De narraciones y veganos en los juegos de mesa.

Nadie es inocente cuando el que mira es un juez seguro de si mismo. Fabrizio Cavinio *

Porque el problema es que no todos lo que comienzan a contarnos algo tienen algo que contar. Fernando Savater. *

* citas tomadas de Los cuentos y lo políticamente correcto. Consol Aguilar Ródenas

Hieronymus_Bosch_051
Desde hace mucho los juegos de mesa han propiciado que los charlatanes y embaucadores encontrarán su publico. (pintura de El Bosco)

 

No existe demasiado interés académico por el mundo de los juegos, ya he hablado en otra ocasión de como existe un interés creciente por el mundo de los vídeojuegos y que este parece favorecer a que los juegos de mesa sean más tomados en serio por la universidad.

Ayer tenía la oportunidad de conocer de la mano de Jan Gonzalo, el organizador de la pasada jornada “Taulers i Pantalles” de la Universidad Rovira i Vigili, la revista Analog Game Studies y en ella diferentes forma de acercarse de una manera “seria” al mundo del juego de mesa.
Por fin leía artículos sobre juegos que conozco, Catán, Vasco de Gama, Castillos de Borgoña, por fin tenía oportunidad de ver como los que están presuntamente más preparados para ello enfocaban los juegos de mesa. Siempre he pensado que el análisis de los juegos de mesa, la manera de pensarlos y entenderlos está por completar; los aficionados tomamos prestamos de otras manifestaciones culturales, nos esforzamos y hacemos los que buenamente podemos. Pensaba, y pienso, que los más preparados aquellos que tienen las herramientas y conocimientos nos ayudarían a entender mejor los juegos.
Y sin embargo, que decepción ha resultado leer algunos de los artículos de Analog Games Studies, a The first nations of Catan: Practices in critical modification y, sobre todo, The eurogame as heterotopia.
Ambos artículos parten de un principio con el que estoy más o menos de acuerdo, no hay nada neutro o inocente bajo el sol, y algo a priori muy interesante, los eurogames proporcionan una narración, por mucho que a los aficionados nos cueste verla.
En The first nations of Catan Greg Lorint-Albright nos cuenta como Catan sirve para que los americanos invisibilizen a las naciones indígenas. Y su reeinterpretación del juego con el añadido de unas naciones previas al desembarco de los colonos en catan.
En The eurogame as heterotopia ocurre algo similar pero aún más acusado, las losetas con dibujos de animales y una regla de mayoria sirven para que Devin Wilson nos cuente como un vegano encuentre en el Castillos de Borgoña una experiencia satisfactoria. (…specific agricultural game mechanics are not present in this abstract game. When I play Castles of Burgundy, I stipulate that these animals are being rescued and protected from the very agricultural practices that dominate the relationships humans have with these nonhuman animals in reality. … las mecanicas de juego agricolas no están presentes en este juego abstracto. Cuando juego Castillos de Burgundia, simplemente estipulo que esos animales estás siendo rescatados y protegidos de las practicas agrícolas que dominaron la realidad de las relaciones entre los humanos y esos animales no humanos)
Vaya por delante que aunque no las comparta ni por asomo, ambas lecturas me parecen legitimas. Y no hacen si no poner sobre la mesa lo que dicen los aficionados; esto es que las narrativas, en el sentido más clásicos en los eurogames sino inexistentes son débiles. Que cada uno pueda leer en un juego lo que quiera leer no es más que un síntoma de esa debilidad narrativa que tanto interes tienen en negar. Y realmente no es ni más ni menos lo que están haciendo Albright y Wilson, están encontrando lo que quieren encontrar.
Wilson puede disfrazarse con Foucault todo lo que quiera, pero en realidad lo que está haciendo es como aquellos popes que encuentra en grupos de rock cultos satánicos y malas influencias para la sociedad, está encontrando la narración que la quiere encontrar. Pero realmente ¿la proporciona el juego? Y peor aun ¿realmente para jugar a Catan o Vasco de Gama o Castillos de Borgoña es necesario plantearse según que cosas del hombre blanco occidental? ¿es el jugador de mesa tan imbécil o tan permeable a las tan débiles propuestas temáticas de los eurogames?
Si esto es la manera de acercarse a la narrativa de los juegos de mesa desde la universidad no me interesa en absoluto; una manera postestructuralista, intelectualoide, casi homeopática, donde se deconstruye el juego hasta encontrar lo que a uno le interesa leer, aunque no tenga peso ni relevancia alguna a la hora de jugar.
Quizá solo sean los primeros pasos, pero no me gustan, más que analizar, comprender, entender solo juzgan. Y juzgan desde la postura de quien está muy satisfecho consigo mismo. Difícilmente se puede aprender de ellos.

 

P.s. recuerdo a todos que este viernes 4 de diciembre tendrá lugar la charla Elije tu propia aventura 2.0. Las narrativas contemporaneas del juego en la libreria Gigamesh de Barcelona http://lameva.barcelona.cat/daubarcelona/activitats-2/#gigamesh

 

4 thoughts on “De narraciones y veganos en los juegos de mesa.”

  1. Estoy de acuerdo contigo en que este tipo de análisis filosóficos de los juegos al final solo encuentran lo que uno busca. Como el que compra La Razón esperando encontrar críticas a la izquierda.

    Para mi no es un análisis riguroso y mucho menos científico, incluso considerando los análisis desde el punto de vista histórico, psicológico o filosófico como científico. Algo que analice los elementos que desarrolla el juego y saque conclusiones. En realidad parten de una premisa ya establecida y usan el juego como excusa para justificarla.

  2. Esa debilidad narrativa puede ser justificada de tres maneras: una buena, una mala y otra peor.

    La buena: la libertad de acción y pensamiento. Las mecánicas del juego objeto de crítica cuenta mucho más de lo que aparentemente se podría llegar a pensar. El desarrollo y la interacción con esas mecánicas pueden producir un efecto parecido al de las avenidas en los comics, nuestra imaginación rellena el hueco con una historia o un mensaje. Muy pocos juegos consiguen esto.

    La mala: una inmadurez intelectual que hace innecesario cualquier análisis razonado, ya que el juego objeto de crítica se convierte en la excusa circunstancial del estudioso de turno para colarnos su mantra. Mantra que es el verdadero protagonista de la reseña. “Que la realidad no te joda un buen prejuicio”.

    La peor: la bobería, la necesidad imperiosa de publicar, de ser reconocido, de medírtela. “Antes muerta que sencilla”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s