La importancia de llamarse Guillermo

Por la portada hasta parece un juego donde Shakespeare aparecera.

 

Acabo de leer la reseña de Shakeaspeare en The black Meeple uno de esos blogs necesarios.

Shakeaspeare es una novedad, un juego presentado en la pasada feria de Essen si no me equivoco.  Y que un juego se llame así ha despertado mi interés de inmediato. Pero leyendo el tema, que decepción, Shakeaspeare  trata de contratar sastres, cortesanos, actores y costureros  para una compañia que, supongo, al menos representa obras del genio inglés.

Debiera estar acostumbrado a estas alturas a que el tema en los eurogames es un simple pegote. Pero Shakeaspeare es un mito en la cultura occidental no sé si se merece un juego donde no pinte nada. No parece que el juego nos ponga en la piel de Othelo, Oberon, Don Juan, Piramo y Tisbe, y tantos otros Ni siquiera en una competencia figurada con otros dramaturgos de la epoca, ni en la busqueda de la inspiración.

Ya sé que son las reglas del juego editorial, y que el juego puede ser muy bueno independientemente de la nula relación con Shakespere, pero me duele ver que un nombre como ese solo sirva como reclamo, aunque ¿quién sabe? quizá alguien se anime a leer o releer alguno de sus títulos.

Página del comic Sandam de Neil Gayman dedicada a Sueño de una noche de verano

Me gustan más los temas que los juegos, me temo, quizá sea en el fondo ese mi problema. En fin algun día algun diseñador de juegos se atreverá con Sueño de una noche de verano. Ney Gayman (comic) Y Jiri Trnka (cine) se atrevieron a darle una vuelta de tuerca. Una compañia de actores acosada por los dioses y sus gamberros esbirros, con una luna, un muro, un león y una tragedia. Pero como me lo conviertan en un juego de gestión de recursos ¡ay de ellos!

un eurogame sin alma más y convertirles en burro sería poco (fotograma de Sueño de una noche de verano de Jiri Trnka)
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Polonia. El campo de juego de Dios.

Polonia está de moda. En estos días se está celebrando la feria de Essen, el centro mundial de los juegos de mesa, las editoriales presentan sus novedades y los aficionados se lanzan ávidos sobre ellas. Lo de todos los años, Reiner Knizia presenta su colección de juegos de mesa para lego, Friedemann Friese su última vuelta de tuerca del Funkenschlag el Fabrikmanager, la editorial Cosmos su última ampliación para sus juegos estrellas Carcassonne y Dominion. Muchas novedades, muchas promociones y muchas y muy guapas azafatas que deslumbran al aficionado. Y sin embargo lo que me llama la atención es Polonia, el país centroeuropeo, el país de Wojtila, Madam Curie y Chopin.

Efectivamente Martin Wallace, uno de los creadores de juegos más importante del momento si no el que más, ha hecho del libro de Norman Davis -un historiador británico que puede ser a Polonia lo que Raymond Carr y Paul Preston a España- “Background´s God. History of Poland” el leiv motiv de su último juego, concretamente de su primer volumen  que cubre aproximadamente del año 1000 hasta el tercer reparto de Polonia en 1795.

De la particularmente azarosa historia de Polonia, da cuenta este curioso video que algún polaco ha hecho. Resulta chocante ver como se han movido las fronteras de Polonia en los últimos 1000 años.

Pero lo que realmente más me ha sorprendido es la presencia de editoriales polacas presentando sus productos. Hasta cinco he contado yo, y aunque puede parecer que son pocas, España, que yo sepa, tan solo cuenta con las “heroicas” novedades de la recién creada editorial Nestor Games, con una linea  basado en los  conocidos como “juegos abstractos”, y austeros, añadiría yo. Muy lejos del despliegue de tema, colorido y diseño que han hecho de varios juegos polacos de lo más interesante al aficionado medio a los juegos de mesa.

