de la Humanidad. Son como los trineos que arrastraban en la ciudad de Leningrado durante su asedio. Cuando no había ni luz, ni agua corriente, ni calefacción en el invierno de 1941. Cuando los canibales reales se ocultaban y acechaban. Cuando la gente simplemente se desmayaba y moría de hambre en sus calles. Cuando a parte de todo lo que sufrían en la ciudad estaban rodeados por la guerra. ¿Para cuando una película sobre el asedio de Leningrado que nos acerque a lo que allí ocurrió? Hay alguna versión pero es infame.

Y claro que hay juegos de mesa sobre el apocalipsis, sobre todo de zombies, pero yo sólo quería contar un poco que creo que he demasiados películas ¿malas? en los últimos tiempos, y que era bueno volver a escribir en este blog. Y acabo con las palabras del Stalker en “pic nic en el camino”

¡Felicidad para todos, y gratis!

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La doble tragedia de Polonia en Katyn

Fotos de los fallecidos, políticos, militares y autoridades eclesiásticas, parece una foto del Antiguo Régimen

Ayer, 10 de abril de 2010, se estrelló el Tupolev 154 que trasladaba la comitiva presidencial polaca a Smolensko. Desde allí marcharían a Katyn, donde honrarían la memoria de los miles de oficiales polacos ejecutados hace 70 años por la NKVD cumpliendo las ordenes de Beria y Stalin. Todos los ocupantes del avión han fallecido. Polonia ha visto como buena parte de sus máximas autoridades civiles, militares y religiosas -el presidente de la República Lech Kaczynski, el gobernador del Banco Central Polaco Slawomir Skrzypek, el jefe del Estado Mayor Franciszek Gagor, el obispo castrense Tadeusz Ploski- acompañan en la lista de fallecidos a los miembros de la tripulación y familiares de los oficiales polacos asesinados.

Ucrania Occidental, soldados soviéticos con las armas de los polacos prisioneros. La suerte de ellos estaría en Katyn y campos similares

Es una trágica, e inusual, noticia comprobar como un solo y desafortunado accidente diezma a la clase dirigente de un país. No es de extrañar que esta noticia haya conmocionado a Polonia. Katyn aparece nuevamente  de forma fatal en su historia, y aunque sea un nombre de un pequeño pueblo ruso en las cercanías de Smolensko,  a más de 700 kilómetros de la frontera oriental de Polonia difícilmente vaya a ser olvidado por los polacos.

Una de la fosas exhumadas por los nazis en los bosques de Katyn.

Posiblemente esta noticia nos ayude en países ajenos a la memoria histórica del centro y este de Europa a ubicar en el mapa Katyn. Y saber que ocurrió hace 70 en sus bosques, con la NKVD ejecutando polacos en jornadas maratonianas de macabra intensidad. (Algunos de los detalles de la masacre se pueden ver en la página web Exordio). Katyn pasó al olvido oficial al terminar la Segunda Guerra Mundial- Los autores y responsables de la matanza de Katyn eran los mismos que ganaron la guerra contra los fascistas, y el juicio de Nuremebreg dictaminó que la responsabilidad de lo sucedido en Katyn correspondía a los alemanes. La Guerra Fría que sucedió a la Segunda Guerra Mundial terminó por desbaratar los silencios cómplices y poco a poco occidente supo de lo que ocurrió en Katyn. La Unión Soviética sólo en 1990 reconocería su responsabilidad. Después Katyn se convirtió en “una patata caliente” para los gobiernos de Yeltsin, Putin y Medvedev. Ninguno de ellos renunciaba a utilizar el pasado y la historia de Rusia dándole forma de gloria con la que justificar sus aspiraciones. Y episodios como el de Katyn son difíciles de encajar dentro del nacionalismo ruso.

