Before the Storm. No retrocedas al pasado.

Max y Chloe. Desde Tarrou y Rieux no vivía nada parecido.

Que dificil me resulta escribir sobre Before the Storm, el videojuego que sigue a Life is Strange. Llevo ya varios intentos de acercarme a esa obra y ni por asomo consigo acercarme a lo que quiero transmitir, algo así como un reproche y un reconocimiento.

El reproche es evidente, está dirigido a esta segunda parte, que es en realidad una precuela, y el reconocimiento, absoluto, para esa maravilla que es Life is Strange, ese juego que me hizo sentir lo que sólo han conseguido unos pocos libros y aún menos películas.

En realidad me figuro que me es complicado detenerme en Before the Storm porque lo yo quiero es hablar de Life is Strange. Es tan prescindible e intrascendente que ya lo he empezado a olvidar, es uno de tantos de esos momentos que uno dedica en esta vida a desaprovecharla.

La habitación de Chloe, por un momento pensé que volvería a Arcadia Bay

Es verdad que se nota un esfuerzo por parte de los encargados de hacer este juego, el estudio Deck Nine, de llegar donde llegaron los padres de Max y Chloe,los de Dontnod Enternaiment, que han intentado ser fieles a lo que se suponía era el pasado reciente de Chloe. Pero es que ese es uno de los grandes problemas de este juego. Se aprecia el esfuerzo por volver a Arcadia Bay al menos en que el jugador vuelva a ver a muchos de los personajes y alguno de los lugares que conoció en su primera visita. Y se aprecia el esfuerzo de ser parecido pero no idénticos, hay un par de escenas resueltas a lo Life is Strange, a buscar recursos narrativos poco habituales. Y no estarían nada mal si la historia que contaran nos importaran algo más que un pimiento. Y es que Before the Storm es un melodrama sobre adolescentes que no sabe salir de lo evidente y de lo trillado. Es cierto que Life is Strange anda al filo del precipicio, que parece que siempre está apunto de caer en lo que es Before the Storm, un dramón estomagante, pero siempre lo evitaba. En ese sentido la fallida precuela no hace si no dar más valor a lo que logró Life is Strange, que funcionara como funciona, que la empresa que acometieron no era fácil y los riesgos palpables.

Por otro lado ese pasado inmediato ya estaba contado en Life is Strange y mucho mejor, ya que era el jugador quien lo reconstruía. Y Before the Storm en cierto modo lo que hace es dar más detalle a lo que ya sabíamos. Como que el padrastro de Chloe era un cabronazo y Laura Palmer, esto, Rachel amber es ¿maravillosa?. Es curioso lo de este personaje, en el juego todo el mundo se pasa el rato diciendo que es maravillosa, pero no hay ni una sola cosa, ni un solo indicio en ella que le lleve al jugador a pensar lo mismo. Lo único que he visto yo es como consigue degradar a Chloe hasta convertirla en otra, en dejar de ser la que conocí en Life is Strange.

¿Chloe, eres tú?

 

Que diferente en Life is Strange, allí, a través de los ojos de Max vimos lo que había sido de Chloe los años que la primera estuvo en Seattle. Supimos que eran grandes amigas, pero también había un enorme reproche, Max había desertado, había abandonado a su mejor amiga cuando más falta le hacía. Con todo lo que significa la figura del mejor amigo en un adolescente. Jo, que me pare a pensar en los mejores amigos que yo he abandonado o que me han abandonado.  Bueno, en realidad no me pare, me columpie. Fue cuando me dí cuenta de lo mucho que estaba calando en mi el juego. En Life is Strange de cuando en cuando el juego da la oportunidad de “no hacer nada” la primera vez, creo, es con un columpio en la casa de Chloe, simplemente te subes y ves la hierba crecer. Fue una maravilla. Aparentemente no pasa nada, está tu personaje columpiandose, no hay dar teclas ni cliks de ratón y no tiene utilidad alguna. Y sin embargo, que momento zen, creo que se dice así, que momentazo de introspección, ya no era Max la que se columpia, era yo, era yo el que estaba aprovechando el balanceo del columpio para interiorizar todo lo que juego me ofrecía y a la vez enfrentarme a  algunas cosas que tengo mal enterradas en mi vertedero interior.

Aquí me columpie yo durante horas

En Before the Storm también está la misma opción de ver la vida pasar, sin embargo no funciona, no hay nada que te haya llevado a tener el estado de animo necesario para que tal cosa funcione. La primera vez sonríes porque te acuerdas de Life is Strange, la segunda te cagas en sus muertos porque vaya rollo.