Y si me reconozco como sorprendido es por una cosa, Polonia hace tan sólo 20 años que dejo atrás la etapa de país satélite de la Unión Soviética. Los juegos de mesa, tal y como los conocemos aquí, eran prácticamente desconocidos y la gente que jugaba en su ocio se decantaba más por los tradicionales juegos de cartas.  Sin ir más lejos no sería hasta 1988 que Hasbro consiguiera publicar su versión soviética del monopoly (Pepsi Cola logró introducirse en el mercado soviético en 1972), aunque es cierto que existían versiones “comunistas” del mismo.

Primer Monopoly en la URSS, 1988
Primer Monopoly en la URSS, 1988

En definitiva Polonia tras la caída del muro aparece como otro país del bloque comunista dispuesto a ser colonizado por los hábitos culturales de occidente con la grave desventaja de encontrarse en una fase de tremendo ajuste, que pauperrimizaron los niveles de vida, alejándolos de la posibilidad de adquirir esas practicas culturales con las que quizás habían soñado.

Es cierto que todo es una suposición mia, pero me imagino que los polacos llegaron a los juegos de mesa de la mano de los juegos de rol, varios de sus juegos están inspirados en los “universos” de algunos juegos de rol polacos, como el Stronghold y el Neurosima, y supongo que el rol llegó a mitad de los noventa acogidos con entusiamo por los jovenes polacos, el rol puede ser muy barato, y que no tardarían en adaptar los sistemas extranjeros al rico mundo de la fantasía medieval polaca. Después llegarían los “juegos alemanes”, los “eurogames” y ya parece que ha sido la consigna “vamos a hacer el juego que nos gustaría jugar” y vamos a hacerlo bien, y vamos a llamar la atención del mundo (de los juegos de mesa).

Así 20 años después de la aparición de la República de Polonia parece que las cosas han empezado a cambiar. Sin ser ni mucho menos un país rico Polonia demuestra ser un país creador, al menos en los juegos de mesa, aunque supongo que lo serán también en otros campos, no me cabe en la cabeza que sean unos excéntricos que solo dediquen tiempo a crear juegos de mesa. Pujanza creo que se le llama, todo lo contrario que ocurre en este país. A pesar de estar en la era de la red, parece como si los Pirineos hayan dejado una huella difícil de superar.

Las editoriales en Essen

Portal Games De la mano de esta editora nos llega Stronghold un juego que simula el asedio a una gran fortaleza y Neuroshima Hex Duel.

Quizá no me equivoque si digo si que Stronghold está entre los tres juegos que más expectación han levantado. Una hábil campaña de la editorial informando con dosis pequeñas y regularidad quizás hayan sido las responsables. Como el propio tema del juego. Está ubicado en el mundo de “Monastyr” un juego de rol de Portal Games.

Wolf Fang P.H. Otro juego polaco inspirado en una particular fantasia medieval es 7. Desconozco los detalles del juego, más allá de que es cooperativo, que estupendas señoritas lucen palmito y que curiosidad, el de la página web de Wolf Fang P.H. es el juego español Mecanisburgo del líder de Aviador Dro, Servando Carballar.

Egmont Polska Una editorial enfocada a literatura y comics juveniles e infantiles se decide a dar el salto a los juegos de mesa con su Mali Powstancy: Warszawa 1944 (Pequeños Insurgentes: Varsovia 1944). Para mi es muy significativo el hecho de que una editorial que cuenta en sus productos a Asterix y la factoría Disney amplié el catalogo con juegos de mesa autóctonos. Pequeños Insurgentes es un juego que sirve para recordar la insurreción de Varsovia contra los nazis y la desidia interesada soviética a través de los correos que llevaban los niños entre los insurrectos. No sé que tal estará, pero el tema me parece precioso para un juego.

Kuznia gier. Una compañia veterana que presenta Kingpin, con semejante nombre solo podía ser un juego de mafia, y efectivamente lo es, aunque no aperece el famoso gordo de los comics marvel, pero si una estetica derivada de los comics de Daredevil. Un juego que enfrenta a las mafias italiana, rusa y japonesa por el control de una ciudad. Una edición internacional, inglés, alemán y polaco; una cuidadosa presentación que se puede ver aquí, y que confirma la vocación internacional de sus juegos.