El memorial de Katyn

Por otro lado, la política polaca de aproximación a los EEUU desde la caída del muro convirtió a Katyn no ya en un símbolo del stalinismo si no en el símbolo de lo que separaba a Polonia de Rusia. Las autoridades rusas aceptaban, y aceptan, a regañadientes este capítulo tan poco glorioso de su historia en la Segunda Guerra Mundial. Y Polonia construye su nueva identidad, mucho más próxima a Washington que a Bruselas, con la conmemoración de Katyn como episodio fundamental de su historia reciente, como lo hacen con el 23 de agosto de 1939, o el 14 de agosto de 1920. Es por todo eso que una tan nutrida y elevada representación polaca iba en ese avión con destino a Smolensko. El homenaje debía ser de Polonia con sus victimas, no servía, por ejemplo, el homenaje conjunto que hicieron en el propio Katyn el pasado jueves, el 8 de abril,el primer ministro polaco Donald Tusk y el primer ministro ruso Vladimir Putin, donde este último decía cosas tan significativas como “Durante décadas, con cínicas mentiras, se intentó ocultar la verdad sobre la matanza de Katyn”

Y es que esta semana pasada fue una semana de desagravios del gobierno ruso con Polonia; también dentro del contexto del 70 aniversario de Katyn, el prestigioso canal de televisión Kultura emitió el film-documental del polaco Andrzezj Wajda “Katyn” que sostiene, y muestra con fuerza la responsabilidad  de la URSS de Stalin en la masacre de Katyn.

Pero esto para algunos nunca es suficiente; hoy mismo Pilar Bonet, la corresponsal de “El País” muestra su habitual linea de antipatía por cualquier gobierno ruso,  da crédito y amplifica las habituales acusaciones polacas de “tibieza” con respecto a los gestos y sinceridad  de los mismos.

“Fue un avance, pero insuficiente, porque Putin, que ayer mismo visitó el lugar del siniestro aéreo, no ha levantado el secreto sobre la investigación (116 de los 183 tomos son secreto de Estado) ni ha dado orden para que esta continuara, tal vez porque, según las encuestas, los rusos en su mayoría se niegan aún a creer que el crimen fue obra soviética, ni siquiera tras la emisión por televisión de la película Katyn, del polaco Andrzej Wajda.” El país 11-04-2009

Debería  Pilar Bonet darse cuenta que una encuesta en Polonia de similares contenidos a cuenta de Khatyn (no Katyn), nos daría parecidos resultados negacionistas. Los polacos, en su mayoría, se niegan a reconocer la existencia de Khatyn (Jatyn), que no es más que una trampa soviético-rusa para desviar la atención sobre Katyn. Y en la practica sucede todo lo contrario Katyn desvía la atención sobre Khatyn. Son más que significativas las palabras que un usuario de you tube – polaco, militante o simpatizante del partido Ley y Justicia, del desaparecido presidente de Polonia- dejó en el vídeo que subí con motivo del aniversario de Khatyn.

Salut to the victims of Hatyn massacre but the only reason why this particular war crime was so much popularized is to cover the great stalinist soviet genocide against many thousands of best Polish officers in KATYN woods. Done by NKVD forces on order of soviet government in 1940. This crime will never be forgotten. and You should take to concederation mentionig about it while giving your film the title “Khatyn”.

Salud a las víctimas de la masacre de  Khatyn pero la única razón por que este crimen de guerra se popularizó tanto es para cubrir el gran genocidio estalinista soviético contra muchos miles de los mejores oficiales polacos en los bosques de Katyn. Hecho por las fuerzas de la NKVD cumpliendo la orden del gobierno soviético en 1940.  Este crimen nunca será olvidado. Y usted debe tenerlo en consideración mencionando al respecto al dar su película el título de “Katyn”.

En mi descargo diré que mi vídeo se titula Khatyn (Jatyn) nunca Katyn. En cualquier caso esta relativa coincidencia nominal de dos masacres, que para algunas relativiza la importancia de una sobre otra sólo es una muestra más de como la tan cacareada memoria histórica normalmente tiende a cumplir funciones de la política del presente. Sobre la mesa de la política actual entre Polonia y Rusia está el suministro del gas y la ampliación de la OTAN en el este de Europa. El país de Kaczynski alberga Belsat, la televisión opositora al presidente bielorruso Lukasehnko tradicional aliado de Rusia, Polonia brindó apoyo “cibernético” a Georgia albergando las web oficiales del gobierno georgiano durante la guerra de Osetia del Sur y fue el único país que lamentó la decisión de Obama de abandonar el escudo antimisiles en el este de Europa de su antecesor Bush y financió las jornadas sobre memoria histórica en Ucrania en las fechas previas a las elecciones previas a este año. En resumen Polonia parece seguir al dedillo las recomendaciones más extremas del Departamento de Estado norteamericano y como un aliado fiel a la causa se comporta.