Dicen que Life is Strange es un juego fácil, no sé donde han visto la facilidad, es un juego de tomar decisiones. Y no hay nada más difícil que eso. Si la decisión te implica por supuesto. Con Max me paso una cosa curiosa, empece por tomar las decisiones que yo creía que iban mejor para el juego, de alguna manera yo tomaba el papel de guionista, pero enseguida empece a tomar las decisiones que yo tomaría (no me pregunten por que, pero las siento diferentes) Ya no era el guionista, era yo el que estaba en Arcadia Bay. Me pregunto como demonios puede funcionar para que un cuarentón, anodino, gruñon, puritano,  vulgar y convencional tome con tanto entusiasmo las decisiones de una jovencita sensible y con cierta vena artística. Pero ahí no acabo la cosa, el personaje de Max poco a poco termino por calar, y eso supuso que ante cualquier decisión, terminaban por bullir en mi cabeza las discusiones entre Max, yo y el superguionista que luchaban por dar una coherencia a las necesidades de todos y del juego.

Todo esto termino por ponerme patas arriba, entregado a lo que el juego me ofrecía, dilemas morales, para mi no tanto para Max, y un par de golpes en la linea de flotación, dos mazazos que aquí no desvelare, pero que me llevaron a maldecir y adorar a los malnacidos guionistas de Life is Strange.

Nada de esto ocurre en Before the Storm, aquí uno se limita a elegir lo que simplemente le parece lo más oportuno para la trama. La distancia y la frialdad es lo peor que que le puede ocurrir a un juego de este tipo.

Before the Storm no es una precuela, es lo que es, una secuela que aprovecha del tirón de Life is Strange, en alguna parte alguien decidió que daría dinero, no me cabe duda, pero lo que no ofrece son las emociones que ofreció Life is Strange.

 

P. S. No lo he dicho, pero me enamore como un idiota de Max Chloe. Es terrible ser uno más de la inmensa legión, de no tener una oportunidad.

La Carrera de la Paz. La guerra fria y el ciclismo.

“(…) La Carrera de la Paz expresa la voluntad de todos los participantes de mantener una paz duradera, la seguridad y la cooperación entre los pueblos de todos los continentes de nuestro planeta. (…) Se profundiza la solidaridad internacional entre los atletas y la popularización del del ciclismo amateur ”

La selección de la RDA en la Carrera de la paz ¿año 1987?

Se acerca el verano rápidamente y con él, el Tour de Francia, seguramente la competición deportiva que más me llama la atención. Antés la idolatraba, desde los tiempos de Angel Arroyo, Hinault, Laurent Fignon, Pedro Delgado, Greg Lemond Marino Lejaterra y por supuesto, Indurain. Desde 1998 con el caso Festina y los posteriores escandalos del doping con las expulsiones en plena carrera de virtuales vencedores y, quizá, el abrumador dominio de Amstrong enfriaron mi relación con la carrera francesa. La seguía y en ocasiones volvía a vibrar, el duelo de Ulrich con Amstrong en 2003, las etapas del Euskaltel, y siempre, los Pireneos y los Alpes, magníficos de ver en cualquier edición. Pero todo eso era destruido una y otra vez con algún caso de doping, incluso de quien menos lo esperabas.

Afortunadamente de un par de años para  aquí he vuelto a recuperar el interés por el Tour, quizá fue por el regreso de lance Amstrong y la curiosidad por ver que tal le iban las cosas en la carretera (y el deseo oculto de que no volviera a ganar). No gano, pero consiguió despertarme. Otra vez volvía a consultar los perfiles de etapa, la lista de corredores. Quería ver todas la etapas posibles, incluso las sesteantes con llegada al sprint para comprobar de primera mano el estado de forma de los corredores. Que sus nombres me resultaran familiares, en el Tour de 1991 sabía quienes eran Lemond, Fignon, Bugno e Indurain. Pero también Roosen, Skibby, Nijdam y compañia. Otra vez intentare ver integras las etapas más exigentes, incluso cuando sé que en los primeros kilometros, tras la escapada buena inicial, lo más interesante es ver a los pobres ciclistas orinando en las cunetas, da igual, es el Tour, es ciclismo, del grande. Sin embargo está la sombra de la duda. El caso Contador no inspira mucha confianza. Tenemos un gobierno que levanta las manos indignado con las acusaciones de pepinos contaminados pero no duda en desprestigiar las chuletas patrias al hacer buenas las tesis de que se inflan con clenbuterol. Supongo que es la inocencia perdida, que una vez roto el velo ya no se ve nada como antes.

Y así, como la vieja nueva obsesión vuelve a habitar mis pensamientos, he dedicado buena parte del día de ayer a navegar por la web en busca de recuerdos del pasado. Buscaba juegos de mesa que hablaran sobre ciclismo, pero también esas momentos que ya empiezán a quedar lejos, como el paso di Gavia en el Giro del 88, o el primer tour de Indurain, o las primeras victorias de los escarabajos en las montañas de Europa. Pero también buscaba algo que en su momento no preste demasiado atención, la participación de una selección soviética de ciclismo en ruta en la Vuelta Ciclista a España en las ediciones de 1986 y 1987, de la que sólo recuerdo que en los periódicos se decía que ganaron por goleado al equipo americano que se presento (el Xerox creo que era) y que abandonaron todos sus miembros antes de llegar a la meta. Es verdad que eran amateurs, pero vaya amateurs, campeones olimpicos y algunos de ellos con sus añitos.

