La voz de América. Tiempo de Jazz

Willis Conover, la voz del Jazz en la Unión soviética.

Volvemos con las cartas con historia, en esta oportunidad una del mazo del juego Twilight Struggle, el juego que simula la guerra fria que enfrento a la Unión soviética con los Estados Unidos de América. La carta en cuestión es “Voice of America” y que me permitira hablar, una vez más, de música en la URSS, esta vez Jazz y del cinismo que cubrió esta guerra donde unos decían luchar por la libertad y otros por el socialismo real.

la carta "Voice of America"

En el juego, “La voz de América” es una carta evidentemente norteaméricana, que se añade al mazo en el momento de la transición de “early war” a “mid war”. Es una gran carta para el jugador yanqui, no se elimina del juego al ser utilizada como evento, y permite retirar puntos de influencia soviéticos que de otra manera le resultaría muy complicado. Curiosamente, y contra lo que ocurrio realmente no está permitido jugarse sobre los países europeos. Y digo esto por que el principal objetivo de la Voz de America era la URSS, y luego, sus satélites.

La voz de América era, y es, una emisora de radio gubernamental que nació durante la Segunda Guerra Mundial y se utilizó sobre todó para dar cobertura informativa de los avances aliados en los territorios ocupados por los alemanes. Sin embargo el final de la guerra coincidió con el comienzo de la confrontación entre el bloque occidental y el bloque comunista. El telón de acero cayó, y el Departamento de Estado norteamericano pensó que la radio podía ser un arma tan eficaz como los misiles. Y oficialmente se declaro que su misión sería combatir la propaganda antiaméricana que el gobierno soviético hacía en la URSS.

En un primer momento se habilitó a buques de la armada como estaciones de radio “ambulantes” para conseguir transmitir a las regiones más alejadas. Pero Washington logró la colaboración de diferentes países europeos, entre ellos la España de Franco, donde instalar potentes equipos de transmisión. Al final de la guerra fría ya eran los satélites los encargados de transmitir los programas de “la voz de América”.

Es difícil de medir el impacto real de estas transmisiones, los boletines informativos, los testimonios de los avances capitalistas no impresionaron gran cosa a los ciudadanos soviéticos, al menos en los años 50 y 60 todavía estaban convencidos de que superarían a los norteamericanos y que si el régimen daba muestras de enfermedad, era cosa de una transformación desde dentro. Otra cosa era la música, buena parte de la programación de “La voz de América” era música de jazz, y eso volvía locos a muchos “ivanes”.

En radios como esta se escuchaba a VOA (fuente gulaghistory.org)

En palabras de Vladislav Zubok “La música y los programas radiofónicos norteamericanos ejercieron “suavemente” una enorme influencia en muchos jóvenes soviéticos. Antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial, el jazz y el swing norteamericanos habían sido objeto de repetidas prohibiciones en la Unión Soviética, y que se repitieron de nuevo cuando comenzó la Guerra Fría. Muchos jóvenes se acostumbraron a escuchar las transmisiones radiofónicas de la Voz de América de manera prácticamente exclusiva, debido a su programación musical. El número de aparatos de radio de onda corta presentes en los hogares soviéticos pasó de los quinientos mil en 1949 a los veinte millones en 1958. Al final de su vida Stalin ordenó que en 1954 quedara interrumpida la producción de aparatos radiofónicos de onda corta. Sin embargo, la industria soviética empezó a fabricar cuatro millones anuales de ese tipo de radios, principalmente por razones comerciales. Entre los programas más populares de la VOA destacaba Time for Jazz. Su pinchadiscos, Willis Conover, dueño de una fabulosa y profunda voz de barítono, se convirtió en el heróe secreto de muchos jóvenes de Moscú y Leningrado. Jóvenes que cantaban, sin entender buena parte de lo que decían, las canciones de Benny Goodman y Glenn Miller, y que escuchaban entusiasmados a Ella Fitzgerald, Louis Armstrong, Duke Ellington y las improvisaciones de Charlie Praker. Más tarde llegó Elvis Presley. Según distintas versiones, la VOA contaba con millones de radioyentes. En las tiendas no había discos de las estrellas de la música norteamericana, y conseguir uno se consideraba un verdadero milagro. A finales de los años cincuenta, las grabadoras empezaron a cambiar este panorama y permitieron un mayor acceso de la juventud soviética a la música occidental”. ( Vladislav Zubok, Un imperio fallido Ed. Crítica)

Poco puedo añadir yo a lo que dice Zubok, si acaso dejar constancia que Conover  también llevo éxitos como “Esta tarde vi llover” y enlazar con un par de “restos” documentales más:

manuscrito de Willis Conover de la programación Conover, Willis. Individual Program List 1967. UNT Digital Library. http://digital.library.unt.edu/ark:/67531/metadc108/. Accessed March 20, 2010.

U otro de sus programas, dedicado en exclusiva a Benny Goodman

Voice of America todavía existe hoy, su función sigue siendo la misma, se emite en 43 lenguas diferentes aunque no hay enemigos tan impenetrables como lo fue la Unión Soviética, en parte ayudado por las nuevas tecnologías, como los satélites e internet. No hace mucho se destruyeron las instalaciones que tenía Radio Liberty, la otra gran emisora anticomunista, que estaban en Cataluña.  La verdad es que desconozco el grado de colaboración entre VOA y Radio Liberty, pero apuesto que los grandes repetidores de Palls (Girona) sirvieron para llevar jazz hasta Moscú, mientras aquí, bueno mejor no hablar de lo que teníamos aquí.

Y al principio de la entrada hacía mención al cinismo, no sólo por colaborar con el Generalisimo, más bien por una cuestión que parece increíble. VOA, Voice of America, tiene prohibida su emisión en los EEUU desde 1952,en virtud a la ley Smith-Mundt, que prohíbe al gobierno federal el uso de los medios públicos como instrumento de propaganda en territorio norteamericano, a la vez que ampara la libertad de acción de las empresas privadas. Y aunque nunca ha sido reconocido oficialmente Voice of America era y es, propaganda. De hecho solo pueden acceder a sus contenidos congresistas, representantes de prensa, académicos y estudiantes con permiso para hacerlo.

Y para rematar la faena, hoy en día la Unión Europea tiene su particular “Voice of America”, se llama BelSat, y, como no podía ser de otra forma se encuentra en Polonia, el brazo del Departamento de Estado norteamericano en Europa, de hecho es financiado por el ministerio de exteriores polaco, la Unión Europea y el Departamento de Estado yanqui.. Su objetivo dar a conocer a Bielorrusia lo horrible de su régimen y las excelencias democráticas de Occidente.

Promo de Belsat

Promo de la Tv nacional de Belarús

Como se puede ver la guerra fría todavía no ha terminado en algunos sitios de europa (no digo nada de Cuba, o Venezuela, o China)

5 thoughts on “La voz de América. Tiempo de Jazz”

  1. A mí, precisamente, me llamó la atención que la carta no pudiera jugarse en Europa cuando había visto, hace unos meses, con el aniversario de lo del Muro de Berlín, un documental sobre las estaciones de propaganda estadounidenses.

  2. Muy interesante. Me flipa que siga vigente en alguna medida. ¿Sigue Bielorusia siendo “socialista”?. Pido oficialmente permiso para reproducir al “crack” del últimno post (citando procedencia claro)

    1. permiso concedido, ni que decir tiene.
      Y Belarus Socialista es raro, es como decir Venezuela Bolivariana. Países que se atreven a ir a su rollo, a pesar de lo difícil que se lo ponen.
      Lukashenko es su dictador, muy antipatico. Pero…

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