Así, aún lamentando la muerte trágica de tantas personas quizá las obligadas elecciones lleven al poder a personas, más sensibles con los países vecinos y con políticas para los intereses de sus ciudadanos y no hechas a decenas de miles de kilómetros de distancia; en palabras del dictador de Bielorrusia “Los vecinos no se elijen, buenos o malos, son los que son, y hay que llevarse bien con ellos”. Y que se deje de utilizar el pasado para a hacer política en el presente.

Khatyn 67 años después. Memoria y revisionismo

una aldea cercana a Dnipropetovsk quemada por la policia ucraniana.

Hoy 22 de marzo se cumplen 67 años de la masacre de Khatyn (o Jatyn). No ha sido poco lo que he leído todos estos días sobre esta aldea bielorrusa, y en demasiadas ocasiones me he encontrado con una historia sesgada, manipulada, incluso negacionista puesta al servicio de otros intereses que van más allá del recuerdo u la honra de las victimas. (Nota: Aún sabiendo que hago mal, que lo correcto es transcribir la aldea como Jatyn y no como Khatyn, respeto la transcripción anglosajona que tantos quebraderos ha dado en este caso y mantendré la forma  Khatyn a lo largo de la entrada).

¿Qué pasó en Khatyn el 22 de marzo de 1943?

Quizá lo primero sea conocer la versión que dieron los responsables de la matanza:

El Jefe de Distrito de las SS y de la policía de la región Borisov:

Por la presente  se informa:  El 22.03.43 entre Pleschanitsy y  Logoisk fueron destruidas las lineas de teléfono. Para proteger los equipos de reparación y la posibilidad de retirar los escombros en la carretera a las 9.30 horas se enviaron 2 pelotones del 118 º Batallón de la Policía bajo el mando de la policía secreta de Hans Woellke.

A aproximadamente 600 metros de la aldea de Big Bay se reunieron a los  madereros. Cuando se les preguntó si habían visto a los bandidos, respondieron de forma negativa. Cuando un destacamento recorrió otros 300 metros, se vieron bajo el fuego de una ametralladora pesada y de varias armas pequeñas. En la batalla cayó Hans Woellke y tres policías de Ucrania, otros dos policías resultaron heridos. Después de un breve pero feroz enfrentamiento el enemigo se retiró en dirección este (Khatyn), sufriendo muertos y heridos.

Después de esto, el comandante del pelotón detuvo el combate, porque  las propias fuerzas de combate no eran suficientes. En el camino de vuelta  los madereros fueron detenidos, porque se sospecha que están ayudando al enemigo. Varios de los trabajadores detenidos trataron de huir. Así, nuestro fuego mató a 23 personas. Los prisioneros restantes fueron llevados para ser interrogados al cuartel en Pleschinitsy. Pero debido a que su culpabilidad no se pudo probar  fueron liberados.

Para el enfrentamiento contra el enemigo se envió una gran fuerza, incluidas las unidades del batallón de SS Dirlewanger. El enemigo, por su parte fue a la aldea de Khatyn, conocida por su amistad con los bandidos. El pueblo fue rodeado y atacado por todos lados. El enemigo puso una resistencia tenaz y mantuvo el fuego desde todas las casas, así que tuvimos que utilizar las armas pesadas – cañones antitanque y morteros.

Durante los combates, junto con 34 bandidos murieron muchos residentes de la aldea. Algunos de ellos perecieron en las llamas.

12.04.43

Erich Körner, Mayor de la policía de seguridad.