Morozov, Vedernikov (21 años campeón del mundo amateur en ruta), Sukhoruchenkov, ?,Voloshin, Barinov. Es el tour del porvenir del año 1981

Parafraseando a John Le Carre son los ciclistas que surgieron del frió, de los timidos pasos en pequeñas vueltas sobre todo en Francia a principios de los 80, luego aquellas vueltas a España, y después con el Alfa Lum, el equipo de San Marino el salto de las grandes figuras al profesionalismo. Les fue bien a casi todos aunque se les reprochaba cierta diletancia para la clase que tenían. Pero los Abodoujaparov, Ivanov, Klimov, Ekimov, Poulnikov sirvieron como avanzadilla para lo que hoy es muy habitual, encontrar algún ciclista de alguna república ex soviética en sus filas los hay tan famosos como Denis Menchov(ruso) , Yaroslav Popovich (ucranio) o Vasili Kirienka (bielorruso), pero hay muchos más, pero no sólo de esos países, también de los antiguos miembros del Pacto de Varsovia.

Greg Lemond en tour del porvenir de 1982 donde gano a entre otros, Lucho Herrera, Robert Millar y Sukhoruchenkov (en la imagen a la izquierda) el campeón en ruta de los JJOO de Moscú 1980,

Pero el ciclismo en los países del llamado bloque socialista, ese gran desconocido que decía el otro, no se limitaba a citas estelares puntuales como JJOO, campeonatos mundiales y europeos. También tenía su propio Tour, que se llamaba La Carrera de La Amistad. Una prueba que nació en 1948 uniendo Varsovia con Praga, y más tarde, en 1952, Berlín. esas tres capitales serían el eje de las rutas de las diferentes ediciones. Una prueba que estaba organizada por periodicos estatales, así como en Italia el Giro lo organizaba La Gazere de lo Sport, el Tour el diario L´Equipe, y en España la Vuelta El Correo Español, allí eran  el polaco Trybuna Ludu, el checoslovaco Rudé Právo, y alemán Neues Deutschland. La verdad es que tiempos aquellos en que la prensa deportiva prefería organizar eventos deportivos y dar cuenta de las hazañas que allí sucedían a azuzar y amplificar estériles polémicas y fantasías.

Miguel Indurain en La carrera de la Paz de 1983, Es el grandote que está con el maillot de España en la cola del pelotón

Lo cierto es que La Carrera de la Amistad tenía una particularidad estaba abierta a los extranjeros (el propio Indurain la disputó en 1983) que participaban con la condición de ser amateurs y en selecciones nacionales. No es raro encontrar en puestos destacados a franceses, británicos o daneses en sus ediciones. La premisa con la que abría la entrada y que figura en la primera página del reglamento parecía real  “(…) La Carrera de la Paz expresa la voluntad de todos los participantes de mantener una paz duradera, la seguridad y la cooperación entre los pueblos de todos los continentes de nuestro planeta. (…) Se profundiza la solidaridad internacional entre los atletas y la popularización del del ciclismo amateur ” Como también parece real el ambiente festivo que rodea a la carrera de la Paz, la expectación por ver a los campeones, y las sonrisas, muchisimas sonrisas, de los espectadores y de los ciclistas. Salvo el Tour, y quizá el Giro, se ha perdido ese sentido de fiesta que es una gran vuelta.

El Tour de la Paz no paso por Praga en 1969, debido a la repersión de la Primavera de Praga, y en las ediciones de 1986 y 1985 el diario Pravda se sumo a la organización con salidas de Kiev y de Mocú respectivamente. Fueron sus mejores años. Con la caída del muro, los ciclistas dieron el salto a occidente y sus quipos profesionales preferian disputar otras pruebas más rentables y reconocidas en Occidente. Sobrevivió como pudo en un entramado comercial y con una federación, la UCI, que condena a las pruebas pequeñas, hasta que el año 2006 desapareció. No estoy seguro pero creo se mantiene una marcha cicloturista con esa denominación. Lo que estoy seguro es que tardara mucho en borrarse de la memoria de los aficionados al ciclismo de aquellos paises.

Por supuesto La Carrera de La Paz, ha sido trasladada a los tableros, tanto por checoslovacos, como por alemanes orientales.

La caja de la edición de 1991 de La carrera de la Paz (gracias a cyclingboardgames.net)
La edición de 1959 en la RDA (Alemania oriental) cyclingboardgames.net

Ambos juegos no parecen ser nada del otro mundo, tiradados estilo oca un poco más complicado. Pero para mi ha sido una autentica sorpresa que existiera este tipo de producto. ¿Quien sabe igual tenían hasta algo parecido a nuestras chapas para reproducir sus particulares Carreras de la Paz. Yo me hago mayor ya para jugar con chapas, y para reproducir mis particulares etapas me conformo con el PC, más frio, más espectacular pero me permite volver a pasear el maillot de la CCCP por las carreteras de Europa junto a Schlek, Contador y Cia.

Imagen del Pcm 2010 (modificado)