Gry Leonardo Presenta su segundo juego, otro wargame, Orzel i Gwiazda ( “El aguila y la estrella”), pero no al uso, como tampoco lo fue su primer intento Anibal Barca. A “El aguila y la estrella” ya lo presentamos en este mismo blog, y espero hablar de él con mayor profundidad en un futuro. Pero me alegra saber que los polacos se fijan en su historia para hacer sus wargames, y que un juego como España 1936 de Antonio Catalán, o al menos eso parece, les haya gustado y posiblemente influido a la hora de hacer “El águila y la estrella”.Para uno que se hace por aquí resulta que se convierte en referencia.

Sesión de playtesting El aguila y la estrella. Observese la caja de España 1936
Sesión de playtesting "El aguila y la estrella". Observese la caja de España 1936

Y con esto termino este rápido repaso al mundo de los juegos de mesa en Polonia. Para mi una realidad que desconocía y que, por muchos motivos, me gustaría conocer mejor. Entre otra cosas como han llegado hasta este momento, aparentemente tan dulce.

dobranoc!

Steam. La era del vapor. ( Raíles )

Pronto estará tu brazo, vapor invencible, lejos

Arrastrando la lenta barcaza, o guiando el rápido vagón;

O en amplias alas ondulantes extendidas llevarás

El carro volante por los campos celestes.

Hermosas tripulaciones triunfantes, inclinándose desde arriba

Harán tremolar sus pañuelos al alejarse

O bandas del guerrero alertarán a la muchedumbre admirada

Y los ejércitos se estremecerán bajo la nube oscura. (Erasmo Darwin, 1791)

Una de las novedades más esperadas del mercado lúdico ha sido la aparición de la edición española de Steam (Vapor) de la mano de Devir.

Pero para España se ha preferido no hacer una traducción literal y sí cambiar el orden de los factores.

Así en lugar de lo que hubiera sido “Vapor. Raíles a la riqueza” ha quedado en “Raíles. Millonarios del vapor”. No deja de ser una decisión editorial, supongo yo que pensando que los raíles hacen más reconocible el producto, un juego de construcción y gestión de lineas férreas comerciales que el vapor. Y por si a alguién le interesa, sí a mi me gustaba más el “Vapor. Raíles a la riqueza”.

Raíles, que es al fin y al cabo como se comercializa en las tiendas españolas, es un juego del diseñador del momento, Martin Wallace, especialista en juegos de gestión de recursos y construcción de imperios ecónomicos en las fases del capitalismo industrial y financiero de finales del siglo XIX y XX (Brass, Automobile), aunque haya tratado también temas tan dispares como el Renacimiento (Princes of Renaissance), la creación de las primeras civilizaciones urbanas (After the Flood) o el imperio bizantino (Byzantium), entre muchos otros.

Raíles es un juego que viene, por una lado, precedido de la polemica con el Age of Steam, un feo asunto de derechos de autor, y por otro, y en lo que a mi respecta, avalado por la gente más sabia en esto de los juegos de mesa. Dicen que es muy bueno, gente que merece mi credito. Ya lo probaremos, lo cierto es que en el par de ocasiones que he podido probar un juego de Wallace, el Tinners Trail, ambientado en la mineria, y el Automobile, en la producción en serie y venta de los primeros coches, he pasado un rato agradable. Juegos agíles y que al vez exigen un grado muy alto de concentración y de capacidad para anticipar tus jugadas. Dicen que el Brass y el Raíles superan a estos dos, lo cual no deja de ser una buena señal.

Steam, Raíles, es un juego de 3 a 5 jugadores en el que tomamos el papel de un gran capitalista (o magnate) decididó a ampliar su fortuna con la sensación del momento, el ferrocarril a vapor. Deberemos competir por tener las mejores lineas ferreas, esto es la que más beneficio nos den. Emisión de acciones, adquisición de las locomotoras de última generación, recorridos baratos que eviten las dificultades orograficas, etc, etc serán las decisiones que a la postre decidiran el ganador de la partida.