En realidad lo que ocurrió fue que los alemanes irrumpieron en Khatyn, donde no estaban los partisanos y sus habitantes no sabían nada de lo ocurrido, les juntaron a todos en el granero y le prendieron fuego. 149 personas perdieron la vida, entre ellos 75 niños, algunos de ellos de pocas semanas de vida. Una historia similar a las de más 600 aldeas bielorrusas que corrieron su misma suerte.

Khatyn empezó a cobrar protagonismo a mediados de los años 60 del siglo XX. La política de Breznev de acabar con el nacionalismo ruso en la Unión Soviética propició que honores reservados a Rusia aparecieran en las repúblicas “hermanas” pero manteniendo el sufrimiento y la gran victoria contra el fascismo como hito de la identidad soviética . (Kiev fue reconocida como como ciudad héroe en 1961, Moscú, Leningrado y Stalingrado lo fueron en 1945;  Minsk debió esperar hasta 1973).

El partido comunista de Bielorrusia decidió hacer un gran memorial para honrar la memoria de los más de dos millones de bielorrusos muertos durante la Gran Guerra patriótica (uno de cada cuatro, aunque últimas investigaciones lo elevan a uno de cada tres), las 628 aldeas destruidas con todos su habitantes, los más de 4600 asentamientos destruidos con parte de sus habitantes, la represión y el genocidio sufrido durante los 3 años que duro la ocupación de Bielorrusia.

El complejo de Khatyn fue inaugurado el 5 de junio de 1969. Pero en occidente no empezó a ser conocido hasta que el presidente de los EEUU Richard Nixon lo visitara en julio de 1973. A partir de aquí comenzó el revisionismo.

Hans Willkie, el oficial asesinado en la cercanias de Khatym (Fotograma de Olimpia)

Revisionismo y negacionismo

La visita de Nixon a Khatyn, en el contexto de la distensión propiciada por Breznev, llevó a que algunos “expertos” occidentales vieran cosas que no sucedieron. Equivocadamente pensaron que Khatyn era Katyn, el lugar donde Stalin ordenó a la NKVD asesinar a más de 10.000 oficiales polacos prisioneros de guerra. Y también pensaron que la URSS de esta manera reconocía el gran crimen levantando un memorial en contra de las victimas de la guerra en un lugar tan especial. Nada de eso o era cierto, la Unión Soviética seguía negando su responsabilidad en la matanza de Katyn (solo lo haría en 1990), y Khatyn no era más que una coincidencia.

Rápidamente el revisionismo se puso a trabajar sobre el asunto, y los negacionistas aseguran desde entonces que Khatyn nunca existió, que fue una invención del régimen soviético para distraer  la atención de Katyn y de la masacre de los oficiales polacos. Esto es lo que afirma el revisionista y negacionista “Institute for Historical Review” los mismos que niegan la existencia del holocausto judío o la responsabilidad de Hitler en el genocidio judío. Lo que más pena da es que el padre de la teoría de la inextencia o negacionismo de Khatyn es Louis Fitzgibbon. este hombre fue desde 1971 hasta 1977  Secretario del Fondo Memorial de Katyn. También se desempeñó como presidente de la Comisión de Katyn Memorial en Londres, que organizó la erección de un obelisco dedicado a las víctimas polacas de que él y su esposa  habían diseñado.  Fitzfgibbon es autor del libro “Los 10.000 perdidos” que sirvió para que occidente supiera de Katyn y que no cayera en el olvido el crimen contra los oficiales polacos. Gracias al esfuerzo de Fitzgibbon los polacos obtuvieron su primer memorial, en Londres, pero su odio a los soviéticos le llevó a una postura muy parecida a la que combatía.

El memorial de Katyn en Londres y del que Fitzgibbon fue máximo responsable.

La teoría de la inexistencia de Khatyn es tan endeble e inconsistente como todas las teoría negacionistas. En este caso se basa en prejuicios solo comprensible por anglosajones. Efectivamente Khatyn no existía en los mapas anteriores a los años 70, (el del año 1956) pero es que fue una aldea destruida y no reconstruida. Y sobre todo es bochornoso basarse en la similitud fonética, Khatyn y Katyn se pronuncia en inglés de ila misma manera si el que lo lee no sabe como se transcribe del ruso (en ambos casos leerá Katyn), en castellano la diferencia está más clara (Jatyn y Katyn), en ruso Хатынь y Катынь. Pero es que de todas maneras, es una solemne tontería, es como decir que ha ocurrido algo en Palencia para desviar la atención sobre Valencia ¿qué clase de cortina de humo es esa?

Yo tengo mi propia teoría de por que Khatyn. De todas las aldeas que fueron destruidas y sus habitantes asesinados, no fue la más grande de todas pero es la que mejor comunicada está. A poco más de 40 kilometros de Minsk, muy cerca de la autopista que une Minsk con Vitebsk, todo ello hacía de Khatyn la candidata ideal para albergar el memorial.

Khatyn en la red viaria de Bielorrusia

Lo cierto es que hoy en día el negacionismo de Khatyn, al menos en circulos academicos, ha pasado a la historia. Sin embargo el revisionismo continua. Hace un par de años Belsat, la emisora pagada por el Departamento de Estado Norteamericano emitía via satélite un documental “La verdad sobre Khatyn” donde se señalaba como responsables últimos de la tragedia de Khatym a los partisanos, ya que estos sabían como se las gastaban los nazis con las poblaciones de los alrededores cuando algun ss moría en una acción partisana. Incluso se apunta a que el hecho de que el muerto fuera Hans Woelkke, medalla de oro en Berlín 1936 y estrella fugaz del film “Olimpia” de Leny Riefenstahl, y un favorito de Hitler, como un factor determinante en la respuesta de  la venganza fascista.  No me lo invento, de verdad que se dice eso, incluso historiadores se hacen eco de esta teoría sobre la responsabilidad última de los partisanos.

Durante el congreso de “memoria histórica en Ucrania” (donde también encontramos al Departamento de Estado norteamericano) de noviembre del 2009 y dentro del contexto de las pasadas elecciones de la duma ucraniana se ponía como ejemplo de manipulación de la memoria a Bielorrusia. No debían elegir 1944, el año que se expulso a los nazis, si no 1991, el año que se disolvió la Unión Soviética como fiesta y memoria nacional. En ese congreso Alexandra Goujon, historiadora francesa, acusaba de antisemita a Bielorrusia por equiparar el sufrimiento bielorruso al judío, de minimizar la colaboración entre nativos y las SS y se hace eco del disparate de la última responsabilidad moral de los partisanos en la matanza de Khatyn (el texto se puede descargar aquí).

SS alemanes y policías ucranianos

Supongo que lo correcto en la memoria es lo que hizo  Victor Yusenko, el presidente saliente de Ucrania, que concedió la medalla de honor a Stepan Bandera, líder ultranacionalista del URA, y de donde se nutrieron precisamente la mayor parte de colaboracionistas ucranianos, incluidos los que participaron en las atrocidades en Bielorrusia. O la memoria del Vaticano, que reclamó y consiguió la libertad de la división SS “Galitzia”, compuesta por ucranianos occidentales, prisionera y desarmada al final de la guerra  por ser “fieles católicos y buenos anticomunistas” pese a que el tribunal de Nurenmberg había declarado a cualquier SS criminal de guerra . O la memoria de Francia, muchos de los criminales ucranianos de los batallones de policía de las SS, tras ser liberada la Unión Soviética, fueron enviados a Francia para combatir a los partisanos franceses. Sin embargo se cambiaron de bando ante las negras perspectivas y cuando acabo la guerra, evitaron cualquier juicio enrolandose en la legión francesa. Fueron a luchar a Argelia, donde volvieron a dejar muestras de lo que eran capaces.

Me hago mala sangre, mejor lo dejo, y más allá de cualquier consideración política, que el 22 de marzo sirva para recordar a las victimas de cualquier genocidio, de eso se trata en el memorial de Khatyn, se puede visitar virtualmente pinchando aquí (las campana que suena cada 5 segundos, significa la frecuencia a la que moría un bielorruso durante la segunda guerra mundial).

Para terminar, una entrevista con Elem Klimov, el director de “Ven y Mira” habla de su película más famosa.