Quién quiera conocer en mayor profundidad, pude hacerlo con la estupenda reseña de Fredovic en el Falken´s blog

Pero centremonos en lo que realmente importa, el vapor y el ferrocarril en el siglo XIX, si algo tiene de bueno Raíles es que permite a este blog volver a una de sus habituales y extemporaneas digresiones, el juego como excusa para la solarística, la ciencia difusa. Y el siglo XIX es uno de nuestros favoritos.

Una de las características de ese siglo fue la definitiva irrupción de la técnica en la formas de vida y, sobre todo, de producción. La máquina que perfeccionó Watt, la máquina de vapor, la máquina que permitio elevar la mineria a la maxima potencia, y con ella el hierro y el carbón. Más producción, fábricas más productivas exigieron una revolución también en el transporte, y también allí estuvo el vapor, con sus poderosas locomotoras.

Pero ese progreso tenía dos caras como dice Lewis Mumford en Técnica y Civilización (1934):

“Pero la máquina de vapor  tendió a la concentración y el volumen de otra forma también. Aunque el tren aumentó las distancias de los viajes y la cantidad de locomoción y de transporte, lo hizo dentro de los limites regionales relativamente estrechos. El bajo rendimiento del ferrocarril en pendientes superiores al 2 por 100 obligó a que las nuevas líneas siguieran los ríos y los fondos de los valles. Esto tendió a sacar a la gente del interior del país, que había sido atendido durante la fase eotécnica por carreteras y canales. Con la integración del sistema de ferrocarriles y el incremento de los mercados internacionales, la población tendió a amontonarse en las grandes ciudades terminales, los empalmes, las ciudades portuarias. Los servicios de trenes expresos de las lineas principales tendieron a aumentar dicha concentración, y las lineas auxiliares y los servicios a través del país disminuyeron y desaparecieron, fueron decididamente suprimidos: para viajar a través del país era a menudo necesario recorrer dos veces la distancia llegando a una ciudad central y otra vez atrás, en un viaje en U”.

Por no hablar de la polución y contaminación

“Así como se mantuvo el ruidoso golpeo de la máquina original de Watt. en contra de su deseo de suprimirlo, como una grata marca de poder y eficiencia, el humear de la chimenea, que contaminaba el aire y desperciaba energía, cuya capa de humo aumentaba el número y el espesor de las tinieblas naturales disminuyendo más aún la luz del sol, este emblema de una técnica tosca e imperfecta se convirtió en símbolo de la prosperidad”.

Y el vapor, y con el los nuevos materiales, y los tremendos excedentes de hollín y desperdicios dieron un nuevo color a la epoca, el negro. Y los gobernantes y los pensadores no pudieron evitar pensar que la máquina y lo que generaba era fea, dirigiendo los esfuerzos del arte oficial a materiales, formas y colores del pasado (el neoclasicismo), salvo excepciones como la de Eiffel. Pero no sólo los más poderosos tenían necesidades estéticas. Desde muy pronto los revólveres, las maquinas de coser y las planchas de ropa incorporaron filigranas y grabados a sus toscos acabados de hierro. La máquina se mostraba poderosa y eficaz, pero de formas casi inasimilables para la humanidad. Hoy en día la estética de la máquina si observamos a nuestros coches, a nuestros electrodomésticos es mucho menos agresiva, dominan los colores blancos y las formas redondeadas.

Aún así al observar los ferrocarriles del pasado y del presente, de vapor o eléctricos se puede constatar que el tren es una de la mayores representaciones posibles de la técnica y que. a pesar de todo, contemplar el espectáculo del ferrocarril atravesando algunas de las zonas más deshabitadas del planeta es sobrecogedor. Es el ser humano y su capacidad.

Pero basta de fotos, si alguien tiene interes puede ver estas y cientos de miles más en la excelente web RailPictures

Y para finalizar, un video infantil, de la Unión Soviética, que de algún modo puede ser tomado como metáfora de una de las causas de su hundimiento. El protagonista una lomotora lejos de aprovechar el tiempo y ser una estajanovista de los raíles, prefiere vivir y detenerse allí donde haga falta. Mucha sensibilidad y poca productividad.

Паровозик из Ромашково (Владимир Дегтярев).

Parobozhik iz Romashkovo de Vladimir Diegtyariev.